<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510</id><updated>2012-01-26T15:37:47.534-04:00</updated><category term='ensayo'/><category term='tutoriales web'/><category term='ensayos'/><category term='informe'/><category term='Bloguivianos 2008'/><category term='cuentos'/><category term='monólogo'/><category term='invitaciones'/><category term='notas'/><category term='tiras cómicas'/><category term='Voces Bolivianas'/><category term='monólogos'/><category term='ensayo breve'/><category term='columnas de opinión'/><category term='resEÑE el LIBRO'/><category term='razonamiento breve'/><category term='discursos'/><category term='poesías'/><category term='crónica'/><category term='Cuento'/><category term='Fragmentos de libros'/><category term='carta abierta'/><category term='proyectos de la comunidad de internautas bolivianos'/><category term='opinión'/><category term='crónicas'/><category term='13 libros que me marcaron'/><category term='novelas'/><category term='memes'/><category term='homenajes'/><category term='homenaje'/><category term='informes'/><category term='eventos'/><category term='memorias'/><category term='poesía'/><category term='aprendiendo a emprender'/><category term='libros que desesperan'/><category term='razonamientos breves'/><category term='versos'/><category term='blogs'/><title type='text'>El blog de Alexis Argüello Sandoval</title><subtitle type='html'>En caso de no rendir como escritor le sugiero intentar como crítico literario... librero, en el peor de los casos.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>122</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-3680747556794343354</id><published>2012-01-24T16:05:00.005-04:00</published><updated>2012-01-24T16:19:01.526-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos de libros'/><title type='text'>"Entre paréntesis" de Roberto Bolaño (fragmento)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-7fXhmpMzq1E/Tx8RWfwKmFI/AAAAAAAABnU/8fdlTej48y0/s1600/Entre%2Bpar%25C3%25A9ntesis%2BRoberto%2BBola%25C3%25B1o..jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 253px; height: 399px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-7fXhmpMzq1E/Tx8RWfwKmFI/AAAAAAAABnU/8fdlTej48y0/s400/Entre%2Bpar%25C3%25A9ntesis%2BRoberto%2BBola%25C3%25B1o..jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5701294731452651602" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;strong&gt;La traducción es un yunque&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es lo que hace que un autor tan apreciado por quienes hablamos español sea un autor de segunda o tercera fila, cuando no un absoluto desconocido, entre quienes se comunican en otras lenguas? El caso de Quevedo, recordaba Borges, tal vez sea el más flagrante. ¿Por qué Quevedo no es un poeta vivo, es decir digno de relecturas y reinterpretaciones y ramificaciones, en ámbitos foráneos a la lengua española? Lo que lleva directamente a otra pregunta: ¿por qué consideramos nosotros a Quevedo nuestro más alto poeta? ¿O por qué Quevedo y Góngora son nuestros dos más altos poetas? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cervantes, que en vida fue menospreciado y tenido por menos, es nuestro más alto novelista. Sobre esto no hay casi discusión. También es el más alto novelista, según algunos el inventor de la novela, en tierras donde no se habla español y donde la obra de Cervantes se conoce, sobre todo, gracias a traducciones. Estas traducciones pueden ser buenas o pueden no serlo, lo que no es óbice para que la razón del &lt;em&gt;Quijote&lt;/em&gt; se imponga o impregne la imaginación de miles de lectores, a quienes no les importa ni el lujo verbal ni el ritmo ni la fuerza de la prosodia cervantina que obviamente cualquier traducción, por buena que sea, desdibuja o disuelve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sterne le debe mucho a Cervantes y en el siglo XIX, el siglo novelístico por excelencia, también Dickens. Ninguno de los dos, es casi una obviedad decirlo, sabía español, por lo que se deduce que leyeron las aventuras del &lt;em&gt;Quijote&lt;/em&gt; en inglés. Lo portentoso -y sin embargo natural en este caso- es que esas traducciones, buenas o no, supieron transmitir lo que en el caso de Quevedo o de Góngora no supieron ni probablemente jamás sabrán: aquello que distingue una obra maestra absoluta de una obra maestra a secas, o, si es posible decirlo, una literatura viva, una literatura patrimonio de todos los hombres, de una literatura que sólo es patrimonio de determinada tribu o de un segmento de determinada tribu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Borges, que escribió obras maestras absolutas, ya lo explicó en cierta ocasión. La historia es así. Borges va al teatro a ver una representación de &lt;em&gt;Macbeth&lt;/em&gt;. La traducción es infame, la puesta en escena es infame, los actores son infames, la escenografía es infame. Hasta las butacas del teatro son incomodísimas. Sin embargo, cuando se apagan las luces y comienza la obra, el espectador, Borges uno de ellos, vuelve a sumergirse en el destino de aquellos seres que atraviesan el tiempo y vuelve a temblar con aquello que a falta de una palabra mejor llamaremos magia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo similar sucede con las representaciones populares de la Pasión. Esos voluntariosos actores improvisados que una vez al año escenifican la crucifixión de Cristo y que emergen del ridículo más espantoso o de las situaciones más inconscientemente heréticas montados en el misterio, que no es tal misterio, sino una obra de arte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo reconocer una obra de arte? ¿Cómo separarla, aunque sólo sea un momento, de su aparato crítico, de sus exégetas, de sus incansables plagiarios, de sus ninguneadores, de su final destino de soledad? Es fácil. Hay que traducirla. Que el traductor no sea una lumbrera. Hay que arrancarle páginas al azar. Hay que dejarla tirada en un desván. Si después de todo esto aparece un joven y la lee, y tras leerla la hace suya, y le es fiel (o infiel, qué más da) y la reinterpreta y la acompaña en su viaje a los límites y ambos se enriquecen y el joven añade un gramo de valor a su valor natural, estamos ante algo, una máquina o un libro, capaz de hablar a todos los seres humanos: no un campo labrado sino una montaña, no la imagen del bosque oscuro sino el bosque oscuro, no una bandada de pájaros sino el Ruiseñor.&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-3680747556794343354?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/3680747556794343354/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2012/01/entre-parentesis-de-roberto-bolano.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/3680747556794343354'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/3680747556794343354'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2012/01/entre-parentesis-de-roberto-bolano.html' title='&quot;Entre paréntesis&quot; de Roberto Bolaño (fragmento)'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-7fXhmpMzq1E/Tx8RWfwKmFI/AAAAAAAABnU/8fdlTej48y0/s72-c/Entre%2Bpar%25C3%25A9ntesis%2BRoberto%2BBola%25C3%25B1o..jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-5826257386573393986</id><published>2012-01-19T11:23:00.003-04:00</published><updated>2012-01-19T12:03:05.454-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos de libros'/><title type='text'>"Gargantúa y Pantagruel" de Françoise Rabelais (fragmento)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-S4mraMrxevc/Txg-MPlqV0I/AAAAAAAABnI/x1KiFiP2V7M/s1600/Gargant%25C3%25BAa%2By%2BPantagruel.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 220px; height: 340px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-S4mraMrxevc/Txg-MPlqV0I/AAAAAAAABnI/x1KiFiP2V7M/s400/Gargant%25C3%25BAa%2By%2BPantagruel.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5699373708501210946" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;strong&gt;De las consideraciones que hizo el filósofo Trouillogan respecto a las dificultades del matrimonio&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminadas las anteriores palabras, dijo Pantagruel al filósofo Trouillogan:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Os llega ahora el turno de responder a nuestra pregunta. ¿Debe Panurgo casarse o no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Las dos cosas —respondió Trouillogan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué decís?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Lo que acabáis de oír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué es lo que he oído?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Lo que he dicho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Ah, ah! ¿En esas estamos? —intervino&lt;br /&gt;Panurgo—. Pasemos por ello. ¿Debo casarme o no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ni lo uno ni lo otro —respondió Trouillogan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Que el diablo me lleve —dijo Panurgo—, si no me vuelvo loco o logro entenderos. Esperad: me pondré los lentes sobre la oreja izquierda para tratar de oiros mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquel momento vio Pantagruel, en la puerta de la sala, al perrito de Gargantúa, al que llamaban "Kyne" porque ése fue el nombre del perro de Tobías.Entonces dijo a los reunidos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Nuestro rey anda por las cercanías; levantémonos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun no había terminado de pronunciar estas palabras, cuando Gargantúa entraba en el salón del banquete. Todos se pusieron de pie para rendirle pleitesía, y Gargantúa, una vez que hubo saludado con su característica amabilidad a todos los concurrentes, dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Amigos míos: os ruego encarecidamente que no dejéis vuestros asientos ni vuestras razones. Acercadme una silla a este extremo de la mesa y dadme algo para beber en vuestra compañía. Y ahora decidme: ¿Sobre qué punto versaban vuestras palabras?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pantagruel le respondió que se hallaban tratando una cuestión planteada por Panurgo: la de saber si se debía casar o no y que tanto el padre Hipotadeo como el maestro Rondibilis habían evacuado ya sus respuestas. En el momento en que él entraba respondía el fiel Trouillogan, quien, cuando Panurgo le había preguntado: "¿Debo casarme o no?", respondió: "Las dos cosas a un tiempo" y al preguntárselo por segunda vez: "Ni lo uno ni lo otro". Panurgo se hallaba confuso ante tan contradictorias respuestas y aseguraba&lt;br /&gt;que no entendía su finalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Me parece —dijo Gargantúa— que yo sí la entiendo. Tal respuesta es parecida a la de un anciano filósofo, quien, interrogado sobre si tenía alguna mujer, contestó: "La tengo, pero no me tiene. La poseo, pero no me posee". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Tal respuesta recuerda —agregó Pantagruel— la que cierta espartana caprichosa dio cuando la preguntaron si alguna vez había hecho algo con un hombre, pues contestó que nunca, pero que eran varios los hombres que habían hecho algo con ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Será bueno, entonces— agregó Rondibilis— que mantengamos nuestra neutralidad en medicina y el término medio en filosofía, por participación de una y otra extremidad, por abnegación de ambas y mediante la división del tiempo dedicado tanto a la una&lt;br /&gt;como a la otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Estimo —dijo Hipotadeo— que lo declaró mucho más claramente el Santo Enviado cuando dijo: "que los casados sean como no casados y los que tienen mujer, como si no la tuvieran".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Interpreto lo de tener y no tener mujer —concluyó Pantagruel— en el sentido de que tenerla es utilizarla para el uso a que la naturaleza la dedicó, es decir, para la ayuda, compañía y esparcimiento del hombre. El no tener mujer es tanto como caer en la molicie, no contaminar ese sublime afecto que el hombre debe a su Creador, renunciar a las obligaciones que por la ley natural debe el hombre a su patria, a la comunidad, a sus amigos y dejar en estado de abandono sus negocios por el afán inusitado de contentar siempre a la mujer. Aceptando esta interpretación, no me parece que resulten antagónicos ni contradictorios los términos de tener y no tener mujer al mismo tiempo.&lt;/blockquote&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-5826257386573393986?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/5826257386573393986/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2012/01/gargantua-y-pantagruel-de-francoise.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/5826257386573393986'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/5826257386573393986'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2012/01/gargantua-y-pantagruel-de-francoise.html' title='&quot;Gargantúa y Pantagruel&quot; de Françoise Rabelais (fragmento)'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-S4mraMrxevc/Txg-MPlqV0I/AAAAAAAABnI/x1KiFiP2V7M/s72-c/Gargant%25C3%25BAa%2By%2BPantagruel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-8782566459776247585</id><published>2012-01-17T16:26:00.014-04:00</published><updated>2012-01-18T21:50:57.622-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libros que desesperan'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='13 libros que me marcaron'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='homenaje'/><title type='text'>Lista: 13 libros que me marcaron el 2011</title><content type='html'>&lt;/br&gt;&lt;br /&gt;En el afán de continuar seleccionando libros que se hagan de un espacio en mi biblioteca personal y para demostrarle que entre otras cosas también puedo ser consecuente, comparto con usted, sí usted, esta segunda entrega de la "Lista: (número) libros que me marcaron el (año en que fueron leídos)". Sirva pues de antecedente la primera entrega, "&lt;a href="http://blog.librosquedesesperan.com/2011/01/los-10-libros-que-me-marcaron-el-2010.html"&gt;Lista: 10 libros que me marcaron el 2010&lt;/a&gt;", la cual está a su disposición para que haga con ella lo que le venga en gana, leerla, por ejemplo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta ocasión no voy a advertirle nada, ya que en estos tiempos las advertencia sirven para la maldita cosa. Así que nada, al grano. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 2011 fue un año de reafirmaciones y descubrimientos (más lo segundo que lo primero). Los escritores que vuelven a aparecer en esta lista son: Herman Melville y Pitigrilli. Asimismo, libros muy buenos no ingresaron en esta lista debido, a que si bien me alimentaron con geniales fragmentos, no lo hicieron así con una obra; libros releería, pero no en su integridad, libros como "Estrella distante" de Roberto Bolaño, "La rueda de los ocios" de Camilo José Cela, "La lucha contra el demonio" de Stefan Zweig, "La letra e" de Augusto Monterroso, "Tierras de Cristal" de Alessandro Baricco, y "Mi reino por este mundo" de Jotamario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los trece títulos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-iWuz7MStcII/TxdAdk0L2gI/AAAAAAAABm8/EG5RmRl2tQs/s1600/13%2BEl%2Blibro%2Bnegro.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-iWuz7MStcII/TxdAdk0L2gI/AAAAAAAABm8/EG5RmRl2tQs/s1600/13%2BEl%2Blibro%2Bnegro.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;13. &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;"El libro negro"&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;Giovanni Papini&lt;br /&gt;Compañía Editorial Continental S. A.&lt;br /&gt;Traducción de Carlos Juan Vega&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-PTkvrXPOxog/TxdAdWVZ1QI/AAAAAAAABmw/Rmu_6Bvcj2I/s400/12%2BEl%2Bbarrio%2Blatino.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-PTkvrXPOxog/TxdAdWVZ1QI/AAAAAAAABmw/Rmu_6Bvcj2I/s400/12%2BEl%2Bbarrio%2Blatino.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;12. &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;"El barrio latino"&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;Henri Murger&lt;br /&gt;Editorial Poseidón - Buenos Aires&lt;br /&gt;Traducción de Agustin Natal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/--v11IK__sIg/Txc919rIRxI/AAAAAAAABlc/v6OMoHR3ZyQ/s1600/11%2BLa%2Bpaloma.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="http://1.bp.blogspot.com/--v11IK__sIg/Txc919rIRxI/AAAAAAAABlc/v6OMoHR3ZyQ/s1600/11%2BLa%2Bpaloma.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;11. &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;"La paloma"&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;Patrick Süskind&lt;br /&gt;Editorial Seix Barral&lt;br /&gt;Traducción de Pilar Giralt&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-q_6lSiGTYTM/Txc914s3m7I/AAAAAAAABls/XdvAxLxK8Zg/s1600/10%2BEl%2Bpa%25C3%25ADs%2Bde%2Blos%2Bciegos.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-q_6lSiGTYTM/Txc914s3m7I/AAAAAAAABls/XdvAxLxK8Zg/s1600/10%2BEl%2Bpa%25C3%25ADs%2Bde%2Blos%2Bciegos.JPG" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;10. &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;"El país de los ciegos"&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;H. G. Wells&lt;br /&gt;Editorial Librería Hachette S. A.&lt;br /&gt;Traducción de Alfonso Hernández Catá&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=6681764704831028510&amp;amp;postID=8266863818333434729"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="http://www.misfrases.com/blog/wp-content/uploads/2007/08/pitigrilli-scheda.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;09. &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;"El collar de Afrodita"&lt;/span&gt;" &lt;br /&gt;Pitigrilli&lt;br /&gt;Ediciones Apia&lt;br /&gt;Traducción de H. F. M.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-nZuCcXu4fdg/Txc92clUwYI/AAAAAAAABl0/AtiWC3RbZBI/s1600/08%2BBilly%2BBudd%252C%2Bmarinero.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-nZuCcXu4fdg/Txc92clUwYI/AAAAAAAABl0/AtiWC3RbZBI/s1600/08%2BBilly%2BBudd%252C%2Bmarinero.JPG" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;08. &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;"Billy Budd, marinero"&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;Herman Melville&lt;br /&gt;Editorial Oveja Negra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-v2J1OTrN3aI/TxdAc6cRQsI/AAAAAAAABmY/jRz63u0iAmg/s1600/07%2BNo%2Bmires%2Bdebajo%2Bde%2Bla%2Bcama.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-v2J1OTrN3aI/TxdAc6cRQsI/AAAAAAAABmY/jRz63u0iAmg/s1600/07%2BNo%2Bmires%2Bdebajo%2Bde%2Bla%2Bcama.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;07. &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;"No mires debajo de la cama"&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;Juan José Millás&lt;br /&gt;Alfaguara&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-Hw1Yv_nmWTg/TxdAdHSmEFI/AAAAAAAABmk/D9ZMLFXy4lw/s1600/06%2BTiempo%2BCero.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-Hw1Yv_nmWTg/TxdAdHSmEFI/AAAAAAAABmk/D9ZMLFXy4lw/s1600/06%2BTiempo%2BCero.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;06. &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;"Tiempo Cero"&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;Italo Calvino&lt;br /&gt;Minotauro&lt;br /&gt;Traducción de Aurora Bernárdez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-lUhF8ZnwmKI/Txc34TRUmLI/AAAAAAAABlQ/aIElwZO40Vw/s1600/05%2BEl%2Bextranjero.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-lUhF8ZnwmKI/Txc34TRUmLI/AAAAAAAABlQ/aIElwZO40Vw/s1600/05%2BEl%2Bextranjero.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;05. &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;"El extranjero"&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;Albert Camus&lt;br /&gt;Alianza Editorial&lt;br /&gt;Traducción de Bonifacio del Carril&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-Fta5HXztOu0/Txc34LCR-BI/AAAAAAAABlA/pIQ06GyNytw/s1600/04%2BLas%2Bgrandes%2Bentrevistas%2Bde%2Bla%2Bhistoria%2B1859-1992.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-Fta5HXztOu0/Txc34LCR-BI/AAAAAAAABlA/pIQ06GyNytw/s1600/04%2BLas%2Bgrandes%2Bentrevistas%2Bde%2Bla%2Bhistoria%2B1859-1992.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;04. &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;"Las grandes entrevistas de la historia"&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;Edicion de Christopher Silvester&lt;br /&gt;Editorial Aguilar &lt;br /&gt;Traducción de Herminia Bevia y Antonio Resines&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-OCKCLCn3EO8/Txc33zQvVOI/AAAAAAAABk4/DBIKIdgmkQs/s400/03%2BDesde%2Bla%2Bciudad%2Bnerviosa.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-OCKCLCn3EO8/Txc33zQvVOI/AAAAAAAABk4/DBIKIdgmkQs/s400/03%2BDesde%2Bla%2Bciudad%2Bnerviosa.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;03. &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;"Desde la ciudad nerviosa"&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;Enrique Vila- Matas.&lt;br /&gt;Editorial Alfaguara&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-HP2Q5Z4xDMc/Txc33mUwAjI/AAAAAAAABko/aV4UfKnXPaA/s1600/02%2BEl%2Bentenado.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-HP2Q5Z4xDMc/Txc33mUwAjI/AAAAAAAABko/aV4UfKnXPaA/s400/02%2BEl%2Bentenado.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;02. "&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El entenado"&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;Juan José Saer.&lt;br /&gt;Folios ediciones&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-wPJxMB-v2ow/Txc33SBAoVI/AAAAAAAABkg/HiHDxFcc2Qg/s1600/01%2BViaje%2Bal%2Bfin%2Bde%2Bla%2Bnoche.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-wPJxMB-v2ow/Txc33SBAoVI/AAAAAAAABkg/HiHDxFcc2Qg/s1600/01%2BViaje%2Bal%2Bfin%2Bde%2Bla%2Bnoche.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;01. "&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Viaje al fin de la noche"&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;Louis-Ferdinand Céline&lt;br /&gt;Editorial Planeta&lt;br /&gt;Traducción de Carmen Kurtz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Por qué "Viaje al fin de la noche" encabeza esta lista?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Viaje al fin de la noche" de Céline es un monumento a la misántropia y a la vanalidad de los que luchan contra un destino distópico. No en vano ha sido canonizada por una gran cantidad de escritores y la academia. Un libro que debe ser leído en estos tiempos ridículos de héroes de escaparate. Eso sí, se lo advierto, la lectura de este novela no se acaba después de haber recorrido la última de sus oraciones, después de haber cerrado el libro; la lectura de "Viaje al fin de la noche" no se acaba nunca. Ciertamente, hablamos de un obús que nos impacta de frente, que nos deja en la condición de la que nunca debímos haber salido, la muerte, o mejor aún, la inexistencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ferdinand Bardamu, álter ego de Céline, no podrá gozar de un minuto de paz, sufrirá las consecuencias de una guerra que no terminará sino es en la hora de su muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mmmm... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;!Ah si! Respecto a los otros libros. Por favor, encuentre justificativos por su cuenta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-8782566459776247585?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/8782566459776247585/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2012/01/lista-13-libros-que-me-marcaron-el-2011.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8782566459776247585'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8782566459776247585'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2012/01/lista-13-libros-que-me-marcaron-el-2011.html' title='Lista: 13 libros que me marcaron el 2011'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-iWuz7MStcII/TxdAdk0L2gI/AAAAAAAABm8/EG5RmRl2tQs/s72-c/13%2BEl%2Blibro%2Bnegro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-7544649365474600487</id><published>2012-01-16T18:49:00.007-04:00</published><updated>2012-01-16T20:50:17.579-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos de libros'/><title type='text'>"Amor se escribe sin hache" de Enrique Jardiel Poncela (fragmento)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-eTS9OQjAFFA/TxTEHJuKvvI/AAAAAAAABkU/Ag63OycKs9Q/s1600/amor%2Bse%2Bescribe%2Bsin%2Bhache.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 238px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5698395055678209778" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-eTS9OQjAFFA/TxTEHJuKvvI/AAAAAAAABkU/Ag63OycKs9Q/s320/amor%2Bse%2Bescribe%2Bsin%2Bhache.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;EPISTOLOGRAFÍA Y DOLOR DE ESTOMAGO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escapó unos momentos de las manos de lord Chester y de sus hipnóticas ideas acerca de la &lt;em&gt;mónada&lt;/em&gt; de Leibnitz, y se refugió en el despacho, en cuyas paredes Roinney y Reynolds demostraban una vez más al mundo que habían pintado como nadie y que en su tiempo habían existido inglesas bellísimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zamb fue de un lado a otro, nervioso y sin objeto. Por fin se sentó ante una mesa enorme, perdido entre las prolijas tallas de la madera, y escribió en una hojita de papel: &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Sylvi: No puedo resistir más.&lt;br /&gt;Noto que cada vez tu alejamiento es&lt;br /&gt;mayor y cada día me entero de que&lt;br /&gt;existen nuevos hombres sobre la&lt;br /&gt;Tierra que te han tenido en los&lt;br /&gt;brazos. Me voy. Que seas feliz,&lt;br /&gt;Adiós.&lt;br /&gt;ZAMB.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Releyó la carta, dudó, la rompió y se tragó los pedazos como había hecho con el telegrama de Flagg en Rotterdam.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cogió otra hojita de papel y garrapateó: &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Esta situación es insostenible.&lt;br /&gt;No valgo para ser sólo un capricho&lt;br /&gt;en la vida de una caprichosa eterna.&lt;br /&gt;Ahí te quedas.&lt;br /&gt;Z.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Pero como tampoco le gustó, la rompió de igual suerte y se la comió también. Succionó la pluma un rato; luego, escribió de nuevo: &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;¡No me tortures más! ¡Sé buena conmigo!&lt;br /&gt;¡Te quiero tanto!... Sylvia... ¿no has&lt;br /&gt;de volver a hacer dichoso a tu&lt;br /&gt;ZAMB?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;Todavía no había acabado de firmar, cuando redujo el papel a una bolita y se tragó la bolita con un gesto de mal humor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al amanecer, Zambombo había logrado dos cosas: un fortísimo dolor de estómago, producido por la deglución de setenta y ocho cartas diferentes y una última carta que decía así: &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Después de todas las humillaciones sufridas&lt;br /&gt;y después de nuevas cosas terribles que he&lt;br /&gt;sabido de tu pasado en Londres, si no vuelves&lt;br /&gt;a mí, tierna, fiel y enamorada, como yo te&lt;br /&gt;deseo, me mataré.&lt;br /&gt;Z.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Y salió del despacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fiesta había concluido hacía horas y el palacio callaba en un total recogimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cruzó pasillos, salones y galerías, y se detuvo ante el dormitorio de Sylvia. Echó la carta por debajo de la puerta y se fue a acostar, igual que otro hombre cualquiera que tuviese sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mediodía le despertó un criado que se llamaba Oliverio (como Cromwell) y que tenía cara de asesino (como Cromwell, también).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Señor!... Esta carta es para el señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era la respuesta de Sylvia; sólo contenía cuatro palabras: &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pues bien: mátate.&lt;br /&gt;SILVIA.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;-¡Mátate tú! -gruñó Zambombo después de leer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo dice el señor? -indagó el criado, que estaba de pie al borde del&lt;br /&gt;lecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Que me afeites. Voy a levantarme.&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-7544649365474600487?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/7544649365474600487/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2012/01/amor-se-escribe-sin-hache-de-enrique.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/7544649365474600487'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/7544649365474600487'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2012/01/amor-se-escribe-sin-hache-de-enrique.html' title='&quot;Amor se escribe sin hache&quot; de Enrique Jardiel Poncela (fragmento)'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-eTS9OQjAFFA/TxTEHJuKvvI/AAAAAAAABkU/Ag63OycKs9Q/s72-c/amor%2Bse%2Bescribe%2Bsin%2Bhache.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-3777156475192255110</id><published>2011-12-19T17:08:00.000-04:00</published><updated>2011-12-19T17:12:23.952-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos de libros'/><title type='text'>"Payasadas" de Kurt Vonnegut (fragmento)</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ulG8FgLr8i8/Tu-ddzIUCdI/AAAAAAAABi8/8PwHqKLQ4h4/s1600/payasadas-vonnegut.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://1.bp.blogspot.com/-ulG8FgLr8i8/Tu-ddzIUCdI/AAAAAAAABi8/8PwHqKLQ4h4/s400/payasadas-vonnegut.jpg" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote class="tr_bq"&gt;He tenido algunas experiencias con el amor, o por lo menos pienso que las he tenido. En todo caso, las que más me han gustado podrían fácilmente ser descritas como «simple decencia». Traté bien a una persona durante un corto tiempo, o quizás incluso durante un largo tiempo, y esa persona a su vez me trató bien a mí. No es forzoso que el amor haya tenido algo que ver con eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, soy incapaz de distinguir el amor que siento por la gente del amor que siento por los perros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De niño, cuando no estaba viendo a algún cómico en una película o escuchándolo por la radio, solía pasar mucho tiempo revolcándome sobre la alfombra con perros cuyo afecto estaba desprovisto de todo sentido crítico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todavía lo hago con frecuencia. Los perros se cansan, se sienten desconcertados e incómodos mucho antes que yo. Podría pasarme la vida en eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hi ho.&lt;/blockquote&gt;&lt;i&gt;(...)&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote class="tr_bq"&gt;—Eliza —continué—, en muchos de los libros que te he leído se dice que el amor es lo más importante de todo. Quizás sea este el momento de decirte que te quiero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Pues bien, dilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Te quiero , Eliza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella lo pensó un momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No —replicó finalmente—, no me gusta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Por qué no? —pregunté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Siento como si me estuvieras apuntando con una pistola. Es una manera de hacer que alguien te diga algo que probablemente no siente. ¿Qué puedo decirte, qué puede una persona decir, excepto «yo también te quiero»?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿No me quieres? —pregunté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué se puede querer de Bobby Brown? —replicó.&lt;/blockquote&gt;&lt;i&gt;(...)&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote class="tr_bq"&gt;Cuando volví a encontrarme con mi madre, alrededor de una hora después, el doctor Mott ya se había ido. Me dijo nuevamente quién era. Sólo por cortesía expresé mis sentimientos de pesar por no haber pasado más tiempo con él. Mi madre me entregó una nota que había dejado para mí y que era su regalo de graduación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba escrita en papel con membrete del Ritz y decía simplemente lo siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;em&gt;Si no puedes hacer el bien, por lo menos no hagas daño.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;em&gt;Hipócrates &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-3777156475192255110?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/3777156475192255110/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/12/payasadas-de-kurt-vonnegut-fragmento.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/3777156475192255110'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/3777156475192255110'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/12/payasadas-de-kurt-vonnegut-fragmento.html' title='&quot;Payasadas&quot; de Kurt Vonnegut (fragmento)'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-ulG8FgLr8i8/Tu-ddzIUCdI/AAAAAAAABi8/8PwHqKLQ4h4/s72-c/payasadas-vonnegut.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-4541984190203046513</id><published>2011-10-25T17:39:00.000-04:00</published><updated>2011-10-25T17:39:17.448-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Reflejos</title><content type='html'>&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;Agitas la cabeza,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;las manos,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;el torso&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;y las cuerdas vocales.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;Sentado/Parado si quieres&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;en una cama,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;una barra,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;una acera,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;un pupitre,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;una silla,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;una mesa,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;una butaca,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;una gradería,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;un escritorio,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;un sillón,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;en un balcón.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;Sentado/Parado &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;e&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;n el dormitorio,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;el bar&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;la calle,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;la clase,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;el auditorio,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;el comedor,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;el cine,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;el estadio,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;la oficina,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;la sala de reuniones,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;en el&amp;nbsp;segundo piso del edificio...&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;y sueltas, un montón de palabras&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;que no dicen nada;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;palabras que&amp;nbsp;miran como miras &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;a tus&amp;nbsp;hermanos sangrar.&amp;nbsp;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-4541984190203046513?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/4541984190203046513/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/10/reflejos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/4541984190203046513'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/4541984190203046513'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/10/reflejos.html' title='Reflejos'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-2686942372445296231</id><published>2011-10-15T14:20:00.001-04:00</published><updated>2011-10-15T18:02:11.958-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos de libros'/><title type='text'>"Diario" de John Stuart Mill (fragmento)</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-Cl_bluC0gig/TpnOlBQi2VI/AAAAAAAABiI/f7hwzDMkrnw/s1600/Diario%2Bde%2BJohn%2BStuart%2BMill.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-Cl_bluC0gig/TpnOlBQi2VI/AAAAAAAABiI/f7hwzDMkrnw/s400/Diario%2Bde%2BJohn%2BStuart%2BMill.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;27 de enero&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Es la composición en verso, como uno se ve inclinado a pensar en estos días, una cosa pasada que ha muerto de muerte natural para no resucitar jamás? Sólo si el Arte, en cada una de sus otras ramas, también está destinado a extinguirse. El verso es Arte aplicado al lenguaje de las palabras; es el habla hecha música; la más flexible y precisa expresión de pensamientos y sentimientos, vertida en hermosos poemas. El verso, por tanto, lo tengo por eterno; pero debería, como cualquier otro intento de Arte público, quedar en suspenso durante el tiempo presente. En una edad militante, cuando quienes tienen pensamientos y sentimientos que inculcar al mundo tienen ante sí una enorme cantidad de duro trabajo y muy poco tiempo para llevarlo a cabo, y cuando a quienes necesitan ser inculcados se le ha de decir de la manera más sencilla y directa posible qué es lo que pretenden quienes a ellos se dirigen (pues de otro modo no escucharían), sería una afectación perder el tiempo deteniéndose en la belleza de la forma a la hora de comunicar un mensaje. El camino más corto y directo es el mejor. La regeneración del mundo en su etapa presente es una cuestión que hay que llevarla como se lleva una empresa; y sería tan racional hacer cuentas o escribir facturas en verso, como intentar hacer en verso el trabajo de mejorar el género humano.&lt;/blockquote&gt;(...) &lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;29 de enero&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que el genio de nuestro siglo, a pesar de sus tendencias prosaicas, está capacitado y dotado para el Arte, es cosa probada por sus logros en el campo de la música. En esto, nuestra época ha superado a todas las anteriores. ¿Por qué entonces, ha fallado en todas las demás llamadas «Bellas Artes»? Porque la música, que suscita emociones más intensas que cualquier otro arte, lo hace yendo directamente a las fuentes del sentimiento, sin pasar por el pensamiento. Puede así alcanzar un alto grado de perfección sin ayuda del intelecto o, por lo menos, sólo con el que es necesario para dominar las técnicas de ése, lo mismo que de cualquier otro oficio. Esto no es verdad aplicado a las otras artes; para alcanzar la grandeza en cualquiera de ellas se requiere intelecto. Y en esta época, la gente de intelecto tiene otras cosas que hacer. En las épocas de grandes arquitectos, pintores, o escultores, éstos salieron de entre los hombres de mayor capacidad que su tiempo produjo. Leonardo fue un gran matemático y descubridor en el área de las ciencias; Rubens fue embajador; Miguel Ángel lo fue todo: poeta, diplomático, ingeniero militar, escultor y pintor. Todos ellos fueron, por sus vidas y circunstancias, obligados a ser hombres de gran estilo y habilidad práctica, como puede verse en la vida de un hombre como Benvenuto Cellini. Hombres así no abrazan ahora la carrera artística, ni siquiera en aquellos países en los que todavía se rinde honor a las llamadas «artes».&lt;/blockquote&gt;(...) &lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;11 de marzo&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sus grados más bajos, pensamiento y sentimiento son antagónicos; en sus grados más altos, se armonizan entre sí. Mucho pensamiento y poco sentimiento producen un voluptuoso mental que gasta su vida en el ejercicio intelectual por el ejercicio intelectual mismo. Mucho pensamiento y poco sentimiento es la materia de que están hechos el sectario y el fanático. Mucho sentimiento y mucho pensamiento producen el héroe o la heroína.&lt;/blockquote&gt;(...) &lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;22 de marzo&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quienes mantienen la teoría vulgar de que las mujeres no son iguales en intelecto a los hombres, a veces declaran con aire triunfal que los escritos de las mujeres no son originales. Lo mismo se dice de los escritores latinos, y por la misma razón. Los griegos habían escrito primero; y los romanos, al haber recibido de ellos toda su educación literaria, no pasaron de ser, siquiera hasta cierto punto, discípulos suyos. Pero si la civilización romana hubiese durado un poco más, las letras romanas habrían superado a quienes les habían servido de guía. De igual modo, la literatura escrita por mujeres es más reciente que la de los hombres. Al haber escrito los hombres, y bien, mucho antes que las mujeres escribieran nada, las mujeres, como es natural, siguieron al principio los viejos caminos que los hombres habían abierto, adoptando las opiniones de los hombres. Pero antes de que se tome esto como una falta de originalidad, debería saberse cuántos de los pensamientos más originales de los escritores de sexo masculino llegaron a ellos por sugerencia y estímulo de una mujer.&lt;/blockquote&gt;(...) &lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;7 de abril&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La adoración al héroe, como Carlyle la llama, es sin duda una cosa excelente; pero debería ser, no la adoración a un héroe, sino a héroes. Todo aquel que se entrega a la guía de &lt;i&gt;un&lt;/i&gt; hombre porque ese hombre resulta ser el mejor y más capaz que conoce, se convierte, en nueve de cada diez casos, en esclavo de algo engañoso en extremo: las tergiversaciones y prejuicios de un hombre listo. ¿Cuántos nombres merecidamente insignes hay en la historia, siguiendo implícitamente a los cuales sus contemporáneos se habrían conducido bien y sabiamente? Se necesita un héroe sabio para corregir a otro.&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-2686942372445296231?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/2686942372445296231/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/10/diario-de-john-stuart-mill-fragmento.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/2686942372445296231'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/2686942372445296231'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/10/diario-de-john-stuart-mill-fragmento.html' title='&quot;Diario&quot; de John Stuart Mill (fragmento)'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-Cl_bluC0gig/TpnOlBQi2VI/AAAAAAAABiI/f7hwzDMkrnw/s72-c/Diario%2Bde%2BJohn%2BStuart%2BMill.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-1669039695097229800</id><published>2011-10-06T19:48:00.001-04:00</published><updated>2011-10-06T19:48:40.114-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Bonito lugar para un amante de las causas perdidas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Hablaré de mí en primera persona&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;a diferencia de los que lo hacen en tercera.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Aparentando un orden de cuarta,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;con personas de segunda...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Siempre en movimiento&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;para evitar el contacto.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Pie tras pié.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Virando a mi derecha/izquierda&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Levanté a medias el brazo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;para llamar la atención.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;para complementar acciones, &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;entre cuatro/dos paredes&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Mis bolsillos vacíos&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;motivaron la diáspora&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;de mis objetivos latentes &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;del efusivo abuche/aplauso.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Nunca entedí a los que &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;palmearon mi espalda,&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;me invitaron a seguir adelante&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;y no me cedieron el asiento/paso &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Traté de unir dos puntos&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;y en el camino me hice&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;de tremendo enredo.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Nudos de garganta/corbata.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Apilé recuerdos e ilusiones&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;de lecturas y relecturas,&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;de promesas, hechos e interpretaciones.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Palabras más/menos&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Últimamente escribir &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;es lo único que me mantiene vivo.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Leer me mantiene muerto&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Comprar/vender libros no sé&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Empujado por el viento&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;que levanta cualquier basurita&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Trato de seguir el ritmo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;un pasito pa'adelante/para atrás.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Es así. Así es.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Nació y murió&amp;nbsp;en Bolivia.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Bolinto lugar&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;para un amante de las causas perdidas/perdidas.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-1669039695097229800?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/1669039695097229800/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/10/bonito-lugar-para-un-amante-de-las.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/1669039695097229800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/1669039695097229800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/10/bonito-lugar-para-un-amante-de-las.html' title='Bonito lugar para un amante de las causas perdidas'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-1527708920493144476</id><published>2011-09-22T12:49:00.000-04:00</published><updated>2011-09-22T12:49:26.473-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>"Desquite" de José Saramago</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;El muchacho venía del río. Descalzo, con los pantalones arremangados por encima de las rodillas, las piernas sucias de lodo. Vestía una camisa roja, abierta en el pecho, donde los primeros vellos de la pubertad empezaban a ennegrecer. Tenía el pelo oscuro, mojado por el sudor que le escurría por el cuello delgado. Se inclinaba un poco hacia delante, bajo el peso de los largos remos, de los que pendían hilos verdes de limos aún goteantes. El barco quedó balanceándose en el agua turbia y, allí cerca, como si lo espiasen, afloraron de repente los ojos globulosos de una rana. El muchacho la miró, y ella le miró. Después la rana hizo un movimiento brusco y desapareció. Un minuto más y la superficie del río quedó lisa y tranquila, y brillante como los ojos del muchacho. La respiración del limo desprendía lentas y muelles burbujas de gas que la corriente arrastraba. En el calor espeso de la tarde los chopos altos vibraban silenciosamente y, de golpe, flor rápida que naciese del aire, un ave azul pasó rasando el agua. El muchacho levantó la cabeza. Desde el otro lado del río una muchacha le miraba, inmóvil. El muchacho levantó la mano libre y todo su cuerpo dibujó el gesto de una palabra que no se oyó. El río fluía, lento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El muchacho subió la ladera, sin mirar atrás. La hierba se acababa allí mismo. Hacia arriba, hacia allá, el sol calcinaba los terrones de los barbechos y los olivares cenicientos. Metálica, durísima, una cigarra roía el silencio. En la distancia la atmósfera temblaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa era baja, achaparrada, bruñida de cal, con una franja de ocre violento. Un lienzo de pared ciega, sin ventanas, una puerta en la que se abría un postigo. En el interior el suelo de barro refrescaba los pies. El muchacho apoyó los remos, se limpió el sudor con el antebrazo. Se quedó quieto, escuchando los golpes del corazón, el pausado brotar del sudor que se renovaba en la piel. Estuvo así unos minutos, sin conciencia de los rumores que venían de la parte de detrás de la casa y que se transformaron, de súbito, en gañidos lancinantes y gratuitos: la protesta de un cerdo atado. Cuando, por fin, empezó a moverse, el grito del animal, esta vez herido e insultado, le golpeó en los oídos. Y en seguida oyó otros gritos, agudos, rabiosos, una súplica desesperada, una llamada que no espera socorro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corrió hacia el patio, pero no pasó del umbral de la puerta,. Dos hombres y una mujer sujetaban al cerdo. Otro hombre, con un cuchillo ensangrentado, le abría un tajo vertical en el escroto. En la paja brillaba ya un óvalo achatado, rojo. El cerdo temblaba entero, lanzaba gritos entre las quijadas que apretaba una cuerda. La herida se alargó, el testículo apareció, lechoso y rayado de sangre, los dedos del hombre se introdujeron en la abertura, tiraron, retorcieron, arrancaron. La mujer tenía el rostro pálido y crispado. Desataron al cerdo, le liberaron el hocico y uno de los hombres se agachó y cogió las dos piezas, gruesas y suaves. El animal dio una vuelta, perplejo, y se quedó con la cabeza baja, respirando con dificultad. Entonces el hombre se los tiró. El cerdo los mordió, masticó ansioso, tragó. La mujer dijo algunas palabras y los hombres se encogieron de hombros. Uno de ellos se rió. Fue en ese momento cuando vieron al muchacho en el umbral de la puerta. Se quedaron todos callados y, como si fuese la única cosa que pudiesen hacer en aquel momento, se pusieron a mirar al animal, que se había echado en la paja, suspirando, con el hocico sucio de su propia sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El muchacho volvió al interior. Llenó un puchero y bebió, dejando que el agua le corriese por las comisuras de la boca, por el cuello, hasta el vello del pecho que se volvió más oscuro. Mientras bebía miraba fuera las dos manchas rojas sobre la paja. Después, con un movimiento de cansancio, volvió a salir de la casa, atravesó el olivar otra vez bajo el bochorno del sol. El polvo le quemaba los pies y él, sin darse cuenta, los encogía para huir del contacto escaldante. La misma cigarra rechinaba en tono más sordo. Después la ladera, la hierba con su olor a savia caliente, la frescura atontadora debajo de las ramas, el lodo que se insinúa entre los dedos de los pies e irrumpe por arriba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El muchacho se quedó quieto, mirando el río. Sobre un afloramiento de limo, una rana, parda como la primera, con los ojos redondos bajo las arcadas salientes, parecía estar esperando. La piel blanca del buche palpitaba. La boca cerrada formaba un pliegue de escarnio. Pasó un tiempo y ni la rana ni el muchacho se movían. Entonces él, desviando con dificultad los ojos, como para huir de un maleficio, vio al otro lado del río, entre las ramas bajas de los salgueros, aparecer una vez más a la muchacha. Y nuevamente, silencioso e inesperado, pasó sobre el agua el relámpago azul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El muchacho se quitó la camisa despacio. Despacio se acabó de desvestir, y sólo cuando ya no tenía ropa ninguna sobre el cuerpo, su desnudez, lentamente, se reveló. Así como si se estuviese curando una ceguera de sí misma. La muchacha miraba de lejos. Después, con los mismos gestos lentos, se liberó del vestido y de todo cuanto la cubría. Desnuda sobre el fondo verde de los árboles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El muchacho miró una vez más el río. El silencio se asentaba sobre la líquida piel de aquel interminable cuerpo. Círculos que se alargaban y perdían en la superficie tranquila, mostraban el lugar donde por fin la rana se había sumergido. Entonces el muchacho se metió en el agua y nadó hacia la otra orilla, mientras el bulto blanco y desnudo de la muchacha se recogía hacia la penumbra de las ramas.&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-1527708920493144476?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/1527708920493144476/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/09/desquite-de-jose-saramago.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/1527708920493144476'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/1527708920493144476'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/09/desquite-de-jose-saramago.html' title='&quot;Desquite&quot; de José Saramago'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-8986952052724161186</id><published>2011-09-21T18:41:00.000-04:00</published><updated>2011-09-21T18:51:59.371-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Amar, odiar, rimar</title><content type='html'>&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;Me pregunto&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;si pregunta usted&amp;nbsp;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;por el que pregunta&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;Me pregunto&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;si su afirmación &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;es más bien reafirmación&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;Me pregunto&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;si&amp;nbsp;esos dos puntos&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;serán míos, o de alguien más.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;Me pregunto &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;si&amp;nbsp;habrá notado el énfasis,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;la referencia a sus parentesis&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;Me pregunto &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;si&amp;nbsp;esta última&amp;nbsp;cita&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;comillas necesita.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;Me pregunto &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;si amar&amp;nbsp;u odiar &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;es&amp;nbsp;rimar.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;Me pregunto&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;si en realidad &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;es esto lo que me pregunto.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;Me respondo.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;Nones. Nones.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;No.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-8986952052724161186?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/8986952052724161186/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/09/amar-odiar-rimar.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8986952052724161186'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8986952052724161186'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/09/amar-odiar-rimar.html' title='Amar, odiar, rimar'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-5300442408340389637</id><published>2011-09-18T17:56:00.000-04:00</published><updated>2011-09-27T17:21:21.797-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos de libros'/><title type='text'>"La letra e" de Augusto Monterroso (fragmento)</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.blogger.com/"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5646711422923586882" src="http://www.alfaguara.com/uploads/imagenes/libro/portada/199806/portada-letra-e_med.jpg" style="cursor: hand; float: left; height: 187px; margin: 0px 10px 10px 0px; width: 107px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;En fecha 7 de septiembre de 2011, mi querido amigo Jaime Nisttahuz me prestó "La letra e" de Augusto Monterroso, publicado por Editorial Alfaguara (para entonces yo ya había leído y releído el cuento del dinosaurio de Monterroso, lo mismo un cuento llamado "Movimiento perpetuo", pero más allá de eso nada). A la vez yo le presté "Desde la ciudad nerviosa" de Enrique Vila-Matas publicado también por Editorial Alfaguara.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Momentos en que escribo esto me encuentro en la página 50, y de no ser porque me veo obligado a dormir para&amp;nbsp;cumplir con tareas nímias habría continuado hasta terminar la lectura del libro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Los dejo con un texto que encontré en las páginas 46, 47 y 48 de este libro. Los dejo con una reflexión que bien puede servirle a mi querida amiga Jowii Loayza, quien por estos días deseaba saber porque unos cuentos gustan y otros no. Los dejo con el señor de los palíndromos. Los dejo con Monterroso. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;b&gt;&lt;b&gt;Las buenas maneras&lt;/b&gt;&lt;/b&gt; &lt;br /&gt;Un libro es una conversación. La conversación es un arte, un arte educado. Las conversaciones bien educadas evitan los monólogos muy largos, y por eso las novelas vienen a ser un abuso del trato con los demás. El novelista es así un ser mal educado que supone a sus interlocutores dispuestos a escucharlo durante días. Quiero entenderme. Que sea mal educado no quiere decir que no pueda ser encantador; no se trata de eso y estas líneas no pretenden ser parte de un manual de buenas maneras. Bien por la mala educación de Tolstoi, de Víctor Hugo. Pero, como quiera que sea, es cierto que hay algo más urbano en los cuentos y en los ensayos. En los cuentos uno tantea la buena disposición del interlocutor para escuchar una historia, un chisme, digamos, rápido y breve, que lo pueda conmover o divertir un instante, y en esto reside el encanto de Chejov; en los ensayos uno afirma algo que no tiene mayor cosa que ver con la vida del prójimo sino con ideas o temas más o menos abstractos pero (y aquí, querido Lord Chesterfield, volvemos a las buenas maneras) sin la menor intención de convencer al lector de que uno está en lo cierto, y en esto reside el encanto de Montaigne.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué ocurre cuando en un libro uno mezcla cuentos y ensayos? Puede suceder que a algunos críticos ese libro les parezca carente de unidad ya no sólo temática sino de género y que hasta señalen esto como un defecto. Marshall McLuhan les diría que piensan linealmente. Recuerdo que todavía hace pocos años, cuando algún escritor se disponía a publicar un libro de ensayos, de cuentos o de artículos, su gran preocupación era la unidad, o más bien la falta de unidad temática que pudiera criticársele a su libro (como si una conversación -un libro- tuviera que sostener durante horas el mismo tema, la misma forma o la misma intención), y entonces acudía a ese gran invento (sólo comparable en materia de alumbramientos al del fórceps) llamado prólogo, para tratar de convencer a sus posibles lectores de que él era bien portado y de que todo aquello que le ofrecía en doscientas cincuenta páginas, por muy diverso que pareciera, trataba en realidad un solo tema, el del espíritu o el de la materia, no importaba cual, pero, eso sí, un solo tema. En vez de imitar a la naturaleza, que siente el &lt;i&gt;horror vacui&lt;/i&gt;, eran víctimas de un &lt;i&gt;horror diversitatis&lt;/i&gt; que los llevaba invenciblemente por el camino de las verdades que hay que sostener, de las mentiras que hay que combatir y de las actitudes o los errores del mundo que hay que condenar, ni más ni menos que como en las malas conversaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No debo pensar que todo esto se me ocurre a raíz de que en estos días comienza a circular en México un libro mío en el que reúno cuentos y ensayos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;(21 de enero)&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Podría editar la introducción que se encuentra al principio de la presente. No voy a hacerlo, sería perder minutos valiosos de la compañía de este libro, en el que por cierto encontré además una lista de libros que revolucionaron la literatura en el siglo XX, lista que Monterroso hizo para la revista "Quimera". Los dejo con el texto que encontré en las páginas 60, 61, 62 y 63. Los dejo para no dejar al libro a medias. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;b&gt;Los grandes del siglo&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi lista para &lt;i&gt;Quimera&lt;/i&gt; resultó la siguiente, no recuerdo ahora si en el mismo orden en que la entregué, pero es probable que no:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marcel Proust (&lt;i&gt;En busca del tiempo perdido&lt;/i&gt;) &lt;br /&gt;James Joyce (&lt;i&gt;Ulises&lt;/i&gt;) &lt;br /&gt;Franz Kafka (&lt;i&gt;El proceso&lt;/i&gt;) &lt;br /&gt;Gertrude Stein (&lt;i&gt;La autobiografía de Alice B. Toklas&lt;/i&gt;) &lt;br /&gt;Thomas Mann (&lt;i&gt;La montaña mágica&lt;/i&gt;) &lt;br /&gt;Luigi Pirandello (&lt;i&gt;Seis personajes en busca de autor&lt;/i&gt;) &lt;br /&gt;Pablo Neruda (&lt;i&gt;Residencia(s) en la tierra&lt;/i&gt;) &lt;br /&gt;Jorge Luis Borges (&lt;i&gt;Ficciones&lt;/i&gt;) &lt;br /&gt;Vladimir Mayakovski (&lt;i&gt;Poesía&lt;/i&gt;) &lt;br /&gt;Anton Chejov (&lt;i&gt;Teatro&lt;/i&gt;) &lt;br /&gt;Guillaume Apollinaire (&lt;i&gt;Alcoholes&lt;/i&gt;) &lt;br /&gt;André Breton (&lt;i&gt;Manifiestos del Surrealismo&lt;/i&gt;) &lt;br /&gt;T. S. Eliot (&lt;i&gt;La tierra baldía&lt;/i&gt;) &lt;br /&gt;Ezra Pound (&lt;i&gt;Cantos&lt;/i&gt;) &lt;br /&gt;George Bernard Shaw (&lt;i&gt;Pigmalión&lt;/i&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué sólo estos autores y estas obras y no otros? En primer lugar, como es obvio, porque el límite son quince. ¿Y en segundo y en tercero y en cuarto? He visto las respuestas de, por ejemplo, Rafael Humberto Moreno-Durán o Augusto Roa Bastos y, lo inevitable, hay coincidencias, pero a la vez ellos señalan nombres que a mí me sorprenden tanto como ellos se sorprenderán con algunos consignados por mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Días más tarde, conversando de esto en París con Jorge Enrique Adoum y otros amigos con quienes entramos en el juego quimérico, cada quien mencionaba autores tan diferentes (después de estar de acuerdo, por supuesto, en lo que se refiere a Pound, Joyce, Proust y Kafka) que no había más remedio que convencerse de que lo interesante (o el chiste, como decimos nosotros) de estas listas es, venturosamente, dar pie al desacuerdo y a la discusión. Pocos narradores o poetas recuerdan hoy día a Pirandello; pero cuando uno lo menciona no hay quien no diga ¡claro! De Thomas Mann otros prefieren el &lt;i&gt;Doctor Fausto&lt;/i&gt;, y quizá yo también, pero &lt;i&gt;La montaña mágica&lt;/i&gt; fue antes, y su tratamiento de la idea del tiempo y su defensa del humanismo surgieron en el primer cuarto del siglo como un deslumbramiento. Respecto a Chejov debo confesar que hice algo de trampa, pues apenas alcanza a pellizcar el siglo, pero su obra fue traducida ya bien entrado éste; ¿y qué escoger, sus cuentos o su teatro, y de éste sino todo, con sus intensos retratos de una sociedad desencantada al borde del gran cambio? Y hablando de cambios, no fue Gertrude Stein la que dio el enorme paso en el uso del lenguaje coloquial y en la liberación de la prosa como nadie se había atrevido a hacerlo antes? Es difícil, para los que lo hacen, negar todo lo que Neruda signifcó en el mundo de la poesía: un nuevo lenguaje, una nueva sensibilidad. Y sí; ¡está Vallejo!, dicen mis amigos, y es cierto, y uno quisiera ponerlo siempre a la cabeza de todos precisamente por su nuevo lenguaje y su nueva sensibilidad, pero, una vez más, no se trataba sólo de mis gustos sino de quién cambió las cosas en este siglo y puede ser que Vallejo las cambie, o las termine de cambiar en el próximo, como Borges, apoyado en Quevedo, en Schwob y en Chesterton, lo hizo a su modo con el ensayo, incluso en otros idiomas. Los pantalones con que Mayakovski vistió a su nube hicieron tanto, por su parte, como los alcoholes de Apollinaire. ¡Apollinaire! ¡Apollinaire! Parece que no hay objeción para incluir a Eliot, pero sí alguna por lo que se refiere a Breton, sobre todo si la política asoma por ahí su nariz, como la ha asomado a lo largo del siglo al oír el nombre de casi todos éstos. Y a propósito, de Bernard Shaw debí decidirme por &lt;i&gt;Hombre y superhombre&lt;/i&gt;, pero a la hora buena me ganó el recuerdo del padre de Eliza Doolittle, quizá el personaje secundario más encantador de todo el teatro moderno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así, uno tras otro, sin mucho pensarlo, cada uno de esos autores fue ocupando su lugar en mi lista, sin orden de estatura ni de edad ni de género, como niños buenos y bien portados, pero cada uno de ellos con el bolsillo cargado de tachuelas y petardos y hasta de dinamita con que hacer estallar diecinueve siglos anteriores de literatura y buenas costumbres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;(25 de febrero)&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;En fecha 22 de septiembre terminé la lectura del libro y con ello la selección de&amp;nbsp;fragmentos de este intento de diario. Selección que deseo compartir con&amp;nbsp;usted(es), contigo, ya que estamos en confianza. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;b&gt;El Caimán Barbudo. La Habana &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Copio partes de un cuestionario (con mis respuestas) que me envía Víctor Rodríguez Núñez, de la revista cubana &lt;i&gt;El Caimán Barbudo&lt;/i&gt;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Pregunta.&lt;/i&gt; De ti he recibido testimonios encontrados. Mientras Norberto Fuentes afirma que eres un tipo peligroso, al que hay que acercarse «tomando todas las precauciones», José Luis Balcárcel sostiene que eres tímido, al punto de no sobrevivir a una lectura en público de tus cuentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Respuesta&lt;/i&gt;. Me gusta la idea de que Norberto Fuentes tenga razón y estoy seguro de que Balcárcel la tiene. &lt;i&gt;P&lt;/i&gt;. Te propuse la anterior interrogante porque ahora quiero darte una noticia, que desearía me comentaras: eres uno de los narradores latinoamericanos de hoy más leído y admirado por los jóvenes escritores cubanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R&lt;/i&gt;. Es la mejor noticia que he oído en mucho tiempo, y me alegra de veras por venir de donde viene, pues cuando he estado allá en algún congreso y me he perdido en las calles de La Habana vieja, o lo que ha sido más frecuente, entre los demás congresistas, siempre he pensado que en algún periódico podría publicarse un aviso que dijera: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PERDIDO Y ENCONTRADO &lt;br /&gt;Escritor desconocido extraviado. &lt;br /&gt;Se gratificará a quien logre identificarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;P&lt;/i&gt;. ¿Compartes la fórmula faulkneriana de que un escritor, si es malo, hace novelas; si es bueno, cuentos, y si es muy bueno, poesía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;R&lt;/i&gt;. Sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;P&lt;/i&gt;. Me gustaría que te refirieras a la literatura guatemalteca de hoy, y en especial a la obra de los más jóvenes escritores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R. No conozco la obra de los más jóvenes; pero siempre los imagino escribiendo desde la persecución, o en la montaña, bajo las balas o bajo las estrellas, y los admiro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;(7 de abril) &lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;b&gt;Las almas en pena &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me presentaron a Hugo Gola hace cerca de siete años y desde entonces nos vemos una que otra vez; pero cuando esto sucede la poesía o la literatura se interponen entre nosotros, de tal manera que si alguna cosa, digamos las cuestiones políticas, quieren también asomarse a la conversación, son bienvenidas, aunque en este caso siempre terminen por referirse a meros intelectuales o teóricos; y así, el infaltable tema del exilio (ambos somos exiliados) tiene invariablemente que ver con el paraíso perdido (en verso blanco inglés) o con el infierno -a condición de que sea en tercetos-. Como consecuencia, hasta el día de hoy yo no conozco nada de su vida familiar ni él de la mía, y no sé si esto es bueno o malo, pero así es. Nuestros encuentros son breves, muy breves, y se efectúan en cualquier lugar y a cualquier hora. con cita previa o sin ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi de improviso llega esta tarde a casa. Antes de que tenga tiempo de poner sus papeles en alguna parte, o de sentarse, le pregunto abruptamente si sabe italiano, lo que en buena medida es probable dada su nacionalidad argentina. Sin esperar su respuesta, y con un libro abierto en la mano, le leo en voz alta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;«Apiádate «, yo le grité, « de mí,&lt;br /&gt;ya seas sombra o seas hombre cierto!», &lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;pero pronto me doy cuenta de que no era eso lo que quería leerle. Le ruego por fin que se siente y que me espere un momento mientras busco algo en el libro, y ahora sí leo despacio y en voz alta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;«A Lucía llamar hizo a su lado&lt;br /&gt;y le dijo: "Tu fiel te necesita&lt;br /&gt;o lo recomiendo a tu cuidado".&lt;br /&gt;Lucía, que al dolor sus armas quita,&lt;br /&gt;fuese al lugar en el que yo me era,&lt;br /&gt;junto a Raquel sentada, la israelita.» &lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;-¿Es la traducción de Angel Crespo? -me pregunta Gola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces examinamos el original de Dante en la página par, Infierno, Canto segundo, verso 102: «&lt;i&gt;Che mi sedea con l'antica Rachele&lt;/i&gt;», y nos convencemos de que lo más parecido que en ese verso y aledaños hay a «israelita» es «&lt;i&gt;antica&lt;/i&gt;», pero como «antigua» no es consonante del «quita» de dos versos arriba, ¿qué mejor que este oportuno «israelita»?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto nos lleva al asunto de otras traducciones en verso de la &lt;i&gt;Divina Comedia&lt;/i&gt;. Hugo recuerda la de alguien -cuyo nombre no retuve- en endecasílabos no aconsonantados y por tanto mucho más fiel, menos alegre; y yo la vieja del español Juan González de la Pezuela, Conde de Gheste, pero sobre todo la del general y presidente de la República Argentina, Bartolomé Mitre (1841-1906), del que Raimundo Lida nos contaba aquí en México hace años, en el café «Triana, que en Buenos Aires los niños de la escuela oyen el nombre y lo escriben como Bartolo Memitre; y de otros que, quizá más imaginativos, entienden el primer verso de la Egloga Primera de Garcilaso de la Vega&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;El dulce lamentar de dos pastores &lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;como &lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;El dulce lamen tarde dos pastores&lt;/i&gt;. &lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;En ese momento pienso que algún día debo enviar todo esto a Darío Lancini, el gran palindromista venezolano autor no sólo de &lt;i&gt;Oír a Darío &lt;/i&gt;(hablando de lo mismo, Jaime García Terrés me adelantó la otra tarde que en una próxima &lt;i&gt;Gaceta del Fondo &lt;/i&gt;vienen palindromas suyos (de Jaime) y comentamos de paso el libro reciente, Palindromía, del veterano en esta manía, Miguel González Avelar, con sus hallazgos, su obra de teatro en palindromas y su acucioso prólogo en que denodadamente trata de establecer las leyes que rigen -no en balde Miguel es presidente de la Gran Comisión del Senado- estos viajes de ida y vuelta de las palabras, con algunos atajos y hasta con callejones sin salida, como sucede, no faltaba más, con cualquier ley), autor no sólo de &lt;i&gt;Oír a Darío&lt;/i&gt;, sino asimismo de unos Textos bifrontes («que comparados textualmente tienen diferente grafía pero igual masa fonética», señala Jesús Sonaja Hernández) de que anoto dos pequeñas muestras: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Entrever desaires&lt;br /&gt;Entre verdes aires&lt;br /&gt;El Hacedor mira un ave sin alas timada&lt;br /&gt;Él hace dormir a una vecina lastimada.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Vuelvo al general y presidente de la República Argentina, Bartolomé Mitre, y le recito a Gola de memoria, como muestra ripiosa:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Papé Satán, papé Satán alepe,&lt;br /&gt;grita Pluto con voz estropajosa,&lt;br /&gt;y el grande sabio, sin que en voz discrepe,&lt;br /&gt;me conforta diciendo: no medrosa&lt;br /&gt;tu alma se turbe, porque no le es dado&lt;br /&gt;impedir que desciendas a esta fosa &lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;(Infierno, Canto séptimo, versos 1-6), en donde, por la fuerza del consonante, Virgilio, el más dulce de los poetas, como decían antes, resulta hablando con voz estropajosa, casi en la misma forma en que con Crespo la antigua Raquel, símbolo de la vida contemplativa, se vuelve una mujer con su buena nacionalidad israelita, y uno puede imaginarla contemplando algo en su kibutz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como en ese momento yo tenía que salir, ya no hallé la oportunidad de aclararle a Gola que cuando llegó minutos antes y le pregunté si sabía italiano yo había estado, desde hacía un buen rato, comparando el verso de Dante «Ya seas sombra o seas hombre cierto» (&lt;i&gt;qual che tu sei, od ombra od omo certo&lt;/i&gt;) con la inmortal imprecación que el gran don Ramón del Valle Inclán le lanzó cierta tétrica media noche a unas sombras, cerca de un cementerio:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;¿Sois almas en pena o sois hijos de puta?, &lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;que viene a ser, ahora lo descubro, el mismo verso de Dante traducido en prosa por quien mejor sabía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;(28 de abril)&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;b&gt;Mi mundo&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leo el libro de José Ferrater Mora &lt;i&gt;El mundo del escritor &lt;/i&gt;con la vaga o secreta esperanza de descubrir el mío, o con el deseo de ver si el mío encaja en alguno de sus esquemas. «Los escritores aquí elegidos a guisa de ejmplos, dice, y se trata de Valle-Inclán, Azorín, Baroja y Calderón, «tienen un mundo en el más amplio y alto sentido, y es un mundo muy coherente, esto es, uno en donde cada elemento y forma de discurso está al servicio de una estructura unificada».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pregunto: ¿Mi mundo estará al servicio de una estructura unificada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice- «El mundo de un escritor puede significar tres cosas- el mundo en el cual un escritor vive; el mundo que vive; y el mundo que su obra presenta». Y más adelante: «El mundo titulado "rea" puede ser considerado como un mundo 'exterior', en el cual los seres humanos -aunque son una parte de este mundo- se topan y en el cual viven».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien. De ese mundo, de la realidad externa, me ha interesado siempre y sobre todo, ahora lo advierto, la literatura, la vida a través de la literatura, y dentro de ésta, el escritor, los escritores, sus vidas muchas veces más que sus mismas obras; sus problemas como espejo de los míos; es decir, el mundo, que es una ilusión, visto a través de una ilusión de segundo grado, y a veces hasta de tercero y cuarto, como cuando leemos a un escritor que comenta a otro, y éste a otro, y así hasta el infinito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existen los que dicen no haber vivido sino la vida de los libros. Yo no: he vivido, odiado y amado, gozade y sufrido por mí mismo; y he sido y mi vida ha sido eso; pero a medida que pasa el tiempo me doy cuenta de que siempre lo he hecho como si todo -incluso en las ocasiones de mayor sufrimiento y en el momento mismo de ocurrir- fuera el material de un cuento, de una frase o de una linea. Ignoro si esto es bueno o malo, si me gusta o no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;(13 de octubre)&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;b&gt;La pregunta de «Caravelle»&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recibo de Jean Andreu un ejemplar de &lt;i&gt;Caravelle (Cahiers du Monde Hispanique et Luso-Brésilien)&lt;/i&gt; No. 42, 1984, que publica la Universidad de Toulouse, Francia, con respuestas a su encuesta &lt;i&gt;Littérature et Societé en Amérique Latine&lt;/i&gt;, entre las cuales las de varios escritores amigos, de México y otros países hispanoamericanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pregunta: «El escritor implica a un lector, cualesquiera que sean la dimensión de éste y la motivación de aquél. Más allá de lo específicamente literario, el lugar de la escritura y de la lectura se inserta en un contorno (¿extra-literario?) que determina de alguna manera este doble quehacer. Cuando usted escribe, ¿en qué medida influyen o no, gravitan o no en su obra las circunstancias sociales, culturales y políticas en las que usted vive y las que atribuye al público potencial al que usted se dirige?»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi respuesta: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego, el medio y la época en que me formé (adolescencia), la Guatemala de los últimos treinta y los primeros cuarenta, del dictador Jorge Ubico y sus catorce años de despotismo no ilustrado, y de la segunda Guerra Mundial, contribuyeron sin duda a que actualmente piense como pienso y responda al momento presente en la forma en que lo hago. Hoy vivo exiliado en México y mi circunstancia es distinta; pero mi formación fue ésa, y mis reacciones como individuo siguen siendo las de una profunda preocupación por la suerte de mi pueblo y mi país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, cuando las condiciones políticas de Guatemala han empeorado (con la única y tenaz esperanza en el triunfo final de la lucha popular armada), mi preocupación por la literatura es también muy firme. Y es aquí donde creo que mi escritura se basa fundamentalmente en los problemas del hombre como tal, del hombre de cualquier época y de cualquier latitud; más restringidamente, en los problemas de la literatura en sí, como arte universal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta manera, cuando escribo me considero producto de estas dos vertientes: el acontecer político, y la aguda conciencia de que soy heredero de dos mil quinientos años de literatura occidental y, atávicamente, de otros tantos de nuestras culturas autóctonas. A veces, esta misma conciencia me intimida y me impide escribir, pero cuando logro hacerlo procuro no ser indigno de esta carga y de esta riqueza.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;b&gt;Puntos de mira&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me gusta trabajar; pero cuando lo hago me agrada hacerlo como los pintores. Se paran ante su tela, la miran, la miden, calculan; luego hacen unos trazos con lápiz, se asustan (creo yo) y se van a la calle o leen (son grandes lectores) y vuelven, y desde la puerta ven «aquello», a lo que se acercan, ahora con unos pinceles y una mesita en la que han puesto muchos colores, o pocos, según; rojo, azul, verde, añil, blanco, violeta; piensan, titubean, miran su tela, se acercan a ella y ponen un color aquí y otro allá; se detienen, se hacen a un lado y miran, vacilan, piensan, y leen o se van a la calle, hasta otro rato.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-5300442408340389637?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/5300442408340389637/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/09/la-letra-e-de-augusto-monterroso.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/5300442408340389637'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/5300442408340389637'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/09/la-letra-e-de-augusto-monterroso.html' title='&quot;La letra e&quot; de Augusto Monterroso (fragmento)'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-1611960621280934929</id><published>2011-09-04T08:55:00.001-04:00</published><updated>2011-09-04T09:09:02.114-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos de libros'/><title type='text'>"El tiempo, gran escultor" de Marguerite Yourcenar (fragmento)</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="470" src="http://piel-l.org/blog/wp-content/uploads/2007/07/166/librero/fig1.jpg" width="301" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;b&gt;II. Sixtina &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GHERARDO PERINI&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Maestro me dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Este es el hito que señala el cruce de caminos, aproximadamente a dos millas de la Puerta del Pueblo. Ya estamos tan lejos de la Ciudad que los que de ella parten, cargados de recuerdos, cuando llegan aquí ya se han olvidado de Roma. Pues la memoria de los hombres se parece a esos viajeros cansados que, a cada alto que hacen en el camino, van deshaciéndose de unos cuantos trastos inútiles, de suerte que llegan al lugar en donde van a dormir con las manos vacías, desnudos, y se encontrarán, cuando llegue el día del gran despertar, como niños que nada saben del ayer. Gherardo, aquí está el hito. El polvo de los caminos blanquea los escasos árboles que hay por el campo como miliares de Dios; cerca de aquí hay un ciprés cuyas raíces se hallan al descubierto y al que le cuesta vivir. Hay también una posada, y a ella acuden las gentes a beber. Supongo que las mujeres ricas, a las que tienen vigiladas, vendrán aquí entre semana para entregarse a sus amantes y que los domingos, las familias de obreros pobres considerarán una fiesta poder comer en ella. Supongo todo esto, Gherardo, porque en todas partes ocurre lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a ir más lejos, Gherardo. No te acompañaré más porque el trabajo apremia y yo soy un hombre viejo. Soy un viejo, Gherardo. En ocasiones, cuando quieres ser conmigo más tierno que de costumbre, llegas a llamarme padre. Pero yo no tengo hijos. Jamás encontré a una mujer que fuera tan hermosa como mis figuras de piedra, a una mujer que pudiera permanecer inmóvil durante horas, sin hablar, como algo necesario que no precisa actuar para ser, que me hiciera olvidar que el tiempo pasa, puesto que ella sigue ahí. Una mujer que se dejara mirar sin sonreír ni ruborizarse, por haber comprendido que la belleza es algo grave. Las mujeres de piedra son más castas que las otras y sobre todo más fieles, sólo que son estériles. No hay fisura por donde pueda introducirse en ellas el placer, la muerte o el germen del hijo, y por eso son menos frágiles. A veces se rompen y su belleza permanece por entero en cada fragmento de mármol, igual que Dios en todas las cosas, pero nada extraño entra en ellas para hacer que les estalle el corazón. Los seres imperfectos se agitan y se emparejan para complementarse, pero las cosas puramente bellas son solitarias como el dolor del hombre. Gherardo, yo no tengo hijos. Y sé muy bien que la mayor parte de los hombres tampoco tienen de verdad un hijo: tienen a Tito, o a Cayo, o a Pietro, y no es la misma alegría. Si yo tuviese de verdad un hijo, no se parecería a la imagen que me habría formado de él antes de que existiera. De ahí que las estatuas que yo hago sean diferentes de las que había soñado en un principio. Pero Dios se ha reservado para sí el ser creador conscientemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si tú fueras mi hijo, Gherardo, no te amaría más de lo que te amo, sólo que no tendría que preguntarme el porqué. Durante toda mi vida busqué respuestas a unas preguntas que quizá no tengan contestación, y excavaba en el mármol como si la verdad se encontrara en el corazón de las piedras, y extendía unos colores para pintar unas paredes, como si se tratara de tocar simultáneamente unos acordes con un fondo de silencio demasiado grande. Pues todo calla, incluso nuestra alma, o bien es que nosotros no oímos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que te vas. Yo no soy ya lo bastante joven para darle importancia a una separación, aunque sea definitiva. Demasiado bien sé que los seres a quienes amamos y que más nos aman nos abandonan sin que nos demos cuenta a cada instante que pasa. Y así es como se separan de sí mismos. Aún estás sentado en ese mojón, y crees estar todavía aquí pero tu ser, vuelto hacia el porvenir, ya no se adhiere a lo que fue tu vida, y tu ausencia ha comenzado ya. Ciertamente, comprendo que todo esto no es sino una ilusión, como todo lo demás, y que el porvenir no existe. Los hombres que inventaron el tiempo han inventado después la eternidad como contraste, pero la negación del tiempo es tan vana como él. No hay ni pasado ni futuro, tan sólo una serie de presentes sucesivos, un camino perpetuamente destruido y continuado por el que avanzamos todos. Tú estás sentado, Gherardo, pero tus pies se apoyan ante ti en el suelo con una especie de inquietud, como si iniciaran ya un camino. Estás vestido con esas ropas de nuestra época que resultarán horrorosas o simplemente extrañas cuando haya pasado este siglo, pues los ropajes no son sino la caricatura del cuerpo. Yo te veo desnudo. Poseo el don de ver, a través de la ropa, el resplandor del cuerpo y supongo que de esa misma manera verán los santos a las almas. Es un suplicio, cuando los cuerpos son feos: cuando son hermosos, es un suplicio también pero diferente. Tú eres hermoso, con esa belleza frágil asediada de todas partes por la vida y el tiempo, que acabarán por apoderarse de ti, pero en este momento, tu belleza es tuya y tuya seguirá siendo en la bóveda de la iglesia donde pinté tu imagen. Incluso si algún día, sólo te presentara tu espejo un retrato deformado en el que no te atreves a reconocerte, siempre habrá, en algún sitio, un reflejo inmóvil que se te parecerá. Y de esa misma manera inmovilizaré yo tu alma. Ya no me amas. Si consientes en escucharme durante una hora es porque se suele ser indulgente con aquellos a quienes pensamos abandonar. Tú me ataste y ahora me desatas. No te censuro, Gherardo. El amor de un ser es un regalo tan inesperado y tan poco merecido que siempre debemos asombrarnos de que no nos lo arrebaten antes. No estoy inquieto por los que aún no conoces y hacia los cuales vas, que quizá te estén esperando: el hombre a quien ellos van a conocer será distinto del que creía conocer yo y al que imagino amar. Nadie posee a nadie (ni siquiera los que pecan llegan a conseguirlo) y al ser el arte la única posesión verdadera, es menos gratificante apoderarse de un ser que recrearlo. Gherardo, no te confundas respecto a mis lágrimas: más vale que aquellos a quienes amamos se vayan cuando aún nos es posible llorarlos. Si te quedaras, puede que tu presencia, al superponerse, debilitara la imagen que deseo conservar de ti. Así como tus ropajes no son más que la envoltura de tu cuerpo, tú no eres para mí sino la envoltura del otro, del que yo he extraido de ti y que te sobrevivirá. Gherardo, tú eres ahora más hermoso que tú mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo se posee eternamente a los amigos de quienes nos hemos separado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TOMMAI DEI CAVALIERI&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy Tommai dei Cavalieri, un joven señor a quien apasiona el arte. Por hermoso que yo sea, es mi alma, no obstante, más hermosa, de suerte que mi cuerpo, pintado en la bóveda de una iglesia, no es sino el signo geométrico de la rectitud y de la fidelidad. Estoy sentado con la mano en la rodilla, en la postura de quien encuentra fácil levantarse. El Maestro que me ama me ha pintado, dibujado y esculpido en todas las posturas que nos imprime la vida, pero yo me esculpí a mí mismo antes de que él me esculpiera. ¿Qué hacer? ¿A qué Dios, a qué héroe, a qué mujer voy yo a dedicar esta obra maestra: yo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hacer? La perfección es un camino que sólo conduce a la soledad: en los hombres no veo más que escalones ya superados. El Maestro, cuya genialidad le hace superior a mí, no es en mi presencia sino un pobre hombre que no se domina y Miguel Angel trocaría su ardor por mi serenidad. ¿Qué hacer? ¿He afilado yo mi alma para no tener sino una espada que nunca blandiré?... El Emperador demente deseaba que el universo tuviera una sola cabeza para así poder cortarla. Por qué no existirá un único cuerpo, para que yo pueda abrazarlo, una única fruta para que yo pueda cortarla y un único enigma para que yo lo resuelva, por fin... ¿Me apoderaré de algún imperio? ¿Construiré un templo? ¿Escribiré algún poema que perdurará aún más? La acción, al dividirse, me quita la ilusión de actuar y cada victoria se convierte en un espejo roto, en donde no me veo de cuerpo entero. Hacen falta demasiadas ilusiones para desear el poder, demasiada voluntad para desear la gloria. Puesto que me poseo, qué riqueza suplementaria iba a traerme el universo... y la felicidad no vale más que yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hombres, cuando contemplan mi imagen, no se preguntarán lo que fui ni lo que hice: me alabarán por haber sido. Estoy sentado en el capitel de una columna, como en la cumbre de un mundo, y soy yo mismo una coronación. ¡Oh, vida, vertiginosa inminencia! Aquel para quien todo es posible no necesita ya intentar nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CECCHINO DEI BRACCHI&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, Miguel Angel, escultor, he dibujado en esa bóveda la imagen de un joven florentino que me era muy querido y que ya murió. Está sentado en una postura huraña y sus brazos doblados parecen tratar de esconder su corazón. Mas puede que los muertos guarden un secreto que no quieren que sepamos. Amé primero mis sueños, pues no conocía otra cosa. Luego amé a mi familia (y era, cuando lo pienso, como si me amase a mí mismo), y a los amigos que venían a mí cargados con tanta belleza que me sentía a la vez humillado y feliz. Finalmente, amé a una mujer. Murieron mis padres; mis amigos, mis amados se fueron: unos me dejaron para vivir y los otros quizá me traicionaron con el sepulcro. De los que aún me quedan dudo; y aunque mis sospechas puede que no estén justificadas, sufro tanto como si lo estuvieran, ya que dentro de nuestro espíritu es donde todo sucede. La mujer a quien amaba se marchó también de este mundo, al igual que una extranjera cuando se percata de que se ha confundido y de que su casa está en otro lugar. Entonces volví a amar únicamente a mis sueños porque ya no me quedaba nada más. Pero los sueños también pueden traicionarnos y ahora estoy solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amamos porque no somos capaces de soportar la soledad. Y es por esa misma razón por lo que le tenemos miedo a la muerte. Cuando alguna vez dije en voz alta el amor que me inspiraba una criatura, vi a mi alrededor guiños y meneos de cabeza, como si los que me escuchaban se creyeran mis cómplices o se permitieran ser mis jueces. Y los que no nos acusan tratan de encontrarnos alguna disculpa, lo que es todavia más triste. Por ejemplo, yo amé a una mujer. Cuando digo no haber amado más que a una sola mujer, no hablo de las otras, las de paso, que no son mujeres sino únicamente la mujer y la carne. Amé a una sola mujer a quien no deseaba e ignoro -cuando lo pienso- si era debido a que no fuera lo suficientemente hermosa o bien porque lo era con exceso. Pero la gente no entiende que la belleza pueda ser un obstáculo y colme por anticipado el deseo. Incluso aquellos a quienes amamos no lo entienden, o no quieren entenderlo. Se sorprenden, sufren, se resignan. Después mueren. Entonces, nosotros empezamos a temer que nuestra renuncia haya pecado contra nosotros mismos y nuestro deseo, ahora sin remedio, transformado en irreal y obsesivo como un fantasma, adquiere el aspecto monstruoso de todo lo que no ha sido. De todos los remordimientos del hombre, tal vez el más cruel sea el de lo no realizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amar a alguien no es sólo interesarse porque viva, sino también sorprenderse porque deje de vivir, como si no fuera natural morir. Y sin embargo, el existir es un milagro más sorprendente que el no existir; pensándolo bien, es ante los que viven ante quienes debiéramos descubrirnos y arrodillarnos como ante un altar. La naturaleza, supongo, se cansa de oponerse a la nada, como el hombre de oponerse a las solicitaciones del caos. En mi existencia, sumida a medida que voy haciéndome más viejo en unos períodos cada vez más crepusculares, he visto continuamente formas de vida perfectas propender a borrarse ante otras, más sencillas, más cerca de la humildad primitiva, a la manera en que el barro es más antiguo que el granito; y el que talla unas estatuas no hace, después de todo, sino apresurar el desmenuzamiento de las montañas. El bronce de la tumba de mi padre se está llenando de cardenillo en el patio de una iglesia de pueblo; la imagen del joven florentino se irá descamando en las bóvedas que yo pinté; los poemas que escribí para la mujer que amaba dentro de pocos años, nadie los entenderá, lo que, para los poemas, es una manera de morir. Querer inmovilizar la vida es la condena del escultor. Y es por lo cual, quizá, toda mi obra va contra naturaleza. El mármol, en donde creemos fijar una forma de la vida perecedera, vuelve a ocupar a cada instante su puesto en la naturaleza, mediante la erosión, la pátina y los juegos de luz y de sombra sobre unos planos que se creyeron abstractos pero que son, sin embargo, la superficie de una piedra. Así es como la eterna movilidad del universo constituye sin duda el asombro del Creador. Besé, antes de que la metieran en el ataúd, la mano de la única mujer que, para mí, daba un sentido a toda la vida, pero no besé sus labios y ahora lo siento, como si sus labios hubieran podido enseñarme algo. Ni tampoco besé al joven de Florencia, ni sus manos, ni su blanco rostro. Sólo que no lo siento. Era demasiado hermoso. Era perfecto como aquellos a los que nada puede conmover, pues los muertos son todos impasibles. Y he visto a muchos muertos. Mi padre, devuelto a su raza, no era más que un Buonarroti anónimo: había depositado la carga de ser él; desaparecía, en la humildad del óbito, hasta no ser más que un nombre en una larga serie de hombres; su linaje ya no terminaba en él, sino en mí, su sucesor, pues los muertos no son más que los términos de un problema que se plantean, alternativamente, cada uno de sus continuadores vivos. La mujer a quien yo amaba, tras la agonía que la sacudió como para arrancarle el alma, conservaba en los labios una dura y triunfal sonrisa como si, victoriosa de la vida, despreciara en silencio a su adversaria vencida, y yo la vi enorgullecerse de haber cruzado el umbral de la muerte. Cecchino dei Bracchi, mi amigo, era simplemente hermoso. Su belleza, a la que tantos gestos y pensamientos habían despedazado en vivo para convertirla en expresiones o en movimientos, volvía a estar intacta, a ser absoluta y eterna: se hubiera dicho que, antes de abandonarlo, había recompuesto su cuerpo. He visto sonrisas que levantaban las comisuras de unos labios exangües, que se filtraban bajo los párpados cerrados, que ponían en un semblante lo equivalente a la luz. Los muertos descansan, satisfechos, en una certidumbre a la que nada puede destruir porque ella misma se va anulando a medida que se realiza. Y por haber ellos superado a la ciencia, yo supuse que sabían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero tal vez los muertos no sepan que ellos saben.&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;"El tiempo, gran escultor" de Marguerite Yourcenar (traducción de Emma Calatayud).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-1611960621280934929?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/1611960621280934929/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/09/el-tiempo-gran-escultor-de-marguerite.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/1611960621280934929'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/1611960621280934929'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/09/el-tiempo-gran-escultor-de-marguerite.html' title='&quot;El tiempo, gran escultor&quot; de Marguerite Yourcenar (fragmento)'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-4657324073288529469</id><published>2011-08-31T12:53:00.006-04:00</published><updated>2011-09-04T09:08:24.869-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos de libros'/><title type='text'>"El péndulo de Foucault" Umberto Eco (fragmento)</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-UgnY9cHHHlQ/Tl5uvKw5h4I/AAAAAAAABh8/XScpUrEfwCo/s1600/El%2Bp%25C3%25A9ndulo%2Bde%2BFoucault.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img alt="" border="0" height="400" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5647072739391539074" src="http://2.bp.blogspot.com/-UgnY9cHHHlQ/Tl5uvKw5h4I/AAAAAAAABh8/XScpUrEfwCo/s400/El%2Bp%25C3%25A9ndulo%2Bde%2BFoucault.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;―(..) Oye, se me acaba de ocurrir una muy buena: Urbanística Gitana. &lt;br /&gt;―Muy buena ―dijo Belbo con tono admirativo―. Yo estaba pensando en Hípica Azteca. &lt;br /&gt;―Sublime. Pero, ¿dónde la incluyes? ¿En la Eolofonía o entre los Adynata? &lt;br /&gt;―Eso tenemos que verlo ―dijo Belbo, hurgó en el cajón y sacó unos papeles―. La Eolofonía… ―Me echó una mirada y percibió mi curiosidad―. La Eolofonía, usted bien sabe, es el arte de dar voces al viento. Pero no ―dijo dirigiéndose a Diotallevi―, la Eolofonía no es un departamento, sino una asignatura, como la Avunculogratulación Mecánica y la Pilocatábasis, que pertenecen al departamento de Tripodología Felina. &lt;br /&gt;―¿Y eso de la tripolo…? ―me atreví a preguntar. &lt;br /&gt;―Es el arte de buscarle tres pies al gato. Este departamento comprende la enseñanza de las técnicas inútiles, por ejemplo, la Avunculogratulación Mecánica enseña cómo construir máquinas para saludar a la tía. No sabemos si dejar en este departamento a la Pilocatábasis, que es el arte de salvarse por los pelos, y no parece inútil del todo. ¿Verdad? &lt;br /&gt;―Por favor, explíquenme en qué consiste toda esta historia… ―imploré. &lt;br /&gt;―Sucede que Diotallevi, y yo mismo, estamos proyectando una reforma del saber. Una Facultad de Trivialidad Comparada, donde se estudien asignaturas inútiles o imposibles. La facultad tiende a reproducir estudiosos capaces de aumentar al infinito el número de temas triviales. &lt;br /&gt;―¿Y cuántos departamentos hay? &lt;br /&gt;―Por ahora cuatro, pero ya podría contener todo lo cognoscible. El departamento de Tripodología Felina tiene una función propedéutica, tiende a desarrollar el sentido de lo trivial. Un departamento importante es el Adynata o Impossibilia. Por ejemplo, Urbanística Gitana e Hípica Azteca… La Esencia de esta disciplina consiste en comprender las razones profundas de su trivialidad, y en el departamento de Adynata también de su imposibilidad. Allí están, pues, la Morfemática del Morse, la Historia de la Agricultura Antártica, la Historia de la Pintura en la Isla de Pascua, la Literatura Sumeria Contemporánea, los Fundamentos de Examenología Montessoriana, la Filatelia Asiriobabilónica, la Tecnología de la Rueda en los Imperios Precolombinos, la Iconología Braille, la Fonética del Cine Mudo… &lt;br /&gt;―¿Qué me dice de la Psicología de las Masas en el Sahara? &lt;br /&gt;―Está bien ―dijo Belbo. &lt;br /&gt;―Está bien ―dijo Diotallevi con convicción―. Tendría que colaborar. Este joven tiene buena madera, ¿verdad, Jacopo? &lt;br /&gt;―Sí, me di cuenta enseguida. Anoche elaboró razonamientos estúpidos con mucho ingenio. Pero, prosigamos, puesto que el proyecto le interesa. ¿Qué hemos incluido en el departamento de Oximórica, que no encuentro la ficha? &lt;br /&gt;Diotallevi extrajo un papelito del bolsillo y me miró con sentenciosa simpatía: &lt;br /&gt;―En la Oximórica, como su mismo nombre indica, lo importante es el carácter autocontradictorio de la disciplina. Por eso, estimo que la Urbanística Gitana tendría que incluirse en ella… &lt;br /&gt;―No ―dijo Belbo―, sólo si se llamara Urbanística Nómada. Los Adynata se refieren a una imposibilidad empírica, mientras que la Oximórica abarca la contradicción en los términos. &lt;br /&gt;―Ya veremos. Pero ¿qué hemos incluido en la Oximórica? Pues las Instituciones de la Revolución, la Dinámica Parmenídea, la Estática Heraclítea, la Sibarítica Espartana, los Fundamentos de Oligarquía Popular, la Historia de las Tradiciones Innovadoras, la Dialéctica Tautológica, la Erística Booleana… &lt;br /&gt;A esas alturas me sentía retado a demostrar mi temple: &lt;br /&gt;―¿Puedo sugerir una Gramática de la Anomalía? &lt;br /&gt;―¡Estupendo! ―exclamaron ambos, y se pusieron a escribir. &lt;br /&gt;―Hay una pega ―dije. &lt;br /&gt;―¿Cuál? &lt;br /&gt;―Si anunciáis el proyecto, se presentará un montón de gente con publicaciones fidedignas. &lt;br /&gt;―¿No te decía yo que era un joven agudo, Jacopo? ―dijo Diotallevi―. Pero ¿sabe que ése es precisamente nuestro problema? Sin quererlo hemos trazado el perfil ideal de un saber real. Hemos demostrado la necesidad de lo posible. Por tanto, será necesario callar. Pero ahora debo marcharme.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;"El péndulo de Foucault" de Umberto Eco (traduccón de Ricardo Pochtar y Helena Lozano Miralles).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-4657324073288529469?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/4657324073288529469/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/08/el-pendulo-dde-foucault-umberto-eco.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/4657324073288529469'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/4657324073288529469'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/08/el-pendulo-dde-foucault-umberto-eco.html' title='&quot;El péndulo de Foucault&quot; Umberto Eco (fragmento)'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-UgnY9cHHHlQ/Tl5uvKw5h4I/AAAAAAAABh8/XScpUrEfwCo/s72-c/El%2Bp%25C3%25A9ndulo%2Bde%2BFoucault.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-6225347056604270695</id><published>2011-08-29T21:32:00.005-04:00</published><updated>2011-08-30T14:16:23.160-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='resEÑE el LIBRO'/><title type='text'>Reseñe el libro: Lluvia de piedra</title><content type='html'>&lt;a&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 220px; FLOAT: left; HEIGHT: 330px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5646711422923586882" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-I6oc7YEtnxo/Tl0mHyCAPUI/AAAAAAAABh0/7z-9UClHR6Y/s400/Lluvia%2Bde%2Bpiedra.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Días después de su presentación en la decimosexta versión de la Feria Internacional del Libro (de La Paz, Bolivia), compré "Lluvia de piedra", novela que obtuvo Mención de Honor en el XII Premio Nacional Alfaguara de Novela. Fue durante una de las esporádicas visitas de Rodrigo Urquiola Flores a mi qhatu librero, fue después de devolverle el saludo y de disculparme por no haber asistido a la presentación de su libro, fue después de haber leído "&lt;a href="http://blog.librosquedesesperan.com/2010/11/critica-eva-y-los-espejos-de-rodrigo.html"&gt;Eva y los espejos&lt;/a&gt;"; mucho después de haber escrito una reseña en la que dije "ando esperando a su segundo libro".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Lluvia de piedra" no es una novela corta que se lee de un tirón. Exige concentración, exije relectura. En lo personal comencé a leerla un fin de semana en la comodidad de mi cama y terminé leyéndola/releyendola en el minibus.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus dos partes, conformadas por capítulos de numeración ascendente y descendente, albergan a un montón de joyitas. Por ejemplo: Los cuadros que Esteban pinta con su imaginación. La melancolía de esas aguas marinas tan propias como ajenas. La incredulidad, la indecisión, la resignación de Esteban. La manifestación y el dominio de las personalidades múltiples. El sentimiento de culpa tardío. Lo onírico en la sucesión de los acontecimientos. Esa lluvia que no para, allá, donde solo Esteban decidió regresar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;em&gt;Quiso saber cómo se veía su propia silueta de espaldas para notar las diferencias que existían en su actual manera de caminar respecto a la de los años juveniles: no pudo imaginarlo sino a través de la misma Rosario. Lo que vio en su imaginación lo desconsoló.&lt;/em&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;El argumento es simple, Esteban decide volver a La Paz después de cuarenta años viviendo en Antofagasta. Es recibido por Marianela, la novia que murió antes de su partida. Esteban vuelve a la casa de su abuela, a una edificación casi en ruinas, junto a Marianela. Marianela aparece y desaparece, aparece y desaparece y con tales apariciones y desapariciones confunde a Esteban. Esteban no se decide, no sabe si volver a Antofagasta o reconstruir la casa, finalmente opta por lo segundo. Esteban pierde conciencia de sus actos, eso hasta que otro Esteban, uno más seguro de sí mismo toma su lugar. Esteban nota que la casa cobra vida, que la casa es una analogía de su vida, una vida derruida pero decidida a enmendarse. Sin embargo la voluntad de Esteban no basta frente a una lluvia que no se detiene, una lluvia que ha debilitado los cimientos de su casa y de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;em&gt;El arroz sin embargo, le sabía a lluvia. Los pedazos de pollo también. La ensalada era agua misma. A pesar de esto, el alimento logró satisfacer su hambre.&lt;/em&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;En “Lluvia de piedra” el lector encontrará realismo fantástico y onirismo, acontecimientos terroríficos asumidos con resignación por Esteban. Esteban, un monstruo patético, un agonizante fantasma de carne y hueso frente al enérgico fantasma de una persona muerta. Esteban, un anciano que llora en sincronía con una lluvia que no quiere parar, un anciano que quiere pagar por sus pecados pero no tiene con qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;em&gt;Distraído por estos pensamientos, no vio que una piedra estaba a punto de caer sobre otra donde estaba apoyado un dedo suyo, y cuando cayó, quiso gritar de dolor pero se contuvo con todas las fuerzas de que era capaz, apretó los labios y cerró su garganta. Atrapó el grito que dio miles de vueltas veloces y violentas por su cabeza y fue a enterrarse a sus oídos en forma del llanto de un bebé recién nacido.&lt;/em&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Son las últimas páginas las que dan sentido a las más de cien anteriores, como en "La conjura de los necios" de Kennedy Toole. Los sucesos acontecen en una tétrica casa habitada por recuerdos, como en “Aura” de Fuentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;em&gt;—Solo quise reconstruir lo que yo mismo destruí —estaba diciendo Esteban—; retroceder como Marianela, en el tiempo de alguna forma, la única en la que puedo pensar. Solo eso. No lo logré.&lt;br /&gt;—Lo sé. Lo sé todo. No te preocupes Ninguna voluntad puede reparar un error cometido. Uno tiene que entender que las cosas imposibles sí existen.&lt;/em&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;“Lluvia de piedra” me recordó que la indecisión solo prolonga la espera de lo inevitable. Me gustó, sí, pero no en la medida que hubiese deseado. La segunda parte “2. El descenso” está muy bien escrita, pero vaya que cuesta llegar hasta allí. Siento que Rodrigo quiso sorprender al lector con un desenlace a lo O. Henry, pero finalmente abusó de la tensión, al punto de segmentar la atención del lector. Nos presentó un borrador final. Terminó escribiendo un cuento largo con un personaje principal muy bien elaborado pero con personajes secundarios de relleno. Tal vez por la presión de tener que presentar su texto en el plazo establecido por las bases del concurso. O quien sabe, tal vez el del problema soy yo. Aún así, a la fecha, no puedo guardar mi parecer; me quedo con el escritor de cuentos de "Eva y los espejos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;em&gt;—Por suerte ha dejado de llover —le decía una anciana a una jovencita— la lluvia excesiva siempre perjudica los sembradíos.&lt;/em&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Ojalá Rodrigo algún día retome “Lluvia de piedra” y la afine, porque detalles rescatables no le faltan. O sino que simplemente me mande a donde mejor le parezca, allá donde merecen ir los que solo saben escribir reseñas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi calificación, tres eÑes sobre cinco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 73px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5646707873737754178" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-CAnSgA_3zwE/Tl0i5MSKRkI/AAAAAAAABhs/gPEW6mN3pIU/s400/Escala%2Btres.gif" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-6225347056604270695?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/6225347056604270695/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/08/resene-el-libro-lluvia-de-piedra.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/6225347056604270695'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/6225347056604270695'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/08/resene-el-libro-lluvia-de-piedra.html' title='Reseñe el libro: Lluvia de piedra'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-I6oc7YEtnxo/Tl0mHyCAPUI/AAAAAAAABh0/7z-9UClHR6Y/s72-c/Lluvia%2Bde%2Bpiedra.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-1394029172232573115</id><published>2011-07-01T11:28:00.008-04:00</published><updated>2011-08-29T21:32:33.554-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Centésimo octogésimo segundo día</title><content type='html'>&lt;a href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/6/6d/Alexis_Arg%C3%BCello.jpg/400px-Alexis_Arg%C3%BCello.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 600px;" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/6/6d/Alexis_Arg%C3%BCello.jpg/400px-Alexis_Arg%C3%BCello.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Estoy tuerto.&lt;br /&gt;Es decir, estoy muerto.&lt;br /&gt;Es decir, usted me mata a diario.&lt;br /&gt;Es decir, solo a veces, solo hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Para que quiero puños de oro?&lt;br /&gt;Es decir, no vaya a mostrarme los suyos.&lt;br /&gt;Es decir, en su tiempo tuve un diente de oro.&lt;br /&gt;Es decir, tuve que venderlo, lo vendí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menos mal que dejé el deporte.&lt;br /&gt;Es decir, antes que el deporte me deje a mí.&lt;br /&gt;Es decir, solo hago ejercicios con palabras.&lt;br /&gt;Es decir, un día de estos pasaré de las palabras a los hechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni soy, ni seré tricampeón mundial.&lt;br /&gt;Es más, ni siquiera soy trilingüe.&lt;br /&gt;Tampoco nací para alcalde.&lt;br /&gt;No, no es que sea apolítico, sino más bien, apartidario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fecha uno de julio usted ejecutó MI idea en un asalto.&lt;br /&gt;Sí, pensaba suicidarme más o menos a su edad.&lt;br /&gt;Ahora debo encontrar a alguien que quiera matarme&lt;br /&gt;Gracias por complicar todavía más mi vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada año la misma histeria.&lt;br /&gt;El cuento de los días contados&lt;br /&gt;La historia de los que nacen muertos.&lt;br /&gt;La historia de los que muertos viven. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, sí hoy, es uno de julio.&lt;br /&gt;Es decir, ya no es uno de julio&lt;br /&gt;Es decir volverá a ser uno de julio.&lt;br /&gt;Es cosa de meses, de días.&lt;br /&gt;Menos de trescientos sesenta y cinco.&lt;br /&gt;Menos. No más.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-1394029172232573115?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/1394029172232573115/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/07/centesimo-octogesimo-segundo-dia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/1394029172232573115'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/1394029172232573115'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/07/centesimo-octogesimo-segundo-dia.html' title='Centésimo octogésimo segundo día'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-4606322129026863087</id><published>2011-06-23T16:22:00.002-04:00</published><updated>2011-06-23T18:20:58.113-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos de libros'/><title type='text'>"Bartleby y compañía" Enrique Vila-Matas (fragmento)</title><content type='html'>31) Vi a Salinger en un autobús de la Quinta Avenida de Nueva York. Lo vi, estoy seguro de que era él. Ocurrió hace tres años cuando, al igual que ahora, simulé una depresión y logré que me dieran, por un buen periodo de tiempo, la baja en el trabajo. Me tomé la libertad de pasar un fin de semana en Nueva York. No estuve más días porque obviamente no me convenía correr el riesgo de que me llamaran de la oficina y no estuviera localizable en casa. Estuve sólo dos días y medio en Nueva York, pero no puede decirse que desaprovechara el tiempo. Porque vi nada menos que a Salinger. Era él, estoy seguro. Era el vivo retrato del anciano que, arrastrando un carrito de la compra, habían fotografiado, hacía poco, a la salida de un hipermercado de New Hampshire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jerome David Salinger. Allí estaba al fondo del autobús. Parpadeaba de vez en cuando. De no haber sido por eso, me habría parecido más una estatua que un hombre. Era él. Jerome David Salinger, un nombre imprescindible en cualquier aproximación a la historia del arte del No.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Autor de cuatro libros tan deslumbrantes como famosísimos -The Catcher in the Rye (1951), Nine Stories (1953), Franny and Zooey (1961) y Raise High the Roof Beam, Car pentersISeymour: An Introduction (1963)-, no ha publicado hasta el día de hoy nada más, es decir que lleva treinta y seis años de riguroso silencio que ha venido acompañado, además, de una legendaria obsesión por preservar su vida privada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le vi en ese autobús de la Quinta Avenida. Le vi por causalidad, en realidad le vi porque me dio por fijarme en una chica que iba a su lado y que tenía la boca abierta de un modo muy curioso. La chica estaba leyendo un anuncio de cosméticos en el tablero de la pared del autobús. Por lo visto, cuando la chica leía se le aflojaba ligeramente la mandíbula. En el breve instante en que la boca de la chica estuvo abierta y los labios estuvieron separados, ella -por decirlo con una expresión de Salinger- fue para mí lo más fatal de todo Manhattan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me enamoré. Yo, un pobre español viejo y jorobado, con nulas esperanzas de ser correspondido, me enamoré. Y aunque viejo y jorobado, actué desacomplejado, actué como lo haría cualquier hombre repentinamente enamorado, quiero decir que lo primero de todo que hice fue mirar si la acompañaba algún hombre. Entonces fue cuando vi a Salinger y me quedé de piedra: dos emociones en menos de cinco segundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, me había quedado dividido entre el enamoramiento repentino que acababa de sentir por una desconocida y el descubrimiento -al alcance de muy pocos- de que estaba viajando con Salinger. Quedé dividido entre las mujeres y la literatura, entre el amor repentino y la posibilidad de hablarle a Salinger y con astucia averiguar, en primicia mundial, por qué él había dejado de publicar libros y por qué se ocultaba del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía que elegir entre la chica o Salinger. Dado que él y ella no se hablaban y por lo tanto no parecía que se conocieran entre ellos, me di cuenta de que no tenía demasiado tiempo parar elegir entre uno u otro. Debía obrar con rapidez. Decidí que el amor tiene que ir siempre por delante de la literatura, y entonces planeé acercarme a la chica, inclinarme ante ella y decirle con toda sinceridad:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Perdone, usted me gusta mucho y creo que su boca es lo más maravilloso que he visto en mi vida. Y también creo que, aquí donde me ve, jorobado y viejo, yo podría, a pesar de todo, hacerla muy feliz. Dios, cómo la amo. ¿Tiene algo que hacer esta noche?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me vino a la memoria de pronto un cuento de Salinger, The Heart of a Broken Story (El corazón de una historia quebrada), en el que alguien planeaba en un autobús, al ver a la chica de sus sueños, una pregunta casi calcada a la que había yo en secreto formulado. Y recordé el nombre de la chica del cuento de Salinger: Shiley Lester. Y decidí que provisionalmente llamaría así a mi chica: Shirley.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me dije que sin duda haber visto a Salinger en aquel autobús me había influido hasta el punto de habérseme ocur rrido preguntarle a aquella chica lo mismo que un chico quería preguntarle a la chica de sus sueños en un cuento de Salinger. Menudo lío, pensé, todo esto te sucede por haberte enamorado de Shirley, pero también por haberla visto al lado del escurridizo Salinger.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me di cuenta de que acercarme a Shirley y decirle que la amaba mucho y que estaba chiflado por ella era una absoluta majadería. Pero peor fue lo que se me ocurrió después. Por suerte, no me decidí a llevarlo a la práctica. Se me ocurrió acercarme a Salinger y decirle:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Dios, cómo le amo, Salinger. ¿Podría decirme por qué lleva tantos años sin publicar nada? ¿Existe un motivo esencial por el que se deba dejar de escribir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por suerte, no me acerqué a Salinger para preguntarle una cosa así. Pero también es cierto que se me ocurrió algo casi peor. Pensé en acercarme a Shirley y decirle:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Por favor, no me interprete mal, señorita. Mi tarjeta. Vivo en Barcelona y tengo un buen empleo, aunque ahora estoy de baja, que es lo que me ha permitido viajar a Nueva York. ¿Me permite que la telefonee esta tarde o en un futuro muy cercano, esta misma noche por ejemplo? Espero no sonar demasiado desesperado. En realidad supongo que lo estoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, tampoco me atreví a acercarme a Shirley para decirle una cosa así. Me habría enviado a freír espárragos, algo difícil de hacer, porque ¿cómo se fríen espárragos en la Quinta Avenida de Nueva York?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé entonces en utilizar un viejo truco, ir hasta donde estaba Shirley y con mi inglés casi perfecto decirle:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Perdone, pero ¿no es usted Wilma Pritchard?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo que Shirley habría respondido fríamente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– No.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Tiene gracia -podría haber proseguido yo-, estaba dispuesto a jurar que era usted Wilma Pritchard. Ah. ¿No será usted por casualidad de Seattle?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– No.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por suerte, también me di cuenta a tiempo de que por ese conducto tampoco habría llegado muy lejos. Las mujeres se saben de memoria el truco de acercarse a ellas haciendo como que las confundes con otras. El «Por cierto, señorita, ¿dónde nos hemos visto antes?» se lo conocen de memoria y sólo si les caes bien simulan caer en la trampa. Yo, aquel día, en aquel autobús de la Quinta Avenida, tenía pocas posibilidades de caerle bien a Shirley, pues andaba muy jorobado y sudado, el pelo se me había quedado planchado, pegado a la piel y delatando mi incipiente calvicie. Llevaba manchada la camisa por una gota horrible de café. No me sentía nada seguro de mí mismo. Por un momento me dije que era más fácil caerle bien a Salinger que a Shirley. Decidí acercarme a él y preguntarle:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Señor Salinger, soy un admirador suyo, pero no he venido a preguntarle por qué no publica desde hace más de treinta años, yo lo que quisiera saber es su opinión acerca de ese día en el que Lord Chandos se percató de que el inabarcable conjunto cósmico del que formamos parte no podía ser descrito con palabras. Quisiera que me dijera si es que a usted le ocurrió otro tanto y por eso dejó de escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, tampoco me acerqué para preguntarle todo eso. Me habría enviado a freír espárragos en la Quinta Avenida. Por otra parte, pedirle un autógrafo tampoco era una idea brillante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Señor Salinger, ¿sería tan amable de estamparme su legendaria firma en este papelito? Dios, cómo le admiro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Yo no soy Salinger -me habría contestado. Para algo llevaba treinta y tres años preservando férreamente su intimidad. Es más, habría vivido yo una situación de absoluto bochorno. Claro está que entonces podría haber aprovechado todo aquello para dirigirme a Shirley y pedirle que el autógrafo lo firmara ella. Tal vez ella habría sonreído y me habría dado una oportunidad para entablar una conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– En realidad le he pedido su autógrafo, señorita, porque la amo. Estoy muy solo en Nueva York y sólo se me ocurren majaderías para intentar conectar con algún ser humano. Pero es totalmente verdad que la amo. Ha sido un amor a primera vista. ¿Ya sabe usted que está viajando al lado del escritor más escondido del mundo? Mi tarjeta. El escritor más oculto del mundo soy yo, pero también lo es el señor que va sentado a su lado, el mismo que acaba de negarse a firmarme un autógrafo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encontraba ya desesperado y cada vez más empapado de sudor en aquel autobús de la Quinta Avenida cuando de pronto vi que Salinger y Shirley se conocían. El le dio un breve beso en la mejilla al tiempo que le indicaba que debían bajarse en la siguiente parada. Se pusieron los dos de pie al unísono, hablando tranquilamente entre ellos. Seguramente Shirley era la amante de Salinger. La vida es horrorosa, me dije. Pero inmediatamente pensé que aquello ya no lo cambiaba nadie y que era mejor no perder el tiempo buscándole adjetivos a la vida. Viendo que se acercaban a la puerta de salida, me acerqué yo también a ella. No me gusta recrearme en las contrariedades, siempre trato de sacarles algún provecho a los contratiempos. Me dije que, a falta de nuevas novelas o cuentos de Salinger, lo que le oyera a él decir en aquel autobús podía leerlo como una nueva entrega literaria del escritor. Como digo, sé sacarles provecho a los contratiempos. Y pienso que los futuros lectores de estas notas sin texto me lo agradecerán, pues quiero imaginarles encantados en el momento de descubrir que las páginas de mi cuaderno contienen nada menos que un breve inédito de Salinger, las palabras que le escuché decir aquel día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a la puerta de salida del autobús poco después de que la pareja hubiera descendido por ella. Bajé, agucé el oído, y lo hice algo emocionado, iba a tener acceso a material inédito de un escritor mítico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– La llave -le oí decir a Salinger-. Ya es hora de que la tenga yo. Dámela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– ¿Qué? -dijo Shirley.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– La llave -repitió Salinger-. Ya es hora de que la tenga yo. Dámela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Dios mío -dijo Shirley-. No me atrevía a decírtelo… La perdí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se detuvieron junto a una papelera. Parándome a un metro y medio de ellos, hice como que buscaba una cajetilla de cigarrillos en uno de los bolsillos de mi americana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, Salinger abrió los brazos y Shirley, sollozando, se fue hacia ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– No te preocupes -dijo él-. Por el amor de Dios, no te preocupes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se quedaron allí inmóviles, y yo tuve que seguir andando, no podía por más tiempo quedarme tan quieto a su lado y delatar que les espiaba. Di unos cuantos pasos, y jugué con la idea de que estaba cruzando una frontera, algo así como una línea ambigua y casi invisible en la que se esconderían los finales de los cuentos inéditos. Luego volví la vista atrás para ver cómo seguía todo aquello. Se habían apoyado en la papelera y estaban más abrazados que antes, los dos ahora llorando. Me pareció que, entre sollozo y sollozo, Salinger no hacía más que repetir lo que de él ya había oído antes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– No te preocupes. Por el amor de Dios, no te preocupes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguí mi camino, me alejé. El problema de Salinger era que tenía cierta tendencia a repetirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;52) Julio Ramón Ribeyro -escritor peruano, walseriano en su discreción, siempre escribiendo como de puntillas para no tropezar con su pudor o no tropezar, porque nunca se sabe, con Vargas Llosa- albergó siempre la sospecha, que fue haciéndose convicción, de que hay una serie de libros que forman parte de la historia del No, aunque no existan. Estos libros fantasmas, textos invisibles, serían esos que un día llaman a nuestra puerta y, cuando nosotros acudimos a recibirles, por un motivo a menudo fútil, se desvanecen; abrimos la puerta y ya no están, se han ido. Seguramente era un gran libro, el gran libro que estaba dentro de nosotros, el que realmente nosotros estábamos destinados a escribir, nuestro libro, el mismo que no vamos a poder ya escribir ni leer nunca. Pero ese libro, que nadie lo dude, existe, está como suspendido en la historia del arte del No.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Leyendo hace poco a Cervantes -escribe Ribeyro en La tentación del fracaso-, pasó por mí un soplo que no tuve tiempo de captar (¿por qué?, alguien me interrumpió, sonó el teléfono, no sé) desgraciadamente, pues recuerdo que me sentí impulsado a comenzar algo… Luego todo se disolvió. Guardamos todos un libro, tal vez un gran libro, pero que en el tumulto de nuestra vida interior rara vez emerge o lo hace tan rápidamente que no tenemos tiempo de arponearlo.»&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-4606322129026863087?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/4606322129026863087/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/06/bartleby-y-compania-enrique-vila-matas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/4606322129026863087'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/4606322129026863087'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/06/bartleby-y-compania-enrique-vila-matas.html' title='&quot;Bartleby y compañía&quot; Enrique Vila-Matas (fragmento)'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-9122830110958149962</id><published>2011-06-17T11:35:00.002-04:00</published><updated>2011-06-17T14:01:26.209-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos de libros'/><title type='text'>"Epílogo desde mi mecedora" Groucho Marx</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.elcorteingles.es/libros/producto/libro_descripcion.asp?CODIISBN=8435015939" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 150px; height: 150px;" src="http://sgfm.elcorteingles.es/SGFM/00/53/0/06521300530/06521300530000m01011.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En fecha 11 de junio de 2011, leí por vez primera en un "ebook reader". Tiempo era ya que deseaba leer uno de los libros de Groucho Marx, tiempo recorriendo las librerías de mi ciudad sin resultado positivo, tiempo en que me negué a descargar un .pdf, tiempos que quedaron en el pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seducido por el título (engañoso) recorrí las "páginas" de "&lt;a href="http://es.scribd.com/doc/7308332/Memorias-de-Un-Amante-Sarnoso"&gt;Memorias de un amante sarnoso&lt;/a&gt;" traducido por Juan Leira y publicado por editorial edhasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez llegué a la página cuarenta, sinceramente estaba a punto de dejar el libro; debido (tal vez) a su traducción, a la prosa monótona que ésta me ofrecía. Sin embargo no desistí y me alegro de no haberlo hecho. Reafirmé mi gusto por las frases de Groucho, pero no por el conjunto de su narrativa. "Nadies perfecto".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me divertí bastante con los siguientes capítulos: "Las hormonas y yo", "El invitado huidizo" "Entre extraños mediums", "Sobre la economía", "Sobre la suerte", "Sobre la poligamia (y los medios de llegar a ella)", "Sobre el cuerpo humano".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá de las carcajadas, de la risa; las páginas que cierran este libro me llevaron a sonreír, a librarme (momentáneamente) de un peso para cargar otro. A leer y releer "Epílogo desde mi mecedora". Gracias Groucho, gracias Groucho Marx.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;EPÍLOGO DESDE MI MECEDORA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la penumbra puede observarse la presencia de un despojo de hombre, marchito y arrugado, que se balancea incesantemente sobre una caduca mecedora.&lt;br /&gt;Es el que fue nuestro trasnochado conquistador.De vez en cuando, da una chupada a su vieja pipa de espuma de mar.&lt;br /&gt;En la chimenea, las llamas se extinguen lentamente.Las pavesas que relucen en ella parecen simbolizar las pasiones que otrora dieron calor al corazón de nuestro Lotario.&lt;br /&gt;Una débil sonrisa ilumina su semblante, al pensar,una vez más, en sus numerosas conquistas; en las bellezas internacionales que capitularon ante su mirada fascinadora y su garbosa figura.&lt;br /&gt;En su memoria danzan las afortunadas que no supieron negarle sus favores.&lt;br /&gt;Las desgraciadas que le rechazaron, siguiendo los designios de un hado estúpido, que las privó de una felicidad que pudo ser suya, si hubieran tenido el valor suficiente para aceptar su reto de nadar juntos en el mar de las pasiones, danzan también en su recuerdo, pero lo hacen con menos alegría.&lt;br /&gt;La sonrisa se acentúa cuando piensa en los airados maridos y las ninfomaníacas, que tuvo que esquivar con mayor o menor fortuna.&lt;br /&gt;Nuestro héroe no tiene de qué arrepentirse.&lt;br /&gt;Pasó su vida bebiendo largamente en la fuente del amor, y tomó para sí, liberal e imparcialmente, los suculentos frutos que sólo esperaban a un hombre audaz, sin miedo a la vida e indiferente a los peligros que acechan desde unos brazos femeninos.&lt;br /&gt;De haberlo querido, pudo haber sido un magnate de los negocios, un jefe en el ejército, un Hamlet en el teatro y tantas otras cosas, pero desde su más tierna infancia quedó señalado por un destino erótico.&lt;br /&gt;Sabía ya que la obra de su vida quedaría marcada por una incesante sucesión de tentadoras y artificiosas hembras.Acaso, también, pudo ser un gran cazador; pero no un vulgar cazador de osos y elefantes, y menos aún de leonas gestantes.&lt;br /&gt;El ideal del cazador que tiene todo el mundo, es una figura juvenil que nunca creció y jamás lo hará.&lt;br /&gt;Es un muchacho que nunca llegará a ser hombre.&lt;br /&gt;Penetra en la selva ataviado convencionalmente, con su carabina, su machete y su servidor negro de pelo ensortijado.&lt;br /&gt;Va dispuesto a matar a cualquier inocente animal indefenso, que, todo lo más, contará con unos colmillos y unas desafiladas garras.¿Puede ser ésta la meta de un varón hecho y derecho? ¡Hombre, no! Como tampoco lo sería poseer a una mujer, sometiéndose para ello a los sagrados lazos del matrimonio.&lt;br /&gt;De todos es sabido que apenas existe una hembra capaz de resistir la mano que le ofrezca en matrimonio cualquier imbécil dispuesto a matarse trabajando para mantenerla.&lt;br /&gt;El hacer el amor a la mujer propia, es como cazar patos en el suelo.&lt;br /&gt;El “connoisseur” del sexo, el verdadero misógamo, se mofa de unos trillados senderos del amor.&lt;br /&gt;Desea lo que desea, pero de un modo fugaz.&lt;br /&gt;Para él, el anillo matrimonial es una pesada cadena.&lt;br /&gt;Es cierto que le atrae el palpitante cuerpo de la mujer, pero sin anillos de platino ni comprometedoras alianzas.&lt;br /&gt;Cuando ella se rinde, él sale corriendo a asediar otras fortalezas.&lt;br /&gt;Con las gracias naturales que le adornan, no tiene problemas.&lt;br /&gt;En sus manos, las mujeres son como cera derretida que se consume ante sus ojos.&lt;br /&gt;Las trata a todas según se merecen.&lt;br /&gt;Éste es el verdadero cazador.&lt;br /&gt;Pero, ¿a qué seguir? Ha sido una larga y deliciosa charada.&lt;br /&gt;Aunque ahora ya no es más que un viejo libertino, no por ello ha perdido su sabiduría.&lt;br /&gt;Tiene plena conciencia de la decadencia sexual que la edad impone imparcialmente a héroes y cobardes, y conoce perfectamente sus propias limitaciones.&lt;br /&gt;Se da cuenta de que el crujido que oye no procede de la mecedora, sino que sale de su achacoso organismo,que se queja como puede.&lt;br /&gt;Sus conquistas y sus victorias, aunque no enteramente pírricas, exigieron su inevitable tributo.&lt;br /&gt;Las pavesas que aún resplandecían entre la ceniza han acabado por extinguirse.&lt;br /&gt;Los párpados le pesan cada vez más, y, a poco, queda sumido en un profundo sueño.&lt;br /&gt;No, caro lector; no ha muerto.&lt;br /&gt;Pero, como tú y yo sabemos, también pudo ser así.&lt;br /&gt;Fin&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-9122830110958149962?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/9122830110958149962/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/06/epilogo-desde-mi-mecedora-groucho-marx.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/9122830110958149962'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/9122830110958149962'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/06/epilogo-desde-mi-mecedora-groucho-marx.html' title='&quot;Epílogo desde mi mecedora&quot; Groucho Marx'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-1142308049320249588</id><published>2011-06-12T19:51:00.002-04:00</published><updated>2011-06-12T20:06:23.646-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>Acción repetitiva tras acción repetitiva</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/infelix/2089368093/in/photostream/"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 500px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://farm3.static.flickr.com/2186/2089368093_0b13b74bb6.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Sacó el celular del bolsillo. No me pregunten de cual, la soltura de sus prendas anchas y mi estado de ánimo impidieron que me fije en detalles como ese. Lo sacó, desbloqueó el teclado e hizo una llamada…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;—Cómo es. Dice que estás de viaje con los mareros.&lt;br /&gt;—Sí pues hermanito. Lo que te estás perdiendo.&lt;br /&gt;— Espero que la estén pasando bien carnalito. A la otra avisan ¿ya?, no me raleen por ser negro y rapero.&lt;br /&gt;—¿Cómo pues? Te hubiese avisado pero… ¡Ya che, no seas mentiroso oyes, si acá me están diciendo que estabas enterado!&lt;br /&gt;—Seeee carnal, pero al menos no he sido el único de la mara que se ha quedado. Bro en serio me hubiera gustado estar allá con ustedes. Pero, pero, esas cosas no se dicen, se las demuestra… No saben las ganas que tengo de mandar a la mierda a la rutina...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La rutina, acción repetitiva tras acción repetitiva. Conduce al deseo de lo ajeno, a la apropiación de lo ajeno, que deja de ser ajeno para ser propio, luego a la apropiación de lo propio y a la ajenación de lo ajeno y luego a la apropiación de lo ajeno que deja de ser ajeno… Al punto. Corrijo. Conduce al deseo temporal de lo ajeno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La rutina, su rutina. Despertar. Dejar la cama. Asearse. Desayunar. Salir a trabajar. Pagar. Encender el reproductor de música. Trabajar. Conversar. Apagar el reproductor de música. Almorzar. Pagar. Conversar. Encender el reproductor de música. Trabajar. Pagar. Conversar. Trabajar. Apagar el reproductor de música. Conversar. Volver a casa. Pagar. Conversar. Dormir. Dejar la cama. Asearse. Desayunar. Salir a trabajar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rutina rutinariamente interrumpida dos días a la semana. Rutina rutinariamente interrumpida en cada rutinaria vacación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El único rutinario amigo que tuvo durante estos cuatro años fui yo. No me costaría entrar en detalles. ¿Querrán acaso que entre en detalles? Lo dudo. Y como la duda lleva a la procrastinación o a la inercia…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;—Seeee carnal, pero al menos no he sido el único de la mara que se ha quedado. Bro en serio me hubiera gustado estar allá con ustedes. Pero, pero, esas cosas no se dicen, se las demuestra… No saben las ganas que tengo de mandar a la mierda a la rutina...&lt;br /&gt;—Tranquilo che, te cuento, estamos pensando hacer otro viaje de acá a cuatro meses. Allí pues, contigo más.&lt;br /&gt;—Cuatro es mucho carnal. En ese tiempo voy a perder el flou.&lt;br /&gt;—Cuatro meses pasan volando. No seas fatalista.&lt;br /&gt;—Je. Cierto. Pásenla bien, no bailen mucha cumbia, y tómense unos tragos a mi nombre.&lt;br /&gt;—Ahurita mismo…. ¡Casera dos cervezas!&lt;br /&gt;—Jajajajá. Un saludo para toda la raza entonces. Chau carnalito.&lt;br /&gt;—Chau cumpita.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacó el celular del bolsillo. No me pregunten de cual, la soltura de sus prendas anchas y mi estado de ánimo impidieron que me fije en detalles como ese. Lo sacó, desbloqueó el teclado e hizo una llamada que duró apenas un par de minutos.&lt;br /&gt;El atardecer difuminó todas esas siluetas hasta formar una masa aforme, uniforme.&lt;br /&gt;Guardó el celular en uno de sus bolsillos. No me pregunten en cual. Solo puedo decirles que prácticamente estuve allí, que observé el borde de aquella quebrada, que sentí vértigo al saberme incapaz de calcular la altura de ese precipicio. Miré aquel gorro sobre aquella bandana, aquellas muñequeras y zapatillas, aquel paso, aquella inclinación, aquella caída. Escuché aquella conversación, aquel viento y aquel coro diciendo “¡¡¡¡Cuidado!!!!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a decir más, continúen con su rutina amarillista señores periodistas. Vayan a buscar culpables a otro lado. ¡Alejen esa cámara! Pero antes de irse, apunten.&lt;br /&gt;Mi amigo quiso salir de la rutina, o tal vez quiso que sus verdaderos amigos salieran de ella, pero nadie le advirtió que eso es imposible. La rutina, sí, la rutina. Acción repetitiva tras acción repetitiva. Conduce al deseo de lo ajeno, a la apropiación de lo ajeno, que deja de ser ajeno para ser propio, luego a la apropiación de lo propio y a la ajenación de lo ajeno y luego a la apropiación de lo ajeno que deja de ser ajeno…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ahora retírense! Retírense por favor. ¡Ah! Y en su salida, llamen a la enfermera, pues parece que mi amigo tiene ganas de orinar pero como ven no puede hacerlo por sus propios medios.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-1142308049320249588?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/1142308049320249588/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/06/accion-repetitiva-tras-accion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/1142308049320249588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/1142308049320249588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/06/accion-repetitiva-tras-accion.html' title='Acción repetitiva tras acción repetitiva'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm3.static.flickr.com/2186/2089368093_0b13b74bb6_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-3928385454327615133</id><published>2011-05-29T00:08:00.003-04:00</published><updated>2011-06-12T20:12:37.785-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><title type='text'>Debe/Haber</title><content type='html'>Trabajé desde mi infancia, junto a mis padres, comercializando libros en ferias. Trabajo no pagado, más bien pegado, cada que lo ejercía sin ganas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Años después, caminaba mirando al suelo, así una vez me encontré Bs. 40; esperaba repetir o mejorar esa experiencia... no me fue muy bien. Obligado me vi entonces —para reponer el adaptador de mi Nintendo— a recolectar y vender cajas de regalos de bodas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya para el año 2000 me hice asiduo en un Café Internet. Tanto que incluso di clases —me pagaban por alumno inscrito—, aquel entonces fue tal mi suerte que me asignaron como el profesor de una bella niña que siempre llevaba el cabello perfumado; por otro lado atendía el lugar cada que "los jefes" se iban al tilín o a tomar unos tragos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasada esa etapa, a mis dieciséis años quise dar clases en un instituto bien chanta de computación. Presenté mi ridiculum documentado, "Técnico en aplicaciones". Días después, me citaron para hacerme una entrevista. Llegué puntual, el entrevistador media hora después; ingresé a su oficina, comenzaron las preguntas y yo, y yo, y, y yo... de repente me volví tartamudo; para colmo me sudaban las manos. Ocho preguntas pésimamente respondidas. Finalmente el director del instituto me tendió su mano; craso error, se la embarré con mi sudor. «Ya le llamaremos».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde me hice: voceador de  minibus, repartidor de volantes, locutor de radio, transcriptor o amanuense, ensamblador de computadoras, apostador, encuestador —de otro instituto trucho—, auxiliar de abogado, organizador de eventos académicos, vendedor de discos piratas, guía de turismo, consultor en temas de marketing turístico y web, distribuidor de libros e intento de escritor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No he descartado la posibilidad de volverme mendigo, la posibilidad de hacer creer a los demás que solo miro el suelo. Pero esa, esa, esa es ya otra historia...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-3928385454327615133?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/3928385454327615133/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/05/debehaber.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/3928385454327615133'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/3928385454327615133'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/05/debehaber.html' title='Debe/Haber'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-4423925648282385621</id><published>2011-05-17T10:33:00.006-04:00</published><updated>2011-05-17T20:15:01.211-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Diálogo de sordos</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/31331250@N04/4894760660/in/set-72157624605896259"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 500px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://farm5.static.flickr.com/4079/4894760660_15dfa96641.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;br /&gt;¡Disculpe!&lt;br /&gt;Niéguese a seguir el ejemplo&lt;br /&gt;de éste que no la disculpa,&lt;br /&gt;ni la la perdona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Disculpe?, si hablase usted más fuerte...&lt;br /&gt;En serio. ¡NO! ¡LE! ¡OI-GO!&lt;br /&gt;Será mejor redefinir papeles&lt;br /&gt;emisor o remitente, destinatario o receptor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mire a lo que usted me ha obligado.&lt;br /&gt;A tomar medidas drásticas.&lt;br /&gt;A delimitar nuestras distancias&lt;br /&gt;en kilómetros, no en palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Disculpe, lo sé, me he tomado demasiadas libertades&lt;br /&gt;al escribir en la servilleta que encontró sobre su mesa.&lt;br /&gt;Excúseme también el solecismo, la impropiedad,&lt;br /&gt;el pleonasmo y la redundancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Disculpe...&lt;br /&gt;parece que la estoy interrumpiendo&lt;br /&gt;que ¡no volteará el rostro,&lt;br /&gt;ni se quitará los auriculares!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mire a lo que usted me ha obligado.&lt;br /&gt;A dejar de interpretar sus silencios.&lt;br /&gt;A retomar la rutina,&lt;br /&gt;al chantaje emocional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dispense pero...&lt;br /&gt;la presente tiene por objeto notificarle&lt;br /&gt;que me gano la vida escribiendo.&lt;br /&gt;Así que por favor, mientras regreso, vaya abriendo su billetera.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-4423925648282385621?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/4423925648282385621/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/05/dialogo-de-sordos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/4423925648282385621'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/4423925648282385621'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/05/dialogo-de-sordos.html' title='Diálogo de sordos'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm5.static.flickr.com/4079/4894760660_15dfa96641_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-26538259828831213</id><published>2011-05-09T13:40:00.002-04:00</published><updated>2011-05-09T13:51:10.387-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ensayo breve'/><title type='text'>Necesitado de sus expectativas</title><content type='html'>Necesito unos minutos de su tiempo, probablemente usted los necesite más que yo, así que nada, usted dirá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias, en serio. ¿Cuánto le debo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a su traspié he alimentado mis expectativas. Disculpe, es inevitable, cuando uno escribe lo hace para ser escuchado, o al menos para ejercitarse en estas lides. Ni modo, dadas las condiciones me veo obligado a seguir escribiendo, mientras usted se ve obligado a tomar una decisión, nuevamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace tiempo ya que me manejo en base a un principio: &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;No es cuestión de ganar tiempo, sino de hacer que otros pierdan el suyo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Permítame hacerle una demostración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como otros, me aprovecho de su escaso tiempo —o dinero—, todo gracias a su actitud pasiva, a su incapacidad de dar vuelta a la página. Sus expectativas —si es la primera vez que me lee— seguro no son altas, no pide mucho, así que opta por lo siguiente “no tomaré decisión alguna hasta ver en que resulta todo esto”. Lo hace cual si estuviese en un escaparate, del lado de la calle ejerciendo su rol de expectador, mientras otros están dentro, protegidos. Total ¿no?, mientras haya incertidumbre habrá fe, total, ya lo he preparado para que no sufra una gran decepción. Total.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus necesidades son indispensables, usted tiene necesidades fisiológicas, psicológicas, sociales, culturales—si se siente más a gusto puede utilizar la categorización y jerarquización de Maslow—; lastimosamente, todas estas necesidades, están hoy supeditadas a lo financiero, a necesidades financieras. Si se siente cómodo —cosa que dudo— de seguro habrá notado como han crecido sus expectativas. Lastimosamente para atender a sus demandas, yo como otros, me veo obligado a exigirle que me ceda gran parte de su tiempo —y con ello gran parte de su dinero—. Gracias, muchas gracias por su colaboración; sus superiores, sus proveedores, sus amistades, sus instituciones públicas, su familia —y finalmente mi empresa— le estamos muy agradecidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y usted, ¿cuánto vale?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Podría hacerme el favor de responder?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo suponía…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Sabe? No sé si sea culpa de la forma en que las empresas promocionan sus productos y servicios, o de las empresas, así a secas. Aún así, creo que usted debe asumir parte de la responsabilidad. Yo sé, yo sé, hay algo que se llama Síndrome de Estocolmo. ¡Pero aún así!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Alguna vez se ha puesto a medir el coste/beneficio de sus acciones?[1]. ¿Sabe usted diferenciar cuales son sus necesidades y cuales sus expectativas? ¿Adquiere algo porque realmente lo necesita o solo porque está de moda? ¿Conoce la diferencia entre moda y estilo? Si tiene hijos ¿ha reducido la sobre exposición mediática y el número de mensajes publicitarios a los que se ven expuestos? ¿Ha identificado ya las ventajas que tiene respecto a otros o sigue soñando con aquello que está lejos de su alcance, aquello en lo que usted tiene pocas posibilidades de llegar a ser? Dicho de otra forma, ¿niega usted las condiciones en que vive mientras a la par ahorra para adquirir algo que en pocos días o meses terminará descuidando y desechando?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veo que ha optado por seguir leyendo, en vez de dar respuesta a “mis preguntas”. No lo culpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Sabía usted que, para su comodidad, para que usted sea feliz es necesario que otro esté en condiciones adversas? Si, lo sabe, muy en el fondo, pero lo sabe. Sabe que “la vida no es sino una continua sucesión de oportunidades para sobrevivir”, que hoy en día todas nuestras relaciones tienen tintes comerciales, eso, que vivimos en un mundo en el que uno no nace para vivir, sino para sobrevivir[2].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lástima, plástico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cálmese pro favor, no vaya a pensar que lo incito a pasar de derecha a izquierda, de derecha a centro izquierda, de derecha al centro, o de derecha a centro derecha. Por favor, no piense que quiero cambiar el mundo, o que lo estoy incitando a hacerlo, porque no es así —o quiero creer que no es así—; solo estoy necesitado de un cambio en sus expectativas, solo necesito que deje de sobreponer las expectativas de otros a las suyas. Solo intento comunicarle un segundo principio, mi segundo principio —a la fecha—: &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Intente ser feliz tratando de hacer el menor daño posible a los otros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vale. Lo acepto. Acabo de venderle humo, pero me siento menos culpable al saber que usted hace lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detengámonos por favor. ¡Por favor alto!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para consuelo nuestro, mientras usted se ha abstraído leyendo y yo escribiendo esto, mientras hemos pagado el precio para hacerlo, a unos pasos, un par de lustrabotas le sacan brillo a sus diferencias —se agarran a golpes—; a unos pasos, un mendigo levanta las manos victorioso mientras su vecina y colega nota que hoy no lleva tanta suerte. Mientras, mientras tanto…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;1.  Fe de erratas: Léase “transacciones” donde dice acciones.&lt;br /&gt;2.  De seguro García Márquez, si leyese tal “paráfrasis” la tildaría de “desvirtuación”. Si lee el párrafo sepa disculpar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-26538259828831213?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/26538259828831213/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/05/necesitado-de-sus-expectativas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/26538259828831213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/26538259828831213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/05/necesitado-de-sus-expectativas.html' title='Necesitado de sus expectativas'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-882286379656812079</id><published>2011-04-20T10:47:00.004-04:00</published><updated>2011-05-29T00:28:31.915-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Eliminar pausas y espacios</title><content type='html'>&lt;a href="http://larrocker.blogcindario.com/2010/09/00102-cambio-de-signos-de-puntuacion.html"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 500px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://c4.ac-images.myspacecdn.com/images02/136/l_ae842a88874747e396fdf609e787444f.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;br /&gt;Sincerémonos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre tú y yo, dos espacios&lt;br /&gt;se interponen, nos separan.&lt;br /&gt;A veces somos distanciados&lt;br /&gt;por extensos párrafos, también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablando siempre entre parentesis&lt;br /&gt;Ahorrando, no monedas,&lt;br /&gt;no billetes, sino signos de interrogación&lt;br /&gt;Tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Interrumpido una y otra vez&lt;br /&gt;por una coma, un punto, un punto y coma, dos puntos,&lt;br /&gt;por puntos suspensivos.&lt;br /&gt;Yo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre pausas y espacios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El suceder de vocales y consonantes,&lt;br /&gt;de signos de acentuación y puntuación.&lt;br /&gt;Nos ligarán al orden de las ideas, a su jerarquía.&lt;br /&gt;Libres nos veremos de ambigüedades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre pausas y espacios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero que vuelvas a tomarme entre comillas.&lt;br /&gt;Que me empujes a utilizar signos de admiración.&lt;br /&gt;Provocando solamente al olvido&lt;br /&gt;con traspiés tipográficos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre pausas y espacios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que yo quiero es eliminar tus pausas y espacios.&lt;br /&gt;Ejercitar mente y manos.&lt;br /&gt;Abreviar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayudarte a hacer uso correcto de la raya&lt;br /&gt;O al menos del guión.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-882286379656812079?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/882286379656812079/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/04/eliminar-pausas-y-espacios.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/882286379656812079'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/882286379656812079'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/04/eliminar-pausas-y-espacios.html' title='Eliminar pausas y espacios'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-5704137568064059759</id><published>2011-04-06T11:06:00.004-04:00</published><updated>2011-04-06T15:50:44.340-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos de libros'/><title type='text'>El proveedor de iniquidades Monk Eastman, Jorge Luis Borges</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.elaleph.com/images/libros/1LV2799.gif" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 90px; height: 132px;" src="http://www.elaleph.com/images/libros/1LV2799.gif" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En fecha 5 de abril de 2011, Lucio, cliente y amigo me prestó "&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_universal_de_la_infamia"&gt;Historia Universal de la Infamia&lt;/a&gt;" de Jorge Luis Borges, publicado por Editorial EMECÉ.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro en sí, es la prueba incuestionable de un Borges con sentido del humor. Periodismo narrativo que desnuda y convierte en personajes de ficción a personajes de carne y hueso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Los hombres cuidan su memoria. Físicamente, el pistolero convencional de los films en un remedo suyo". Fragmento del relato que compartiré en esta ocasión, fragmento que puede resumirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ciertamente "&lt;a href="http://www.imdb.com/title/tt0217505/"&gt;Gangs Of New York&lt;/a&gt;" es un remedo, un poroto al lado de un relato como "El proveedor de iniquidades Monk Eastman". Enfrentamientos entre pandillas que me dan la impresión de parecerse a un baile. El duelo limpio, el del gaucho; frente al más torpe, el de la otra américa. El vicio de agarrarse a golpes, de cuestionar la existencia de de los finales lógicos... &lt;a href="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=808994"&gt;Un Borges que enamora, en palabras de Marcos Aguinis&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin más preámbulos es un gusto facilitarles "El proveedor de iniquidades Monk Eastman" de Jorge Luis Borges:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;LOS DE ESTA AMÉRICA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perfilados bien por un fondo de paredes celestes o de cielo alto, dos compadritos envainados en seria ropa negra bailan sobre zapatos de mujer un baile gravísimo, que es el de los cuchillos parejos, hasta que de una oreja salta un clavel porque el cuchillo ha entrado en un hombre, que cierra con su muerte horizontal el baile sin música. Resignado, el otro se acomoda el chambergo y consagra su vejez a la narración de ese duelo tan limpio. Ésa es la historia detallada y total de nuestro malevaje. La de los hombres de pelea de Nueva York es más vertiginosa y más torpe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LOS DE LA OTRA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia de las bandas de Nueva York (revelada en 1928 por Herbert Asbury en un decoroso volumen de cuatrocientas páginas en octavo) tiene la confusión y la crueldad de las cosmogonías bárbaras y mucho de su ineptitud gigantesca: sótanos de antiguas cervecerías habilitadas para conventillos de negros, una raquítica Nueva York de tres pisos, bandas de forajidos como los Ángeles del Pantano (Swamp Angels) que merodeaban entre laberintos de cloacas, bandas de forajidos como los Daybreak Boys (Muchachos del Alba) que reclutaban asesinos precoces de diez y once años, gigantes solitarios y descarados como los Galerudos Fieros (Plug Uglies) que procuraban la inverosímil risa del prójimo con un firme sombrero de copa lleno de lana y los vastos faldones de la camisa ondeados por el viento del arrabal, pero con un garrote en la diestra y un pistolón profundo; bandas de forajidos como los Conejos Muertos (Dead Rabbits) que entraban en batalla bajo la enseña de un conejo muerto en un palo; hombres como Johnny Dolan el Dandy, famoso por el rulo aceitado sobre la frente, por los bastones con cabeza de mono y por el fino aparatito de cobre que solía calzarse en el pulgar para vaciar los ojos del adversario; hombres como Kit Burns, capaz de decapitar de un solo mordisco una rata viva; hombres como Blind Danny Lyons, muchacho rubio de ojos muertos inmensos, rufián de tres rameras que circulaban con orgullo por él; filas de casas de farol colorado como las dirigidas por siete hermanas de New England, que destinaban las ganancias de Nochebuena a la caridad; reñideros de ratas famélicas y de perros, casas de juego chinas, mujeres como la repetida viuda Red Norah, amada y ostentada por todos los varones que dirigieron la banda de los Gophers; mujeres como Lizzie the Dove, que se enlutó cuando lo ejecutaron a Danny Lyons y murió degollada por Gentle Maggie, que le discutió la antigua pasión del hombre muerto y ciego; motines como el de una semana salvaje de 1863, que incendiaron cien edificios y por poco se adueñan de la ciudad; combates callejeros en los que el hombre se perdía como en el mar porque lo pisoteaban hasta la muerte; ladrones y envenenadores de caballos como Yoske Nigger –tejen esta caótica historia. Su héroe más famoso es Edward Delaney, alias William Delaney, alias Joseph Marvin, alias Joseph Morris, alias Monk Eastman, jefe de mil doscientos hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL HÉROE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas fintas graduales (penosas como un juego de caretas que no se sabe bien cuál es cuál) omiten su nombre verdadero –si es que nos atrevemos a pensar que hay tal cosa en el mundo. Lo cierto es que en el Registro Civil de Williamsburg, Brooklyn, el nombre es Edward Ostermann, americanizado en Eastman después. Cosa extraña, ese malevo tormentoso era hebreo. Era hijo de un patrón de restaurante de los que anuncian Kosher, donde varones de rabínicas barbas pueden asimilar sin peligro la carne desangrada y tres veces limpia de terneras degolladas con rectitud. A los diecinueve años, hacia 1892, abrió con el auxilio de su padre una pajarería. Curiosear el vivir de los animales, contemplar sus pequeñas decisiones y su inescrutable inocencia fue una pasión que lo acompañó hasta el final. En ulteriores épocas de esplendor, cuando rehusaba con desdén los cigarros de hoja de los pecosos sachems de Tammany o visitaba los mejores prostíbulos en un coche automóvil precoz, que parecía el hijo natural de una góndola, abrió un segundo y falso comercio, que hospedaba cien gatos finos y más de cuatrocientas palomas –que no estaban en venta para cualquiera. Los quería individualmente y solía recorrer a pie su distrito con un gato feliz en el brazo, y otros que lo seguían con ambición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era un hombre ruinoso y monumental. El pescuezo era corto, como de toro, el pecho inexpugnable, los brazos peleadores y largos, la nariz rota, la cara aunque historiada de cicatrices menos importante que el cuerpo, las piernas chuecas como de jinete o de marinero. Podía prescindir de camisa como también de saco, pero no de una galerita rabona sobre la ciclópea cabeza. Los hombres cuidan su memoria. Físicamente, el pistolero convencional de los films es un remedo suyo, no del epiceno y fofo Capone. De Wolheim dicen que lo emplearon en Hollywood porque sus rasgos aludían directamente a los del deplorado Monk Eastman... Éste salía a recorrer su imperio forajido con una paloma de plumaje azul en el hombro, igual que un toro con un benteveo en el lomo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia 1894 abundaban los salones de bailes públicos en la ciudad de Nueva York. Eastman fue el encargado en uno de ellos de mantener el orden. La leyenda refiere que el empresario no lo quiso atender y que Monk demostró su capacidad demoliendo con fragor el par de gigantes que detentaban el empleo. Lo ejerció hasta 1899, temido y solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cada pendenciero que serenaba, hacía con el cuchillo una marca en el brutal garrote. Cierta noche, una calva resplandeciente que se inclinaba sobre un bock de cerveza le llamó la atención y la desmayó de un mazazo. "¡Me faltaba una marca para cincuenta!", exclamó después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL MANDO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde 1899 Eastman no era sólo famoso. Era caudillo electoral de una zona importante, y cobraba fuertes subsidios de las casas de farol colorado, de los garitos, de las pindongas callejeras y los ladrones de ese sórdido feudo. Los comités lo consultaban para organizar fechorías y los particulares también. He aquí sus honorarios: 15 dólares una oreja arrancada, 19 una pierna rota, 25 un balazo en una pierna, 25 una puñalada, 100 el negocio entero. A veces, para no perder la costumbre, Eastman ejecutaba personalmente una comisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una cuestión de límites (sutil y malhumorada como las otras que posterga el derecho internacional) lo puso enfrente de Paul Kelly, famoso capitán de otra banda. Balazos y entreveros de las patrullas habían determinado un confín. Eastman lo atravesó un amanecer y lo acometieron cinco hombres. Con esos brazos vertiginosos de mono y con la cachiporra hizo rodar a tres, pero le metieron dos balas en el abdomen y lo abandonaron por muerto. Eastman se sujetó la herida caliente con el pulgar y el índice y caminó con pasos de borracho hasta el hospital. La vida, la alta fiebre y la muerte se lo disputaron varias semanas, pero sus labios no se rebajaron a delatar a nadie. Cuando salió, la guerra era un hecho y floreció en continuos tiroteos hasta el diecinueve de agosto del novecientos tres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA BATALLA DE RIVINGTON&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos cien héroes vagamente distintos de las fotografías que estarán desvaneciéndose en los prontuarios, unos cien héroes saturados de humo de tabaco y de alcohol, unos cien héroes de sombrero de paja con cinta de colores, unos cien héroes afectados quien más quien menos de enfermedades vergonzosas, de caries, de dolencias de las vías respiratorias o del riñón, unos cien héroes tan insignificantes o espléndidos como los de Troya o Junín, libraron ese renegrido hecho de armas en la sombra de los arcos del Elevated. La causa fue el tributo exigido por los pistoleros de Kelly al empresario de una casa de juego, compadre de Monk Eastman. Uno de los pistoleros fue muerto y el tiroteo consiguiente creció a batalla de incontados revólveres. Desde el amparo de los altos pilares hombres de rasurado mentón tiraban silenciosos, y eran el centro de un despavorido horizonte de coches de alquiler cargados de impacientes refuerzos, con artillería Colt en los puños. ¿Qué sintieron los protagonistas de esa batalla? Primero (creo) la brutal convicción de que el estrépito insensato de cien revólveres los iba a aniquilar en seguida; segundo (creo) la no menos errónea seguridad de que si la descarga inicial no los derribó, eran invulnerables. Lo cierto es que pelearon con fervor, parapetados por el hierro y la noche. Dos veces intervino la policía y dos la rechazaron. A la primer vislumbre del amanecer el combate murió, como si fuera obsceno o espectral. Debajo de los grandes arcos de ingeniería quedaron siete heridos de gravedad, cuatro cadáveres y una paloma muerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LOS CRUJIDOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los políticos parroquiales, a cuyo servicio estaba Monk Eastman, siempre desmintieron públicamente que hubiera tales bandas, o aclararon que se trataba de meras sociedades recreativas. La indiscreta batalla de Rivington los alarmó. Citaron a los dos capitanes para intimarles la necesidad de una tregua. Kelly (buen sabedor de que los políticos eran más aptos que todos los revólveres Colt para entorpecer la acción policial) dijo acto continuo que sí; Eastman (con la soberbia de su gran cuerpo bruto) ansiaba más detonaciones y más refriegas. Empezó por rehusar y tuvieron que amenazarlo con la prisión. Al fin los dos ilustres malevos conferenciaron en un bar, cada uno con un cigarro de hoja en la boca, la diestra en el revólver y su vigilante nube de pistoleros alrededor. Arribaron a una decisión muy americana: confiar a un match de box la disputa. Kelly era un boxeador habilísimo. El duelo se realizó en un galpón y fue estrafalario. Ciento cuarenta espectadores lo vieron, entre compadres de galera torcida y mujeres de frágil peinado monumental. Duró dos horas y terminó en completa extenuación. A la semana chisporrotearon los tiroteos. Monk fue arrestado, por enésima vez. Los protectores se distrajeron de él con alivio; el juez le vaticinó, con toda verdad, diez años de cárcel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EASTMAN CONTRA ALEMANIA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el todavía perplejo Monk salió de Sing Sing, los mil doscientos forajidos de su comando estaban desbandados. No los supo juntar y se resignó a operar por su cuenta. El 8 de setiembre de 1917 promovió un desorden en la vía pública. El 9 resolvió participar en otro desorden y se alistó en un regimiento de infantería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabemos varios rasgos de su campaña. Sabemos que desaprobó con fervor la captura de prisioneros y que una vez (con la sola culata del fusil) impidió esa práctica deplorable. Sabemos que logró evadirse del hospital para volver a las trincheras. Sabemos que se distinguió en los combates cerca de Montfaucon. Sabemos que después opinó que muchos bailecitos del Bowery eran más bravos que la guerra europea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL MISTERIOSO, LÓGICO FIN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 25 de diciembre de 1920 el cuerpo de Monk Eastman amaneció en una de las calles centrales de Nueva York. Había recibido cinco balazos. Desconocedor feliz de la muerte, un gato de lo más ordinario lo rondaba con cierta perplejidad.&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-5704137568064059759?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/5704137568064059759/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/04/el-proveedor-de-iniquidades-monk.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/5704137568064059759'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/5704137568064059759'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/04/el-proveedor-de-iniquidades-monk.html' title='El proveedor de iniquidades Monk Eastman, Jorge Luis Borges'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-8585307338271025118</id><published>2011-03-31T20:55:00.002-04:00</published><updated>2011-03-31T21:07:24.306-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Tu(yo)</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/31331250@N04/4673512722/"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 500px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://farm2.static.flickr.com/1276/4673512722_259e765693.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;br /&gt;Tú que leíste romance,&lt;br /&gt;cuando escribí remanso.&lt;br /&gt;Viviendo hoy del ayer&lt;br /&gt;sin pensar en el mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saltimbanqui de faldas, marioneta de la soledad.&lt;br /&gt;Caminante de arrabal, balbuceante compañía.&lt;br /&gt;Pedacito de horror, abominable dulzura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Voltéate so pedazo de cabrón!&lt;br /&gt;Y revisa tus bolsillos para ver si nos queda algo de vida.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-8585307338271025118?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/8585307338271025118/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/03/tuyo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8585307338271025118'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8585307338271025118'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/03/tuyo.html' title='Tu(yo)'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm2.static.flickr.com/1276/4673512722_259e765693_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-3216619590260996369</id><published>2011-03-23T17:16:00.004-04:00</published><updated>2011-03-23T17:34:07.686-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>La Paz, ¡La Paj!</title><content type='html'>&lt;a href="http://farm1.static.flickr.com/1/188175980_10b68e7d62.jpg?v=0"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://farm1.static.flickr.com/1/188175980_10b68e7d62.jpg?v=0" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Illimani, Illimani, centinela eras tú de La Paz&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;La Paz, ¡Lapaj!,&lt;br /&gt;Un sopapo visual,&lt;br /&gt;sopapo de emociones,&lt;br /&gt;sopapo de ritmos,&lt;br /&gt;sopapo musical…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dinamita por aquí, guaripola por allá.&lt;br /&gt;Victimados por aquí, victimarios por allá&lt;br /&gt;Congestión por aquí, dispersión por allá&lt;br /&gt;Pendientes por aquí, pendientes por allá&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pepinos por aquí, pelucas por allá&lt;br /&gt;Preste por aquí, discoteca por allá&lt;br /&gt;Chak'i por aquí, fricasé por allá &lt;br /&gt;Aymara por aquí, castellano por allá&lt;br /&gt;Deslizamientos por aquí, deslizamientos por allá&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Arriba esas palmitas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oficialismo por aquí, oposición por allá&lt;br /&gt;Sindicales por aquí, honorables por allá&lt;br /&gt;Elecciones por aquí, renuncias por allá&lt;br /&gt;Proselitismo por aquí, proselitismo por allá&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ekekos por aquí, virgencitas por allá&lt;br /&gt;Cebritas por aquí, burritos por allá&lt;br /&gt;Chicha por aquí, electrónica por allá&lt;br /&gt;Jetones por aquí, inexpresivos por allá&lt;br /&gt;Discriminación por aquí, discriminación por allá&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡A ver ese pasito!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mercado por aquí, supermercado por allá&lt;br /&gt;Comerciantes por aquí, empleados por allá&lt;br /&gt;Yapita por aquí, especulación por allá&lt;br /&gt;Hacer fila por aquí, hacer fila por allá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Paz, ¡La Paj!&lt;br /&gt;Un pasito pa'elante, un pasito para atrás.&lt;br /&gt;Si seguimos a este ritmo yo no se que va a pasar&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-3216619590260996369?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/3216619590260996369/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/03/la-paz-la-paj.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/3216619590260996369'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/3216619590260996369'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/03/la-paz-la-paj.html' title='La Paz, ¡La Paj!'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-1551245885023502779</id><published>2011-03-21T07:28:00.002-04:00</published><updated>2011-03-21T21:34:21.981-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Plaffio</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-4thYtadX1QU/TYf8KoxNFCI/AAAAAAAABgg/zaSn0CvF8YY/s1600/Vallejo%252C%2BNeruda%252C%2BGirondo%252C%2BSaenz%252C%2BBenedetti%252C%2BSabines.PNG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 316px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-4thYtadX1QU/TYf8KoxNFCI/AAAAAAAABgg/zaSn0CvF8YY/s400/Vallejo%252C%2BNeruda%252C%2BGirondo%252C%2BSaenz%252C%2BBenedetti%252C%2BSabines.PNG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5586711122449077282" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="right"&gt;A Cesar Vallejo, Pablo Neruda, Oliverio Girondo,&lt;br /&gt;Jaime Saenz, Mario Benedetti y Jaime Sabines&lt;br /&gt;este homenaje, este adefesio, este homefesio.&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#9999ff;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Quiero escribir, pero me sale espuma,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Quiero &lt;span style="font-style:italic;"&gt;escribir los versos más tristes esta noche.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Quisiera &lt;span style="color:#333399;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;llorarlo todo, pero llorarlo bien.&lt;br /&gt;Llorarlo con la nariz, con las rodillas.&lt;br /&gt;Llorarlo por el ombligo, por la boca&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es culpa &lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;del modo azul con que envuelves el mundo,&lt;br /&gt;el modo azul en que lo amas.&lt;br /&gt;Estoy entristecido, y enamorado de tu modo azul&lt;br /&gt;–del modo azul de estar que esperas a que yo pueda vivir y morir aquí en el mundo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Mírame!, pides demasiado,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;despabilate amor y toma nota.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Nos morimos, amor, y nada hacemos&lt;br /&gt;sino morirnos más, hora tras hora,&lt;br /&gt;y escribirnos y hablarnos y morirnos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-1551245885023502779?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/1551245885023502779/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/03/plaffio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/1551245885023502779'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/1551245885023502779'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/03/plaffio.html' title='Plaffio'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-4thYtadX1QU/TYf8KoxNFCI/AAAAAAAABgg/zaSn0CvF8YY/s72-c/Vallejo%252C%2BNeruda%252C%2BGirondo%252C%2BSaenz%252C%2BBenedetti%252C%2BSabines.PNG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-6009348021924612977</id><published>2011-03-17T17:02:00.005-04:00</published><updated>2011-03-17T18:28:14.806-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos de libros'/><title type='text'>Alta fidelidad, Nick Hornby (fragmento)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.anagrama-ed.es/img/portadas/PN682_G.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 293px;" src="http://www.anagrama-ed.es/img/portadas/PN682_G.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;27&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cinco conversaciones:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. (Tercer día, en un restaurante indio. Paga Laura.)&lt;br /&gt;—Me apuesto lo que quieras a que sí, a que te quedaste ahí sentado como si tal cosa, a los cinco minutos de mar¬charme yo, fumándote un pito —siempre recalca esa pala¬bra, para que quede bien claro que no le gusta nada—, pen¬sando que no pasaba nada, que todo iba bien, que podrías sobrevivir sin mayores problemas. Te sentaste, te pusiste a pensar en alguna cosa relacionada con el piso... Ya sé, ya lo tengo: antes de que yo viniera a vivir contigo pensabas en¬cargarle a un tío que te pintara en las paredes algunos ana¬gramas de compañías discográficas. Seguro que te quedaste ahí sentado, fumándote un pito, preguntándote si aún te¬nías en algún sitio el teléfono de ese tío. ¿A que sí?&lt;br /&gt;Aparto la mirada para que ella no me vea sonreír, pero no sirve de nada.&lt;br /&gt;—Dios, cuánta razón tengo, ¿eh? Tengo tanta razón que no me lo puedo creer. Y luego... Espera, espera un poco. —Se lleva los dedos a las sienes, como si las imágenes le llegasen al cerebro por telepatía—. Luego pensaste que no era tan grave, que la mar está llena de peces, que lleva¬bas mucho tiempo con ganas de novedades. Seguro que pusiste algo de música y te pareció que todo iba bien en tu patético y reducido mundo.&lt;br /&gt;—Y, luego, ¿qué?&lt;br /&gt;—Te fuiste a trabajar y no les dijiste nada a Diek ni a Barry. Todo te parecía estupendo hasta que Liz abrió la caja de los truenos, que fue cuando te asaltaron los impul¬sos suicidas.&lt;br /&gt;—Y entonces me acosté con otra.&lt;br /&gt;No me ha oído.&lt;br /&gt;Mientras tú estabas follando con ese imbécil de Ray, yo me estaba tirando a una cantautora americana que se parece a la Susan Dey de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La ley de Los Ángeles&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Sigue sin oírme. Rompe un trozo de papadum y o moja en el cuenco de chutney de mango.&lt;br /&gt;—Y me sentía bien, bastante bien, o al menos no del todo mal.&lt;br /&gt;No reacciona. A lo mejor debería decirlo una vez mas, pero en voz bien alta, en vez de murmurarlo para mis adentros.&lt;br /&gt;—Lo sabes todo, no?&lt;br /&gt;Se encoge de hombros, sonríe y adopta su sempiterna expresión de petulancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. (Séptimo día, en la cama, después.)&lt;br /&gt;—No esperarás que te lo cuente.&lt;br /&gt;—¿Por qué no?&lt;br /&gt;—Pues porque... ¿ para qué? ¿De que serviría? Podría describirte cada minuto, y conste que no fueron muchos. Te dolería, pero seguirías sin entender ni papa de lo que de veras importa.&lt;br /&gt;—Me da lo mismo. Quiero saberlo.&lt;br /&gt;—¿Quieres saber el qué?&lt;br /&gt;—Cómo fue&lt;br /&gt;Resopla.&lt;br /&gt;—Pues como es el sexo. ¿Qué otra cosa iba a ser?&lt;br /&gt;Hasta una respuesta así me resulta dolorosa. Había confiado en que no fuese en absoluto como es el sexo; había esperado que fuese algo más aburrido o menos agradecido.&lt;br /&gt;—Ya, pero ¿sexo del bueno, del malo o del regular?&lt;br /&gt;—¿Y qué diferencia hay?&lt;br /&gt;—-Sabes de sobra qué diferencia hay.&lt;br /&gt;—Eh, que yo no te he preguntado que tal te ha ido en tus ratos de ocio.&lt;br /&gt;—¿Que no? Sí has preguntado. No sé si te acuerdas, pero me preguntaste: «¿Lo has pasado bien, querido?»&lt;br /&gt;—Fue una pregunta retorica. Oye, ahora estamos bien. ¿no? Lo acabamos de pasar bien. Dejémoslo estar, ¿vale?&lt;br /&gt;—Vale, vale, pero lo bien que lo acabamos de pasar... ¿ha sido mejor, igual o menos bueno que los buenos ratos que pasabas hace un par de semanas?&lt;br /&gt;Ella no dice nada.&lt;br /&gt;—Venga, Laura. Di lo que sea. Miente si quieres. Me sentiré mucho mejor, y dejaré de hacerte preguntas.&lt;br /&gt;—Te iba a mentir, pero ya no puedo, porque te habrías dado cuenta de que era mentira.&lt;br /&gt;—¿Y por qué ibas a mentirme?&lt;br /&gt;—Para que te sintieras mejor.&lt;br /&gt;Y así sucesivamente. Quiero enterarme de todo (aun-que en realidad, por supuesto, no quiero enterarme de nada) lo relativo a los orgasmos múltiples las diez veces por noche, las mamadas y las posturas de las que yo no tengo noticia, pero me falta valor para preguntarlo, y está claro que ella no me lo dirá nunca. Sé que lo hecho, y bastante me fastidia; ahora mismo, sólo puedo aspirar a que los daños sean limitados. Querría que ella me dijese que fue puro trámite, nada del otro mundo, cuestión de dejarse hacer y pensar en Rob; ojalá me dijese que Meg Ryan se lo pasó mejor en la escena del restaurante que ella en casa de Ray. ¿Es mucho pedir?&lt;br /&gt;Se apoya en un codo y me planta un beso en e] pecho.&lt;br /&gt;—Mira, Rob, es bien simple. Pasó lo que pasó. Y estu¬vo bien que pasara, ya lo creo, porque nosotros dos no íbamos a ninguna parte, y ahora en cambio es posible que vayamos por buen camino. Y si pasarlo bomba con el sexo fuese tan importante como tú crees, si me lo hubiese pasa¬do bomba, ten bien claro que no estaríamos aquí acosta¬dos. Y es lo último que pienso decir sobre este asunto, ¿te queda bien claro?&lt;br /&gt;—De acuerdo.&lt;br /&gt;Su última palabra podría haber sido mucho peor, des¬de luego, aunque ya sé que no ha dicho gran cosa.&lt;br /&gt;—De todos modos, ojalá tuvieras un pene tan grande corno el suyo.&lt;br /&gt;A juzgar por la longitud y el volumen de las risitas primero y las carcajadas, los resoplidos y los chillidos que se marca Laura después, éste debe de ser el chiste más gra¬cioso que se le ha ocurrido en toda su vida: el chiste más gracioso, de hecho, que se ya inventado en la historia de la humanidad. Supongo que debe de ser una muestra del fa¬moso sentido del humor que tienen las feministas. ¿Qué? Para desternillarse, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. (En el coche, de camino a casa de su madre; segun¬do fin de semana; suena una cinta que ha grabado ella, en la que salen Simply Red y Gcnesis y Art Garfunkel can¬tando «Bright Eyes».)&lt;br /&gt;—Me da igual. Puedes poner la cara que quieras; esta es una de las cosas que va a cambiar entre nosotros. Estamos en mi coche, ése es el aparato de música de mi coche, la cinta es mía, y vamos de camino a casa de mis padres.&lt;br /&gt;Dejamos que la última palabra quede suspendida en el aire; la vemos volver a rastras al sitio del que ha salido, la olvidamos. La dejo ahí un momento antes de ponerme de nuevo a librar seguramente la batalla más agria de to¬das las batallas agrias que se libran entre hombres y mujeres.&lt;br /&gt;—¿Cómo es posible que te gusten Art Garfunkel y So¬lomon Burke? Es como defender a los israelíes y a los palestinos.&lt;br /&gt;—No, nada de eso, Rob. Art Garfunkel y Solomon Burke hacen música pop, los árabes y los israelíes no. Art Garfunkel y Solomon Burke no están enzarzados en una brutal guerra territorial; los israelíes y los palestinos si. Art Garfunkel y Solomon Burke…&lt;br /&gt;—Vale, vale, pero...&lt;br /&gt;—-Además, ¿quién ha dicho que a mí me gusta Solo¬mon Burke?&lt;br /&gt;Esto ya es demasiado.&lt;br /&gt;—¡Solomon Burke! «¡Got to Get You off My Mind!». ¡Si es nuestra canción! ¡Solomon Burke es el responsable de toda nuestra relación, Laura!&lt;br /&gt;—¿En serio? ¿Y tienes su número de teléfono? Te lo pregunto porque me gustaría charlar un rato con él.&lt;br /&gt;—Pero ¿es que no te acuerdas?&lt;br /&gt;—Me acuerdo de la canción; no me acordaba de quién la canta.&lt;br /&gt;Meneo la cabeza y la miro con total incredulidad.&lt;br /&gt;—¿Lo ves? Éste es uno de esos momentos en los que los hombres preferimos darlo todo por perdido. ¿De verdad no te das cuenta de la diferencia que hay entre «Brighr Eyes» y «Got to Get You off My Mind»?&lt;br /&gt;—Pues claro que sí. Una va de conejos, y la otra lleva una banda de metales.&lt;br /&gt;—¡Una banda de metales! ¡Una banda de metales! ¡Es una sección de vientos! Joder, joder, joder...&lt;br /&gt;—Bueno, lo que sea. Ya entiendo por qué te gusta más Solomon que Art. Lo entiendo, de verdad que lo entiendo. Y si alguien me preguntase cuál de los dos es mejor, siem¬pre diría que Solomon. Es auténtico, es negro, es legenda¬rio, ya sabes. Pero a mi me sigue gustando «Bright Eyes». Tiene una melodía deliciosa. Lo demás me da igual. Hay muchas otras cosas por las que preocuparse. Ya sé que esto te parecerá propio de tu madre, pero no son más que dis¬cos de pop, ¿no?, y si uno es mejor que otro, estupendo: ¿a quién le importa? O sea, ¿le importa a alguien más, aparte de Barry, de Dick y de ti? Para mí es como discutir sobre la diferencia que hay entre McDonald’s y Burger King. Seguro que hay alguna diferencia, pero ¿quién va a tomarse la molestia de encontrarla?&lt;br /&gt;Lo más terrible de todo esto, cómo no, es que yo ya sé cuál es la diferencia: tengo una compleja opinión sobre el tema, estoy bien informado. Y si me pongo a charlar sobre los pros y los contras de una hamburguesa a la parrilla del Burger King frente a una de un cuarto de libra con queso, como las hacen en McDonald’s, los dos tendremos la impresión de que por raro que sea he demostrado lo que ella quería decir, así que me ahorro la molestia.&lt;br /&gt;De todos modos, la discusión se prolonga hasta doblar mil esquinas, atravesar la calle, volver sobre sí misma y terminar en un sitio en el que ninguno de los dos hemos estado, al menos sobrios y a plena luz del día.&lt;br /&gt;—Antes te importaban más esos asuntos, como lo de Solomon Burke, ¿sabes? —le digo—. Cuando nos conocimos, cuando te grabé aquella cinta, estabas realmente en¬tusiasmada. Dijiste, y son palabras tuyas, que fue positivo que te hiciera avergonzarte de tu colección de discos.&lt;br /&gt;—Qué poca vergüenza, ¿eh?&lt;br /&gt;—¿Qué quieres decir?&lt;br /&gt;—Vaya, pues que me gustabas. Eras pinchadiscos, me pa¬recías muy molón; yo estaba sin novio, y quería tener uno.&lt;br /&gt;—Entonces…, ¿la música no te importaba un carajo?&lt;br /&gt;—Bueno, sí que me importaba. Un poco. Me importa¬ba más entonces que ahora. Pero la vida es así, ¿no crees?&lt;br /&gt;—Ya, pero... Eso es lo único que soy. En mí no hay nada más. Si ha dejado de interesarte eso, es que ya no te intereso para nada. ¿Por qué estamos juntos?&lt;br /&gt;—¿De verdad lo crees así?&lt;br /&gt;—Si. Tú mírame, mira la casa. ¿Qué más hay, si des¬cuentas los discos, los compacts y las cintas?&lt;br /&gt; —¿Y te gusta que sea así?&lt;br /&gt; Me encolo de hombros.&lt;br /&gt;—La verdad es que no.&lt;br /&gt;—Pues por eso estamos juntos, porque tú tienes mu¬cho potencial, y yo estoy contigo para conseguir que todo eso salga a relucir.&lt;br /&gt;—¿Que tengo mucho potencial? ¿Como qué?&lt;br /&gt;—Como ser humano. Tienes todos los ingredientes necesarios, Rob. Eres un tío que sabe ser adorable, sobre todo si te lo propones. Sabes cómo hacer que la gente se ría a gusto, sobre todo si te apetece y te quieres tomar la molestia, y eres amable; cuando llegas a la conclusión de que alguien te cae bien, esa persona se siente contigo como si estuviera en el centro del universo, y esa es una sensacón de lo más sexy. Lo que pasa es que casi nunca te lo propones ni te tomas la molestia.&lt;br /&gt;—No. —No se me ocurre riada más que decir.&lt;br /&gt;—Tú es que…, es que no haces nada. Te pierdes en co¬meduras de coco, te quedas sentado, dándole mil vueltas a las cosas, en vez de ponerte a hacer algo. Y lo que te da por pensar no es más que basura. Es como si siempre se te escapase lo que de verdad está pasando.&lt;br /&gt;—Oye, es la segunda canción de Simply Red en lo que va de cinta. Una ya es imperdonable; dos son todo un cri¬men de guerra. ¿Me la puedo saltar? —Me la salto sin espe¬rar respuesta, y caigo en un tema lamentable de Diana Ross, de los tiempos posteriores a la Motown. Gimo. Lau¬ra sigue a lo suyo sin hacer ni caso.&lt;br /&gt;—«Tiene todo el tiempo en sus manos, pero sólo pien¬sa en sí mismo.» ¿Conoces el dicho? Pues ése eres tú.&lt;br /&gt;—¿Ah, sí? ¿Y qué debería hacer?&lt;br /&gt;—No sé, lo que tú quieras. Trabajar, ver gente. Orga¬nizar un grupo de boy-scouts, montar un club, una disco¬teca, ¿por qué no? Lo que sea, con tal de no quedarte sen¬tado y esperar a que la vida cambie, siempre y cuando te deje bien abiertas las posibilidades de elegir. Si pudieras, dejarías abiertas esas posibilidades durante toda tu vida. Seguro que el día en que te veas en tu lecho de muerte, a punto de palmarla por culpa de una enfermedad que ha¬brás pescado por tanto fumar, te pondrás a pensar en que bueno, al menos has dejado abiertas todas las posibili¬dades, no te has cerrado ninguna puerta. Tienes treinta y seis tacos y no tienes hijos. ¿Cuándo piensas tener hijos? ¿Cuando tengas cuarenta? ¿O cincuenta? Supongamos que cuando tengas cuarenta; supongamos que tu hijo no quie¬re tener hijos hasta que tenga treinta y seis. Tendrás que vivir mucho más de los setenta años que nos suelen tocar, solamente para ver de reojo a tu nieto. ¿Te das ctienta de que te estás negando unas cuantas cosas?&lt;br /&gt;—Total, que todo se reduce a eso.&lt;br /&gt;—¿Qué?&lt;br /&gt;—O tenemos hijos o nos separamos para siempre. Es la amenaza más vida del mundo.&lt;br /&gt;—Vete a la mierda, Rob. No es eso lo que te estoy di¬ciendo. Me da lo mismo que quieras tener hijos o no. Yo sí quiero, y lo tengo muy claro, pero aun no se si los quiero tener contigo; ni siquiera sé si tú quietes tener hijos, por cierto. Eso es algo que tendré que decidir por mi cuenta. Lo único que intento es despertarte. Intento hacerte com¬prender que ya has vivido la mitad de tu vida, y sin embar¬go), no pareces tener más de diecinueve. Y no me refiero al dinero, las propiedades, los muebles, ni nada de eso.&lt;br /&gt;Ya sé que no. Está hablando de los detalles, del bagaje que uno tiene, de esas cosas que impiden que se te lleve el viento.&lt;br /&gt;—A ti te es muy fácil decir todo eso, ¿verdad, señorita? La abogada rompedora, la que se abre camino en la City. No es culpa mía que la tienda no vaya demasiado bien.&lt;br /&gt;—Joder.&lt;br /&gt;Cambia de marcha con una violencia que llama la atención, y se pasa un buen rato sin dirigirme la palabra. Sé que estamos a punto de llegar a alguna parte; sé que si tuviese un par de huevos le diría que tiene toda la razón, que lo que ha dicho es muy sabio, que lo necesitaba, que la quiero. Le hubiese propuesto que se casara conmigo o algo así. Lo que pasa, ya se sabe, es que a toda costa quiero dejar bien abiertas todas las posibilidades. Además, no hay tiempo para eso, porque Laura aún no ha terminado de echarme la bronca.&lt;br /&gt;—¿Sabes qué es lo que me fastidia de verdad?&lt;br /&gt;—Sí, todo lo que me acabas de decir. Mi manía de de¬jar abiertas mis posibilidades, y todo eso.&lt;br /&gt;—No, aparte de eso.&lt;br /&gt;—Joder, pues vaya usted a saber.&lt;br /&gt;—Yo te puedo decir con exactitud, con toda exactitud, qué es lo que tienes que resolver; puedo explicarte cómo resolverlo, y tú en cambio no podrías hacer eso mismo por mí, ¿a que no?&lt;br /&gt;—Sí, sí que podría.&lt;br /&gt;—Pues venga, adelante:&lt;br /&gt;—Estás descontenta con tu trabajo.&lt;br /&gt;—Y eso es lo único que me pasa, ¿verdad?&lt;br /&gt;Más o menos.&lt;br /&gt;—¿Ves lo que te digo? No tienes ni puñetera idea.&lt;br /&gt;—Eh, dame un respiro, ¿vale? Hace muy poquito que estamos juntos otra vez. Seguramente, en un par de sema¬nas habré descubierto más cosas.&lt;br /&gt;—Pero si es que ni siquiera estoy descontenta con mi trabajo. Si quieres que te diga la verdad, me gusta, me gusta mucho.&lt;br /&gt;—Eso sólo lo dices para queme sienta como un imbécil.&lt;br /&gt;—No, no es verdad. Me gusta mi trabajo, es estimulan¬te, me cae bien la gente con la que trabajo, me he acostumbrado al dinero que gano…, pero no me hace ninguna gracia que me guste tanto. Estoy algo confusa. No soy la que yo quería ser de mayor.&lt;br /&gt;—¿Qué querías ser de mayor?&lt;br /&gt;—No sé, pero no quería ser una mujer que viste trajes caros, que tiene secretaria, que está pendiente de que le ofrezcan ser socio del bufete. Quería ser una abogada de¬dicada a la asesoría legal para marginados, tener un novio que fuese pinchadiscos. Y eso se me está yendo al cuerno.&lt;br /&gt;—Pues búscate un pinchadiscos. ¿Qué quieres que le haga?&lt;br /&gt;—No quiero que le hagas nada, Rob. Lo que sí quiero es que te des cuenta de que a mí no me define del todo la relación que pueda tener contigo. Quiero que te des cuen¬ta de que si tú y yo nos aclaramos entre nosotros, eso no significa que me haya aclarado yo sola. Tengo otras dudas, otras preocupaciones y otras ambiciones, Ni siquiera se qué clase de vida quiero llevar, en qué clase de casa quiero vivir; la cantidad de dinero que seguramente ganaré den¬tro de dos o tres años me da miedo, y…&lt;br /&gt;—¿Y por qué no lo has dicho antes? ¿Cómo quieres que lo adivine? ¿A qué viene tanto secreto?&lt;br /&gt;—No hay ningún secreto. Lo único que quiero es señalar que lo que suceda entre nosotros no es ni mucho me¬nos la historia entera. Yo sigo existiendo aunque no este¬mos juntos, ¿sabes?&lt;br /&gt;Eso ya lo hubiese descubierto yo solito. Me habría dado cuenta de que, aunque yo me ponga blando, borroso y difuso cuando no tengo parda, eso no significa que les pase lo mismo a todos los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. (Viendo la tele, la noche siguiente.)&lt;br /&gt;—…un sitio agradable. Italia, Estados Unidos, incluso alguna isla del Caribe. ¿Por qué no?&lt;br /&gt;—Es una idea excelente. Mira, lo que voy a hacer es meter mañana mismo en una caja mis singles de 78 r.p.m. de Elvis Presley, los que grabó con la Sun, para pagar ro¬dos los gastos con lo que saque.&lt;br /&gt;Me acuerdo de aquella señora de Wood Creen y de su marido fugado, me acuerdo de su pasmosa colección de singles, y noto un rápido aguijonazo de remordimiento.&lt;br /&gt;—Imagino que debe de ser algún chiste de coleccionis¬tas de discos, de hombres, cómo no.&lt;br /&gt;Sabes de sobra que estoy sin blanca, Laura.&lt;br /&gt;—Tú también sabes que tus gastos los pago yo, y me da igual que aún me debas dinero. ¿Qué sentido tiene que trabaje en lo que trabajo si he de pasar las vacaciones en una tienda de campaña en la isla de Wight?&lt;br /&gt;—Ya, ya. ¿Y de dónde voy a sacar yo la pasta para pa¬gar media tienda de campaña?&lt;br /&gt;Nos quedamos viendo en la tele cómo intenta Jack Duckworth esconder un billete de cincuenta libras, ganado en las carreras de caballos, para que no lo encuentre Vera.&lt;br /&gt;—Sabes muy bien que lo de menos es la pasta, Rob. No me importa que ganes una miseria. Me gustaría que fueses más feliz con tu trabajo; al margen de eso, haz lo que quieras.&lt;br /&gt;—Pero si es que las cosas no tenían que haber sido así, ¿no lo entiendes? Cuando nos conocimos, éramos dos per¬sonas iguales. Ahora ya no somos iguales, y por eso...&lt;br /&gt;—¿En qué sentido éramos iguales?&lt;br /&gt;—Tú eras como toda la gente que venía al Groucho, y yo era como los que pinchan discos en sitios así. Tú lleva¬bas vaqueros y chupa de cuero, igual que yo. Yo sigo vis¬tiendo así, pero tú no.&lt;br /&gt;—Pero es porque no me está permitido. Sí que visto así por la noche.&lt;br /&gt;Intento encontrar una manera distinta de decir que no somos los mismos que éramos, de explicar cómo nos hemos distanciado, bla, bla, bla, pero es un esfuerzo que me supera.&lt;br /&gt;—«No somos los que éramos. Nos hemos distanciado.»&lt;br /&gt;—¿A qué viene esa voz tan ridícula?&lt;br /&gt;—Era para indicar que lo he dicho entre comillas. Quería encontrar una maneta distinta de decirlo, igual que intentaste tú encontrar una manera distinta de decir que o tentamos un hijo o terminábamos nuestra relación.&lt;br /&gt;—Yo no he dicho...&lt;br /&gt;—Eh, que era broma.&lt;br /&gt;Entonces, ¿tú crees que mejor lo dejemos? ¿Es eso lo que pretendes decir? Porque si es así, se me va a terminar la paciencia.&lt;br /&gt;—No, pero...&lt;br /&gt;—¿Pero qué?&lt;br /&gt;—Pero... ¿por qué no tiene importancia que no seamos los que éramos?&lt;br /&gt;—En primer lugar, creo que debo señalar que tú no tienes ninguna culpa en ese sentido.&lt;br /&gt;—Gracias.&lt;br /&gt;—Eres exactamente el mismo que eras. En todos los años que han pasado desde que te conocí, creo que no has cambiado ni siquiera de calcetines. Si nos hemos distan¬ciado, ha sido por mi culpa. Y lo único que he hecho ha sido cambiar de trabajo.&lt;br /&gt;—Y de peinado, y de ropa, y de manera de ver las cosas, y de amigos...&lt;br /&gt;—Eso no es justo, Rob. Sabes muy bien que no podría ir al trabajo con el pelo de pincho. Y ahora me puedo per¬mitir el lujo de salir de compras más que antes. Y en este último año he conocido a un par de personas que me caen muy bien, la verdad. Así que sólo te queda la manera de ver las cosas.&lt;br /&gt;—Hombre, eres más dura que antes.&lt;br /&gt;—Puede que tenga más confianza en mí misma.&lt;br /&gt;—No, tienes más callo.&lt;br /&gt;—Menos neurótica, si acaso. ¿Es que tú piensas seguir igual durante el resto de tu vida? ¿Piensas tener los mis¬mos amigos, o la misma falta de amigos, mejor dicho? ¿El mismo trabajo? ¿La misma manera de ver las cosas?&lt;br /&gt;—Así estoy bien.&lt;br /&gt;—Ya, así estás bien, desde luego. Pero no eres perfecto, y está muy claro que no eres feliz. ¿Qué pasaría si llegases a ser feliz? Sí, ya sé que es el título de un álbum de Elvis Costello, he aprovechado la referencia adrede, para que te fijaras. ¿O es que me tomas por idiota de remate? ¿Ten¬dríamos que dejarlo, sólo porque yo estuviera acostumbra¬da a que tú no seas feliz, sino todo lo contrario? ¿Qué pasaría, es un suponer, si pusieras en marcha tu propia compañía discográfica, y si además fuese un éxito? ¿Sería el momento de pillarte otra novia?&lt;br /&gt;—Eso es una estupidez.&lt;br /&gt;—¿En qué sentido? Explícamelo. Explícame qué dife¬rencia hay entre que tú tengas tu propia compañía y que yo empiece a trabajar en un bufete de la City.&lt;br /&gt;No se me ocurre una sola diferencia.&lt;br /&gt;—Lo único que intento decir es que si crees que se puede mantener una relación monógama a largo plazo, si te importa además tenerla, tienes que dejar que a los demás les pasen cosas de todo tipo. Y también tienes que pensar que tal vez no les pase nada. Si no, ¿de qué sir¬ve, eh?&lt;br /&gt;—De nada.&lt;br /&gt;Lo digo con falsa mansedumbre, pero me he quedado acobardado por su inteligencia, por su ferocidad, por esa manera que tiene de dar siempre en el clavo. Al menos, conmigo siempre da en el clavo y me deja sin respuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. (En la cama, parte antes de y parte durante, a ver si me explico, sólo que dos noches más tarde.)&lt;br /&gt;—No lo sé. Lo siento. Creo que es porque no me en¬cuentro muy seguro.&lt;br /&gt;—Perdona, Rob, pero eso que dices no hay quien se lo crea. Yo al menos no me lo puedo creer ni en broma. Creo que es porque estás un poco achispado. Siempre que nos hemos encontrado con este problema ha sido por eso.&lt;br /&gt;—Pero no esta vez. Esta vez es por mi inseguridad.&lt;br /&gt;Me cuesta trabajo pronunciar la palabra inseguridad; en mis labios es una palabra que ahora pierde la segunda «i». Y el error de pronunciación no da más peso a mi ale¬gato.&lt;br /&gt;—¿Qué dirías que te produce esa inseguridad?&lt;br /&gt;Se me escapa un breve « ¡ja!» sin el menor asomo de alegría, una demostración elemental del arte de reír sin ganas.&lt;br /&gt;—Así no me dices nada nuevo.&lt;br /&gt;—«Ya sabes, estoy demasiado cansada para romper contigo». Y todo eso. Y Ray, y el hecho de que parezcas… cabreada conmigo a todas horas, molesta porque no tengo remedio.&lt;br /&gt;—¿Y lo vamos a dejar por eso? —Se refiere al rollo sexual del momento, no a la conversación ni a la relación.&lt;br /&gt;—Pues supongo que sí —digo. Estaba encima de ella, pero me hago a un lado y dejo el brazo obre ella. Me quedo mirando el techo.&lt;br /&gt;—Entiendo. Lo siento, Rob. No he estado muy... Vaya, no creo que haya sabido dar la impresión de que esto realmente me apetece una barbaridad.&lt;br /&gt;—¿Y por qué será? ¿Tú qué crees?&lt;br /&gt;—Espera, espera. Quiero intentar al menos explicártelo como es debido. Pensé que estábamos unidos solamente por un cordón muy sencillo, por nuestra relación; pensé que si cortaba ese lazo, no pasaría nada. Por eso corté, sólo que no fue tan simple. No sólo era un cordón, sino cientos, miles de cordones que nos unían; cada vez que me paraba a pensar en ello, y sin pensar en ello siquiera, me encontraba con nuevos lazos: que Jo se quedara muy callada cuando le dije que habíamos roto, que me sintiera tan rara el día de tu cumpleaños, que yo me sintiera igual de rara... no cuando hacía el amor con Ray, pero sí después, y que además me sintiera fatal cuando puse en el coche una cin¬ta que tú me habías grabado, y que no dejara de pregun¬tarme qué tal estarías…, bah, millones de detalles. Luego resultó que estabas mucho más jodido de lo que creía, y eso me lo puso aún más difícil…. Y lo del día del funeral... Fui yo la que quiso que fueras, yo, no mi madre. Quiero decir que a ella le agradó que fueras, me parece, pero a mi ni siquiera se me pasó por la cabeza decirle a Ray que fue¬ra al funeral, y fue entonces cuando me sentí demasiado cansada. No estaba preparada para hacer yo sola un traba¬jo tan enorme. No valía la pena, si todo consistía en que¬darme tan lejos de ti.&lt;br /&gt;Y se ríe un poco.&lt;br /&gt;—¿Esa es la manera más amable de decirlo?&lt;br /&gt;—Ya sabes que no se me dan nada bien estas cosas tan delicadas.&lt;br /&gt;Me besa en el hombro.&lt;br /&gt;¿Has oído eso último que ha dicho? ¿Que no se le dan nada bien las cosas delicadas? Para mí, eso es todo un pro¬blema, tal como seguramente lo es para todo hombre que haya oído cantar a Dusty Springfield «The Look of Love» a una edad en la que aún se impresionaba con facilidad. Eso es lo que pensé que iba a pasar cuando me casara (y entonces decía «casarme», mientras que ahora sólo diría «juntarme» o «emparejarme») . Pensaba que iba a estar con una mujer sexy, con una voz sexy, con maquillaje sexy en abundancia, cuyo desmedido aprecio por mí se le saldría por todos los poros de la piel. Y existe, es verdad, eso que la canción llama «la mirada del amor». No es que Dusty nos llevara de la mano por un camino de rosas, así de cla¬ro. Lo que ocurre es que la mirada del amor no es ni de le¬jos lo que yo esperaba que fuera. No tiene esos ojos enor¬mes, desbordantes de un anhelo situado más o menos en medio de una cama inmensa, con las sábanas y el cobertor incitadoramente vueltos a un lado; es más bien esa mirada de indulgencia benévola que una madre dedica a su hijo pequeño al verlo gatear, o una mirada de divertida exas¬peración, e incluso una mirada de preocupación y de do¬lor. ¿Dónde está esa mirada del amor de la que hablaba Dusty Springfield? Olvídala. Es tan mítica como la lence¬ría exótica.&lt;br /&gt;Las mujeres se confunden cuando se quejan por las imágenes de la mujer que difunden los medios de comunicación. Los hombres entendemos que no todas tienen los senos de la Bardot, el cuello de Jamie Lee Curtis, el trasero de Cindy Crawford. Y no nos importa en abso¬luto. Obviamente, cualquiera se quedaría con Kim Basinger antes que con Phyllis Diller, igual que cualquier mu¬jer se quedaría con Keanu Reeves antes que con el sar¬gento Bilko, pero no es el cuerpo lo que realmente tiene importancia, sino el nivel de humillación al que se llegue. Enseguida nos dimos cuenta de que las chicas Bond no entraban en nuestra competencia, aunque tardamos mu¬cho más en comprender que las mujeres nunca nos van a mirar como mira. Ursula Andress a Sean Connery, ni tampoco como mira Doris Day a Rock Hudson. Yo en todo caso no estoy seguro de haberlo comprendido debi¬damente.&lt;br /&gt;Empiezo a acostumbrarme a la idea de que Laura pue¬de ser la persona con la que pase el resto de mi vida; al menos, empiezo a acostumbrarme a la idea de que sin ella soy tan desdichado que no vale la pena pensar en las posi¬bles alternativas. En cambio, es mucho más duro acostumbrarse a que mi infantil idea del romanticismo, aquello de los negligés y las cenas a la luz de las velas incluso en casa, aquello de las miradas ardientes, no tenga la menor base en la realidad. Sobre eso sí que deberían ponerse las mujeres como fieras: por eso no sabemos funcionar debidamente en una relación de pareja. No es la celulitis, ni las patas de gallo. Es la…, la… falta de respeto.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;33&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Conozco a Caroline cuando viene a hacerme una entrevista, y me quedo prendado de ella desde el primer mo¬mento, mientras estamos en la barra del pub; ha dicho que me invita a una cerveza. Es un día caluroso, el primer día genuinamente veraniego de todo el año. Salirnos a sentar¬nos a una mesa de caballetes que hay en la calle, a la entra¬da del pub, a ver pasar los coches y la gente. Tiene las mejillas sonrosadas y lleva un vestido de verano, sin mangas y sin entallar, que combina con botas gruesas. No sé por qué, pero es un &lt;span style="font-style:italic;"&gt;look&lt;/span&gt; que a ella le sienta realmente bien. De todas formas, me da en la nariz que hoy me habría prenda¬do de cualquiera. Por el maravilloso tiempo que hace, me da la sensación de haberme librado de todas las termina¬ciones nerviosas muertas que me impedían sentir de ver¬dad; además, ¿cómo no vas a enamorarte de una chica que viene a hacerte una entrevista?&lt;br /&gt;Colabora con una revista que se llama &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Tufnell Parker&lt;/span&gt;, una de esas revistas independientes que subsisten gracias a los anuncios locales y que suelen colarte en el buzón o por debajo de la puerta; es una de esas revistas que, en cuanto la recibes, la tiras a la basura sin más. En realidad, aún está estudiando periodismo, y este trabajo forma parte de las prácticas que le exigen. Por si fuera poco, comenta que el director de la revista ni siquiera está muy seguro de publi¬car su entrevista conmigo, porque no le suena de nada ni la tienda ni el club, y para colmo Holloway está muy al límite de su zona de cobertura, de su zona de influencia, de captación o como se llame. Lo que ocurre es que Caroline venía al club en los viejos tiempos, y le encantaba; por eso quería darnos un empujón.&lt;br /&gt;—No deberían haberte dejado entrar —digo—. Seguro que no tenías más de dieciséis años.&lt;br /&gt;—Ay, ay, ay —dice; no entiendo a qué viene esto hasta que pienso mejor lo que acabo de decir. No pretendía que Fuese un chiste patético, ni una manera de entablar conver¬sación. Sólo he querido decir que si ahora está estudiando periodismo, en los viejos tiempos aún debía de estar en el Instituto, por más que tenga pinta de tener veintimuchos o incluso treinta y tantos. Cuando después me entero de que entró en la universidad ya de mayor, y de que antes trabajó como secretaria en una editorial izquierdista, procuro co¬rregir la impresión que debo de haberle producido, sólo que sin borrarla del todo, no sé si me explico, y termina saliéndome una chapuza de tomo y lomo.&lt;br /&gt;—Cuando dije que no deberían haberte dejado entrar, no quise decir que parezcas muy joven. La verdad es que no lo pareces. —Joder, a ver si atino—. Claro que tampoco pareces mayor. No, yo diría que tienes aire de tener la edad que tienes. —Qué desastre: ¿y si tiene cuarenta y cin¬co tacos?—. En serio, si acaso, un poquito más joven, pue¬de ser, pero no demasiado. No mucho, vaya. Se me había olvidado que se puede empezar a estudiar en la universi¬dad cuando uno tiene más de veinticinco, ya ves.&lt;br /&gt;Joder, preferiría ser un impresentable y un deslengua¬do, antes que un bobalicón que sólo acierta a farfullar y a decir incoherencias.&lt;br /&gt;Sin embargo, al cabo de pocos minutos echo de me¬nos aquellos tiempos de bobalicón incoherente, porque me parecen muchísimo mejores que mi siguiente impos¬tura, la del tío sórdido y turbio a más no poder.&lt;br /&gt;—Seguramente tendrás una colección de discos enor¬me —dice Caroline.&lt;br /&gt;—Pues sí —contesto—. ¿Quieres venir a echarle un vis¬tazo?&lt;br /&gt;¡Lo he dicho en serio! ¡Totalmente en serio, sin doble¬ces! Suponía que a lo mejor le apetecía sacarme unas foto¬grafías delante de mis discos o algo parecido. En cambio, cuando Caroline me mira por encima de sus gafas de sol, rebobino la cinta y repaso lo que acabo de decir: se me es¬capa un imperdonable gemido de desesperación, y al me¬nos sirve para que se ría un poco.&lt;br /&gt;—Oye, yo no suelo ser así, de veras.&lt;br /&gt;—No te preocupes, tampoco creo que me dejen hacer un perfil como los que suelen sacar en el Guardian.&lt;br /&gt;—No era eso lo que me preocupaba.&lt;br /&gt;—No, pues no te preocupes, que va bien.&lt;br /&gt;Por suerte, todo queda olvidado, cuando dispara la si¬guiente pregunta. Me he pasado la vida entera esperando un momento como éste, y ahora que por fin se presenta casi no me lo puedo creer: me pilla desprevenido, por no decir que me caigo de etilo.&lt;br /&gt;—¿Cuáles son tus cinco discos preferidos de todos los tiempos? —me pregunta.&lt;br /&gt;—Perdona, ¿cómo dices?&lt;br /&gt;—Que cuáles son los cinco discos que más te gustan de todos los tiempos, los cinco que te llevarías a una isla de¬sierta, aparte de otros dos o tres, claro.&lt;br /&gt;—¿Aparte de otros tres qué?&lt;br /&gt;—Bueno, en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Discos para llevarse a una isla desierta&lt;/span&gt;, el programa de la radio, siempre son ocho. ¿No lo conoces o qué? Por eso digo, ocho menos tres son cinco.&lt;br /&gt;—Sí, cinco más tres, no menos tres.&lt;br /&gt;—No, decía... Bueno, da igual. Dime, ¿cuáles son tus cinco discos preferidos de todos los tiempos?&lt;br /&gt;—Pero a ver... ¿en el club o en casa?&lt;br /&gt;—¿Y qué más da? ¿Es muy distinto?&lt;br /&gt;—PUES CLARO QUE ES...! —No, demasiado altiso¬nante. Finjo un carraspeo, toso y contesto de nuevo—.. Bue¬no, pues sí, sí que es distinto. Por una parte están mis cinco discos de baile preferidos, y luego están mis cinco discos preferidos, a secas, de todos los tiempos. ¿Ves? Uno de mis discos preferidos es «Sin City» de 1os Flying Burrito Bro¬thers, pero es un disco que nunca pondría en el club, por¬que son todo baladas de country-rock. Todo el mundo se iría a su casa si lo pusiera cuando vienen a bailar.&lt;br /&gt;—No importa, dime cinco en total. Con otros cuatro, ya tenemos la lista hecha.&lt;br /&gt; —¿Cómo? ¿Sólo otros cuatro?&lt;br /&gt;—Claro, si uno de ellos es «Sin City», nos quedan cuatro más.&lt;br /&gt; —¡Que no, que no es eso! —Esta vez ya no me esfuerzo por disimular el pánico—. ¡No he dicho que fuera tino de mis cinco discos preferidos! Sólo he dicho que es uno de los que más me gustan, pero ¿quién sabe? Podría quedar fácilmente en el puesto número seis, o tal vez el siete.&lt;br /&gt;Estoy quedando como un imbécil, pero no lo puedo evitar: esto es algo demasiado importante, es algo que llevaba esperando desde hace demasiado tiempo. ¿Adónde habrán ido a parar todos los discos que he tenido en mente durante años por si acaso un día me llamaba Roy Plomley, Michael Parkinson, Sue Lawley, no sé, el que hacía aquel programa ti tu lado &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Mis doce preferidos&lt;/span&gt; en Radio One, a fin de proponerme que confeccionase una lista para el programa, sin dejar de reconocer que había contactado conmigo como suplente de última hora, y además bastan¬te desconocido, de un famoso al que no pudo localizar? No entiendo por qué, pero no se me ocurre un solo disco, si dejo a un lado «Respect», y eso que no es ni mucho menos mi canción preferida de Aretha.&lt;br /&gt;—¿Me das permiso para que vaya a casa, prepare la lis¬ta y te llame luego para dártela? No tardaré más de una semana, te lo prometo.&lt;br /&gt;—Oye, si no se te ocurre nada, tampoco es grave. Ya haré yo una lista con mis cinco preferidos de los viejos tiempos del Groucho, o algo parecido. ¿De acuerdo?&lt;br /&gt;¿Cómo? ¿Que ella hará una? ¿Que me va a robar mi única ocasión de publicar una lista en un periódico, en una revista, donde sea? ¡No, ni hablar!&lt;br /&gt;No, espera; seguro que se me ocurre algo. Espera un momento, ¿vale?&lt;br /&gt;«A horse with No Name». «Beep Beep». «Ma Baker». «My Boomerang Won’t Come Back». De pronto, se me llena la cabeza de títulos que corresponden a discos impre¬sentables. Estoy tau nervioso que empiezo a respirar agita¬damente.&lt;br /&gt;—Bueno, pues pon «Sin City». —Tiene que haber algún otro buen disco en la historia del pop, digo yo  ¡Ah! «Baby, Let’s Play House».&lt;br /&gt;—De quién es eso?&lt;br /&gt;—De Elvis Presley, ¿de quien iba a ser?&lt;br /&gt;—Ah, claro.&lt;br /&gt;—Y luego... —Aretha, me digo: piensa en algo de Are¬tha—. «Think», de Aretha... Franklin.&lt;br /&gt;Un poco aburrido, pero servirá. Ya van tres. Me que¬dan dos. Venga, Rob, que tú puedes.&lt;br /&gt;—«Louie, Louie», dc los Kingsmen. «Little Red Cot¬vette», de Prince.&lt;br /&gt;—Perfecto. Te ha quedado fenomenal.&lt;br /&gt;—¿Ya está?&lt;br /&gt;—Hombre, no me importaría charlar un ratito, si tie¬nes tiempo.&lt;br /&gt;—Pues claro. Pero decía..., ¿ya está hecha la lista?&lt;br /&gt;—Sí, ya van cinco. ¿Quieres cambiar alguno o qué?&lt;br /&gt;—¿He dicho «Stir It Up», de Bob Marley?&lt;br /&gt;—No.&lt;br /&gt;—Pues me gustaría incluirlo.&lt;br /&gt;—¿Y cuál quieres quitar?&lt;br /&gt;—El de Prince.&lt;br /&gt;—Vale, eso está hecho.&lt;br /&gt;—También querría poner «Angel» en vez de «Think».&lt;br /&gt;—Como tú digas. —Hace el cambio y mira qué hora es—. Bueno, mejor será que te haga un par de preguntas más antes de marcharme. Por ejemplo, ¿por qué has deci¬dido empezar de nuevo con el club, eh?&lt;br /&gt;—La verdad es que ha sido idea de una amiga. —No tengo remedio; una amiga, joder. Soy lamentable—. Lo ha organizado todo ella sola, sin decirme ni palabra. Es una especie de regalo sorpresa, un regalo de cumpleaños, ¿sa¬bes? Por cierto, también querría introducir algo de James Brown, ¿puedo? «Papa’s Got a Brand New Bag», en vez del tema que te he dado de Elvis.&lt;br /&gt;La observo con toda atención mientras tacha uno y escribe otro.&lt;br /&gt;—Debe de ser una amiga muy simpática.&lt;br /&gt;—Pues sí.&lt;br /&gt;—¿Y cómo se llama?&lt;br /&gt;—Mmm... Laura.&lt;br /&gt;—¿Y el apellido?&lt;br /&gt;—Lydon.&lt;br /&gt;—Por cierto, el lema del cartel, eso de «bailables para treintañeros», ¿ha siclo invento tuyo?&lt;br /&gt;-—No, de Laura.&lt;br /&gt;—¿Qué quiere decir?&lt;br /&gt;—-Oye, perdona que me ponga tan pelma, pero me gustaría poner «Family Affair», de Sly and the Family Stone. Tendré que quitar «Sin City».&lt;br /&gt;Tacha y anota una vez más.&lt;br /&gt;—Cuéntame, ¿qué es eso de «bailables para treintañeros»?&lt;br /&gt;—Bueno, ya sabes... Hay muchísima gente que aún no es vieja para irse de marcha, a bailar a un club o a una dis¬coteca, aunque sí que son viejos para el acid jazz, la músi¬ca de garaje, el ambiente y todo eso. Lo que les apetece oír es un poco de soul de la Motown, funk con solera, alguna cosilla nueva y demás, todo bien mezclado. Y no hay loca¬les donde pongan ese tipo de música.&lt;br /&gt;—Tienes mucha razón. Bueno, pues con esto creo que me conformo. —Se termina de un trago el zumo de naran¬ja—. Salud y hasta la vista; me apetece mucho ir al Groucho el viernes que viene, porque me encantaba la música que ponías. De verdad.&lt;br /&gt;—Si quieres, te puedo grabar una cinta...&lt;br /&gt;—¿De verdad? ¿Lo dices en serio? Así podría oír auténtica música Groucho, sólo que en casa...&lt;br /&gt;—-Pues cuenta con ello. Me encanta grabar cintas para los amigos.&lt;br /&gt;Sé muy bien que probablemente la grabaré esta mis¬ma noche; sé muy bien que cuando desprenda el celofán de la cinta, cuando oprima el botón de pausa, me parecerá una traición.&lt;br /&gt;—No me lo puedo creer —dice Laura cuando le cuento lo de Caroline—. ¿Cómo has podido...?&lt;br /&gt;—¿El qué?&lt;br /&gt;—Desde que nos conocemos, siempre has dicho que «Let’s Get It Qn», de Marvin Gaye, es con diferencia el mejor disco de todos los tiempos. Y resulta que no aparece en tu lista, Rob.&lt;br /&gt;—Mierda. Me cago en... Cojones. Ya sabía yo...&lt;br /&gt;—Y, además, ¿qué ha pasado con Al Green? ¿Y los Clash? ¿Y Chuck Berry? ¿Y ese tío por el que tuvimos aquella discusión, ese Solomon no sé cuántos?&lt;br /&gt;La hostia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente llamo a Caroline, pero no está. Dejo un mensaje, pero tampoco me devuelve la llamada. Lo intento de nuevo, le dejo otro mensaje. Esto empieza a dar vergüenza, pero no pienso consentir que «Let’s Get It On» se quede fuera de esa lista de mis cinco preferidos.&lt;br /&gt;A la tercera, consigo dar con ella, y noto que se mues¬tra avergonzada, aunque comprensiva, y cuando le explico que solamente la he llamado para hacer un par de cambios en la lista, parece tranquilizarse.&lt;br /&gt;—Muy bien, ahí va. Mis cinco discos preferidos, de una vez por todas. El número uno, «I,et’s Get It On», de Marvin Gaye. El dos, «This Is The House That Jack Built», de Aretha Franklin. El tres, «Back in the USA», de Chuck Berry. El cuatro, «White Man In The Hammers¬mith Palais», de los Clash. El cinco, aunque no menos im¬portante que los anteriores, je, je, «So Tired of Being Alo¬ne», de Al Green.&lt;br /&gt;—Vale, pero no la podré volver a cambiar. Así queda.&lt;br /&gt;—Por mí, estupendo.&lt;br /&gt;—De todos modos, me alegro de que llames, porque estaba pensando que a lo mejor sí que encaja que incluya¬mos también la lista de tus cinco discos de baile preferi¬dos. Al director de la revista le ha gustado el artículo, todo lo de Laura, ya sabes.&lt;br /&gt;—Ah, vaya.&lt;br /&gt;—Es posible que me des una lista rápida con los ternas que según tu experiencia llenan más la pista de baile, o es mucho pedir?&lt;br /&gt;—No, eso esta hecho. Sé de sobra cuáles son.&lt;br /&gt;Se los dicto sobre la marcha, aunque cuando se publi¬ca el artículo, en esta lista aparece «In The Ghetto», como la canción de Elvis, y ese error lo achaca Barry a mi igno¬rancia.&lt;br /&gt;—Ah, ya casi tengo grabada tu cinta.&lt;br /&gt;—¿De verdad? Qué detalle...&lt;br /&gt;—¿Quieres que te la mande por correo, o te apetece que tomemos una cerveza un día de éstos?&lt;br /&gt;—Mmm… Pues sí, tomemos una cerveza. Me encanta¬ría invitarte.&lt;br /&gt;—Gracias.&lt;br /&gt;Esto de las cintas... Tiene gracia, pero nunca falla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Para quién es? —pregunta Laura cuando me ve pre¬parar la grabación, con las correspondientes subidas y ba¬jadas de volumen, el orden correcto, el ajuste de los con¬troles.&lt;br /&gt;—Ah, para esa chica que me entrevistó... ¿Cómo se lla¬maba? ¿Carol, Caroline? Algo así. Comentó que le sería más fácil, ya sabes, hacerse una idea de cómo es la música que ponemos en el Groucho.&lt;br /&gt;De todos modos, no consigo decírselo sin que se me suban los colores, sin dejar de mirar fijamente la pletina; sé que en realidad no se lo cree. Laura sabe mejor que nadie qué representa de verdad una cinta grabada especialmente para una persona determinada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día anterior a mi cita con Caroline, aunque sólo sea para tomar una cerveza y darle la cinta que le he grabado, me entran de golpe todos los síntomas de enamoramiento que se citan en los libros de texto: nerviosismo estomacal, largos ratos de quedarme embobado, mirando las musarañas, e incapacidad para recordar cómo es ella. Consigo acordarme del vestido y de las botas, del peinado que lle¬vaba, pero su  cara es un espacio en blanco, que relleno con detalles tomados de cualquier tía potente: labios car¬nosos y pintados de rojo intenso, aunque lo que me atrajo de entrada fue su carita bien lavada, de inglesita lista; ojos almendrados, aunque prácticamente no se quitó las gafas de sol; piel blanca, perfecta, aunque sé que tiene bastantes pecas. Cuando me encuentre con ella, ya sé que notaré al principio una punzada de desilusión: ¿por tan poca cosa estoy como una moto desde ayer? Luego, enseguida en¬contraré en ella algo que me apasione: el hecho de que realmente haya venido a la cita, o lo sexy que me parezca su voz, su inteligencia, su ingenio, lo que sea. Entre la se¬gunda y la tercera cita habrá nacido todo un nuevo con¬junto de mitos, como siempre.&lt;br /&gt;Esta vez, en cambio, ocurre algo distinto. Me pasa por andar pensando en las musarañas. En realidad, me limito a comportarme como siempre; me imagino con todo lujo de detalles la totalidad de nuestra relación, desde el primer beso hasta el primer revolcón, desde que nos vamos a vivir juntos hasta que decidimos casarnos (antes llegaba incluso a organizar el orden de las canciones que pondríamos en la fiesta), sin olvidar lo guapa que estará cuando se quede embarazada, los nombres que les pondremos a los niños que tengamos…, hasta que de golpe y porrazo entiendo que no queda nada que en realidad, a ver si me explico, pueda ocurrir. Ya lo he hecho todo; ya he vivido la relación entera en mi imaginación. He visto la película a cá¬mara rápida, me sé al dedillo toda la trama, como termi¬na, qué buenos momentos contiene. Ahora tendré que rebobinar y volver a pasarla entera, de cabo a rabo, sólo que en tiempo real. ¿Y eso puede resultar divertido?, me pregunto.&lt;br /&gt;Y toda esta jodienda... ¿cuándo cojones va a terminar toda esta jodienda? ¿Es que me voy a pasar el resto de mi vida saltando de roca en roca, hasta que no me queden ro¬cas por saltar? ¿Es que me voy a largar corriendo cada vez que reconozca que soy un culo de mal asiento? Lo digo porque me entra esa sensación cada cuarto de hora, casi cada vez que llega una factura de la luz, del teléfono, del gas. Y me pasa más a menudo mientras es verano en In¬glaterra. Llevo pensando con la polla desde los catorce años, y si he de ser sincero, pero sólo entre tú y yo, que no se entere nadie más, he llegado a la conclusión de que mi polla tiene un cerebro de mosquito.&lt;br /&gt;Ya sé qué es lo que no va bien con Laura. Lo que no va bien con Laura es que nunca más la volveré a ver por segunda o tercera vez. Nunca más me pasaré dos o tres días agobiado, empeñado en recordar cómo es de verdad; nunca más llegaré a un pub con inedia hora de antelación para esperar que llegue ella, mirando sin ver el mismo ar¬ticulo de una revista, echándole un vistazo al reloj cada treinta segundos más o menos. Pensar en ella es algo que nunca más me pondrá como me pone, por ejemplo, «Let’s Get It On». Y es verdad, la quiero, me gusta, tenemos conversaciones estupendas, ella me cuida, se preocupa por mí, me organiza el Groucho para que yo lo disfrute, pero ¿de qué sirve todo eso cuando por la tienda aparece alguien con un vestido sin mangas, con una sonrisa bien maja y unas Doc Martens, y dice que me quiere entrevistar? De nada, no sirve de nada, así de claro. Pero seguramente sí que debería servir.&lt;br /&gt;A tomar viento. Le mandaré por correo la cinta de los cojones. Bueno, eso creo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-6009348021924612977?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/6009348021924612977/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/03/alta-fidelidad-nick-hornby-fragmento.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/6009348021924612977'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/6009348021924612977'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/03/alta-fidelidad-nick-hornby-fragmento.html' title='Alta fidelidad, Nick Hornby (fragmento)'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-6643370862076777256</id><published>2011-03-03T15:08:00.004-04:00</published><updated>2011-03-03T18:06:46.655-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos de libros'/><title type='text'>Trainspotting, Irvine Welsh</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.enlaceseditoriales.com/files/portadas/9788433923585.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 147px; height: 226px;" src="http://www.enlaceseditoriales.com/files/portadas/9788433923585.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Durante la última semana de febrero me dediqué a leer y releer un libro, "&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Trainspotting_(novela)"&gt;Trainspotting&lt;/a&gt;" de Irvine Welsh, publicado por Editorial Anagrama y traducido por Federico Corriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Tienes que saber lo que es intentar dejarlo antes de poderlo hacer de verdad. Sólo se aprende a través del fracaso, y lo que se aprende es la importancia de la previsión". Fragmento del libro que puede resumirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un monumental trabajo que rescata la jerga sniff, eso es Trainspotting. Música. Sexo. Fútbol. El precio de la (re)caída. Violencia. Asco. Muerte. Desempleo inducido. Humor negro. Antagonísmo. Eso y más nos deja esta novela con personajes que persisten y desisten en su lucha por mantener ese individualismo (lleno de vicios y virtudes), luchar contra la corriente para no ser consumidos por la sociedad, luchar contra la corriente para consumir heroína. Eso, o simplemente escapar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin más preámbulos es un gusto facilitarles un fragmento de "Trainspotting" traducido por Federico Corriente. Un fragmento del capítulo "BUSCANDO AL HOMBRE INTERIOR". Una sucesión de párrafos que para mí son lo mejor que tiene este gran libro:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Tom Curzon, el consejero de la agencia para las drogas, un tío con un  trasfondo más de trabajo social que médico, estaba metido en terapias rogerianas centradas en el cliente. Fui a la Biblioteca Central y leí El  proceso de convertirse en persona de Carl Rogers. Pensé que el libro  era una mierda, pero tengo que reconocer que Tom parecía aproximarme más a lo  que me pareció podía ser la verdad. Me despreciaba a mí mismo y al mundo porque no quería enfrentarme a mis limitaciones y a las de la vida  misma.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La aceptación de limitaciones derrotistas parecía pues constituir  la salud mental, o el comportamiento no desviado.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El éxito y el fracaso significan simplemente la satisfacción y la  frustración del deseo. El deseo puede ser predominantemente intrínseco,  basado en nuestros impulsos individuales, o extrínseco, estimulado  primordialmente por la publicidad, o los modelos de conducta social tal y  como nos son presentados por los medios de comunicación y la cultura popular. A Tom  le parece que mi concepto del éxito y el fracaso sólo opera a un nivel individual más que a un nivel individual y social. Debido a esta  incapacidad en reconocer las recompensas sociales, el éxito (y el  fracaso) sólo pueden ser experiencias pasajeras para mí, puesto que esa experiencia no  puede apoyarse en la concesión socialmente organizada de la riqueza, el poder, el estatus, etc., ni, en caso de fracaso, en los estigmas o el  reproche. Así que, según Tom, es inútil que me digan lo bien que he  hecho los exámenes, o que tengo un buen trabajo, o que he ligado con una tía  estupenda; ese tipo de alabanzas no significa nada para mí. Por  supuesto, disfruto de estas cosas en su momento, o por sí mismas, pero su valor no puede  mantenerse porque no hay reconocimiento alguno de la sociedad que las valora. Lo que Tom trata de decir, supongo, es que me importa todo un  carajo. ¿Por qué?  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que esto nos lleva otra vez a mi alienación frente a la  sociedad. El problema es que Tom se niega a aceptar mi punto de vista de  que la sociedad no puede ser cambiada para hacerla significativamente mejor, o  que yo no puedo cambiar para facilitarle las cosas. Semejante estado de cosas induce depresión por mi parte, toda la ira se vuelve hacia dentro.  Eso es lo que es la depresión, dicen. Sin embargo, la depresión también produce desmotivación. Un vacío que crece en tu interior. El caballo  llena el vacío, y también me ayuda a satisfacer mi necesidad de  autodestruirme, el rollo de la ira vuelta para dentro otra vez.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, básicamente, aquí estoy de acuerdo con Tom. Donde hay  divergencia es en que él se niega a ver este cuadro en su total crudeza.  Él cree que padezco por insuficiencia de autoestima, y que me niego a  reconocerlo proyectando la culpa sobre la sociedad. Él piensa que mi  mecanismo para anular las recompensas y alabanzas (y también la condena) que la  sociedad pone a mi alcance no es un rechazo de estos valores de por sí,  sino un indicio de que no me siento lo bastante bueno (o lo bastante malo)  para aceptarlos. En vez de coger y decir: No creo que posea estas  cualidades (o: Pienso que soy mejor que todo eso), digo: De todos modos, es un  montón de puta mierda.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hazel me dijo, justo antes de decirme que no quería verme más,  cuando empecé a picarme por enésima vez: «Sólo quieres joder la marrana  con las drogas para que todo el mundo piense lo profundo y lo jodidamente  complicado que eres. Resulta patético, y es un puto aburrimiento.»  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cierto sentido, prefiero el punto de vista de Hazel. Hay un  elemento de ego en él. Hazel entiende de las necesidades del ego. Es  escaparatista en un gran almacén, pero se describe a sí misma como una «artista del  despliegue para el consumo» o algo así. ¿Por qué iba yo a rechazar al  mundo, verme a mí mismo como mejor que él? Porque sí, por eso. Porque lo soy,  me cago en Dios, y punto.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La consecuencia de esta actitud es que me han enviado a esta  mierda de terapia/consejos. Yo no quería todo esto. Era o esto o la  cárcel. Empiezo a pensar que a Spud le tocó la opción blanda. Esta mierda me  enturbia las aguas; confunde en vez de clarificar las cuestiones.  Básicamente, lo único que pido es que cada cual se ocupe de sus propios asuntos y yo  haré otro tanto. ¿Por qué será que sólo porque uno utiliza drogas duras  todo quisque se cree con derecho a diseccionarle y analizarle?  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez que aceptas que tienen ese derecho, te unirás a ellos en  la búsqueda de ese santo grial, esa cosa que te hace funcionar. Entonces  les escucharás, y te dejarás embaucar hasta creerte cualquier teoría sacada  del culo que escojan atribuirte sobre tu conducta. Entonces eres suyo,  no tuyo; la dependencia se desplaza de la droga a ellos.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sociedad inventa una lógica falsa y retorcida para absorber y  canalizar el comportamiento de la gente cuyo comportamiento está fuera  de los cánones mayoritarios. Supongamos que conoces todos los pros y los  contras, sabes que vas a tener una vida corta, estás en posesión de tus  facultades, etcétera, etcétera, pero sigues queriendo utilizar el caballo. No te  dejarán hacerlo. No te dejarán hacerlo, porque lo verían como una señal  de su propio fracaso. El hecho de que simplemente elijas rechazar lo que  tienen para ofrecerte. Elígenos a nosotros. Elige la vida. Elige pagar  hipotecas; elige lavadoras; elige coches; elige sentarte en un sofá a ver concursos  que embotan la mente y aplastan el espíritu, atiborrándote la boca de  puta comida basura. Elige pudrirte en vida, meándote y cagándote en una  residencia, convertido en una puta vergüenza total para los niñatos  egoístas y hechos polvo que has traído al mundo. Elige la vida.  &lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, yo elijo no elegir la vida. Si los muy cabrones no  pueden soportarlo, ése es su puto problema. Como dijo Harry Lauder, sólo pretendo continuar así hasta el final del camino...  &lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-6643370862076777256?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/6643370862076777256/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/03/trainspotting.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/6643370862076777256'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/6643370862076777256'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/03/trainspotting.html' title='Trainspotting, Irvine Welsh'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-8135276408650421202</id><published>2011-02-21T21:16:00.004-04:00</published><updated>2011-02-21T21:55:15.396-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>PORSIACASO</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.flickr.com/photos/racsoleinad/3896124582/"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 500px; height: 375px;" src="http://farm3.static.flickr.com/2638/3896124582_3f1080087c.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La imagen alojada en &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/racsoleinad/"&gt;Flickr&lt;/a&gt; pertenece a &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/racsoleinad/3896124582/"&gt;soleinad&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Me he perdido en tus ojos para encontrarte,&lt;br /&gt;entre el ruido para olvidarte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He repartido gemidos para ignorarte,&lt;br /&gt;destruido copas pa' recordarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero solo recuerdo&lt;br /&gt;la fina elevación de tu nariz.&lt;br /&gt;Solo recuerdo&lt;br /&gt;lo infeliz que fui antes de ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya te decepcioné una vez,&lt;br /&gt;por favor, déjame hacerlo una vez más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ti lo haría, bien lo sabes.&lt;br /&gt;Volvería a bailar "Mi vieja mula ya no es lo que era..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porsiacaso.&lt;br /&gt;Tranqila, puedes seguir bostezando.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-8135276408650421202?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/8135276408650421202/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/02/porsiacaso.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8135276408650421202'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8135276408650421202'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/02/porsiacaso.html' title='PORSIACASO'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm3.static.flickr.com/2638/3896124582_3f1080087c_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-6873487082971365038</id><published>2011-02-08T13:57:00.004-04:00</published><updated>2011-02-21T21:13:52.043-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>Tomó su diario después de un mes</title><content type='html'>Tomó su diario después de un mes. Llamó al innombrable para saberlo ocupado. Se miró en el espejo y halló parentesco, el reflejo de su madre. Un bolero de fondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Nuestra relación es una liga".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lloró como solo lloran los que por vez primera pican cebolla. Jugó a ser diosa. Enjuagó su rostro odioso. Maldijo, me maldijo, nos maldijo. Llegó a destiempo, no demasiado pronto, sino, demasiado tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante un tiempo pasó los fines de semana con su familia. Durante un tiempo amó de lunes a viernes. Durante un tiempo usó demasiado la palabra tiempo. Hace solo una semana, hace solo un mes, hace solo un año, hace solo una década... No llegó al siglo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aún én contra de sus deseos, el pasado añorado se esfumo, una historia se esfumó, una entre las tantas que se esfumaron. Primero más de un escenario, después más de una conversación, luego una fisionomía, su fisionomía, finalmente su rostro... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia añorada transformose en un recuerdo añorado... Corrijo. La historia añorada tranformose en recuerdos añorados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hermosos recuerdos añorados... hermosos recuerdos añorados... recuerdos añorados... añorados...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entendió que a diario morimos un poco. Que las células duran lo que las cédulas de identidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomó su diario después de un mes. Huyó, cayó, rayó. Escribió como solo escriben los que tiene algo que decir. Escribió ésto, aquello y lo demás.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-6873487082971365038?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/6873487082971365038/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/02/tomo-su-diario-despues-de-un-mes.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/6873487082971365038'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/6873487082971365038'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/02/tomo-su-diario-despues-de-un-mes.html' title='Tomó su diario después de un mes'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-736424758638194997</id><published>2011-01-17T15:51:00.003-04:00</published><updated>2011-01-17T16:12:06.668-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>Siga participando (relato breve)</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En esta ocasión quiero compartir contigo los relatos breves que escribí para el concurso "&lt;a href="http://www.serbolivianoes.org.bo/concurso-de-microcuentos/"&gt;Somos Bolivia&lt;/a&gt;". Si bien &lt;a href="http://www.serbolivianoes.org.bo/2011/01/ganadores-del-concurso-de-microcuentos-somos-bolivia/"&gt;no logré ganar por su intermedio&lt;/a&gt;, no puedo renegar de ellos, desdeñarlos. ¿No son acaso los os concurso de narrativa o poesía un pretexto más para continuar jugando con las palabras? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;UNO, DOS, TRES.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Pero qué implica ser boliviano? -preguntó ella.&lt;br /&gt;-Implica el solo hecho de hacerse tal pregunta, tal pregunta refleja el acto de serlo. Más que saberse las respuestas, el boliviano se sabe las preguntas. No sé, tal vez ser boliviano es repetir hasta el cansancio del otro y de uno mismo la pregunta que me hiciste. Es llevarse lo comido, lo bebido y lo bailado a la tumba, si, todo eso, y una cosa más… La duda.&lt;br /&gt;Pasado un minuto de silencio, una de las dos optó por cambiar de tema. Total, el rostro de un tercero mostraría mayor interés si hablasen de fútbol o política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;UN RATITO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el trayecto vio a un grupo de gente aglomerada en la avenida, cada uno con la intención de abandonar al grupo, (de)pendientes del transporte público. Vio a una señora (a)sentada en la vereda ofertando manjares,  se le abrió el apetito. Vio(le) una empolvada niña del campo levantando la mano, y él sin monedas.&lt;br /&gt;Ingresó al café, había llegado cinco minutos antes de lo acordado. Treinta de incertidumbre lo invitaron a abandonar, pero no, optó por hacer una llamada. En el minuto de reclamos vio(se) en un espejo, no era el único esperando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-736424758638194997?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/736424758638194997/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/01/siga-participando-relato-breve.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/736424758638194997'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/736424758638194997'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/01/siga-participando-relato-breve.html' title='Siga participando (relato breve)'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-6236589226901390240</id><published>2011-01-10T15:21:00.005-04:00</published><updated>2011-01-10T15:58:22.456-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libros que desesperan'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos de libros'/><title type='text'>El enemigo de la naturaleza, Giovanni Papini</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El domingo 09 de enero del año 2011 comencé a leer otro de los libros de Giovanni Papini, "El libro negro", publicado por Compañía Editorial Continental S. A. y traducido por Carlos Juan Vega. Momentos en que escribo esto, el separador de libros marca la página 72.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien aún no he terminado de leerlo, he disfrutado hasta toparme con "El enemigo de la naturaleza", relato que me deleitó al punto de animarme a terminar la lectura del libro de Papini. "El enemigo de la naturaleza", es uno de los tantos relatos que conforman una especie de diario que comenzó con "Gog" y terminan en "El libro negro"; relato de redacción hermosa en el que se ataca a los amantes de la vegetación y la naturaleza en el afán de mostrar el lado menos desagradable de los rebeldes. Si &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Giovanni_Papini"&gt;Giovanni Papini&lt;/a&gt; destaca por algo es por sus observaciones incisivas y su escepticismo (antes de convertirse en un ferviente católico).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin más preámbulos es un gusto facilitar la traducción de Carlos Juan Vega:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El enemigo de la naturaleza &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;New Parthenon, 18 de abril.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;Pocos días hace, mientras paseaba por el jardín de mi villa marítima, advertí con el estupor consiguiente, que el más bello de mis cerezos, que el día anterior estaba cubierto por una nube de flores, no era más que un desnudo esqueleto de ramas, como si estuviéramos en enero. Las flores y las hojas que lo adornaran hasta el día anterior, yacían por tierra como sucia hojarasca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había habido torbellinos ni golpes de viento durante la noche. Aquel delito había sido hecho por una mano humana. ¿Quién podía haber realizado aquella sacrílega devastación?, ¿un loco o un enemigo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente experimenté otra sorpresa: todos mis tendales de narcisos, todas mis espalderas de glicinas no tenían ni una flor; los setos de siempreverdes, laureles y boj, estaban transformados en un entrelazamiento miserable de vástagos sin hojas. Llamé a Harry, el capataz de los jardines, quien ya había advertido aquellas depredaciones y estaba más aterrorizado que yo. Me dijo que también la huerta, donde hago cultivar legumbres y verduras de toda clase, estaba devastada, pisoteada, con las plantas desenraizadas o cortadas a flor de tierra. Aquello era demasiado grave. En seguida hablé por teléfono con el comisario quien poco después estaba en la villa y quedó asombrado, lo mismo que yo, ante la comprobación de aquel insensato estrago. Me dijo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esta noche mandaré aquí dos vigilantes que harán guardia durante toda la noche, y en caso de que vuelva el malhechor, lo sorprenderán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aquella noche y la subsiguiente los policías no vieron ni oyeron absolutamente nada. Al amanecer del tercer día fui despertado por el ruido de armas de fuego y por gritos. Descendí al jardín y vi venir hacia mí a un joven palidísimo, que era arrastrado violentamente por los dos policías hacia la entrada de la casa. Cuando el joven estuvo encerrado en un cuarto de la planta baja, con buena custodia, quise interrogarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio permaneció mudo e inmóvil, como si las preguntas no fueran dirigidas a él. Pude entonces observarlo bien: era rubio y de aspecto delicado, tenía un rostro ascético de intelectual y soñador, vestía pulcramente de color gris oscuro, sus manos eran mórbidas y finas, manos de artista o de mujer. Me miraba con dos bellísimos ojos celestes, luminosos como los de un piadoso novicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El comisario, advertido telefónicamente, llegó pocos minutos después e interrogó también al desconocido, siendo más afortunado que yo, pues le respondió con voz dulce&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me llamo David Bayton, tengo veinticinco años de edad y soy pintor. No tengo familia, vivo en el Hotel Sanderson, en Fire Street. He estudiado en Boston y he expuesto obras en Filadelfia. ¿Quiere saber alguna otra cosa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí. Queremos saber lo más importante, ¿fue usted quien destruyó repetidas veces las flores y plantas del jardín de míster Gog?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, he sido yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y por qué lo hizo? ¿Tiene algún motivo personal de resentimiento contra míster Gog?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ningún motivo. Pocos minutos hace, y por primera vez, he visto a míster Gog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues entonces, ¿cómo explica su alocada acción?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Será algo difícil que ustedes puedan comprender las razones que me han inducido a hacer lo que he hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esto no le compete a usted, señor Bayton. Diga todo cuanto pueda y pondremos nuestra mejor voluntad a fin de comprenderle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Lograrán comprender que yo odie, desde mi niñez, a los poetas, a los que mienten en rima, a los estafadores laureados? ¿Podrán comprender que los odie principalmente a causa de sus insulsos lugares comunes acerca de la primavera? La verdadera primavera, la que conocí en mi miseria, está hecha de lodo sucio, de viento áspero, de olor a estiércol. Vuestra primavera es una estafa insultante de los literatos y de los jardineros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sin embargo, usted mismo ha dicho que es pintor, ¿puede un artista blasfemar como usted lo hace de las obras del Señor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Soy pintor, pero de los que se han liberado, y espero que para siempre, de la humillante fidelidad a lo verdadero, a la naturaleza, a la belleza. Queremos representar un mundo nuestro, un mundo nuevo, arbitrario y metafísico, que sea obra de nuestra mente y no creación de ese Dios vuestro de las escuelas dominicales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No estoy aquí para discutir sobre las teorías de las bellas artes. ¿Tiene alguna otra declaración que hacer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí. Deseo añadir que la vegetación es, ante mis ojos, una forma inferior de la vida terrestre, una forma parasitaria, pasiva, inmóvil, muda. No puedo soportar el verla, y si me es posible la ataco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien, ¿y qué más?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Puesto que me escuchan, quiero decirles que odio con especial intensidad a las flores, desde que he sabido que son desvergonzadas exhibiciones sexuales hechas por las plantas para inducir a los insectos a que actúen como intermediarios en la diseminación del polen. Esas poéticas flores que vosotros, personas sabias y virtuosas, oléis con tanta dedicación y ofrecéis galantemente a las castas doncellas, no son más que obscenos órganos genitales carnosos y viscosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hemos comprendido, ¿qué más?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Declaro también que detesto y vomito con sinceras náuseas a vuestra bella naturaleza, que incluso en el reino vegetal se reduce a una lucha atroz por la supervivencia, o sea a una perenne guerra y a una mutua destrucción. Se admite por doquier que un hombre culto, civil, bien educado, debe admirar a la santa, a la divina naturaleza. Siempre me he rebelado contra ese hipócrita lugar común. Para mí la naturaleza es un caos sospechoso y misterioso, del que no puedo huir pero que aprisiona y amenaza mi existencia, mi personalidad. Es algo impuesto y enemigo, de lo que sólo puedo sustraerme con la revuelta y la destrucción. Pero no soy un loco, un insano, como vosotros lo creéis, y puesto que no puedo desenraizar los montes o asesinar a las ballenas, me desahogo contra los vivientes más frágiles e inermes, contra los vegetales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Ha concluido ya?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hay otra razón que me induce a todo esto, pero es demasiado íntima y personal. Jamás la conoceréis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Prescindiremos de ella. Para mí, el único problema es éste: ¿debo meterle en una cárcel o acompañarle a un manicomio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Entre un lugar y otro no hay mucha diferencia - replicó David Bayton, sonriendo. Lléveme al lugar que esté más cercano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El comisario y sus hombres hicieron que el joven subiera a un automóvil y se alejaron de la villa. Al quedarme solo comencé a pensar en lo que había oído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese pintor maniático, en el fondo no me desagrada. Querría hacer algo a fin de que lo pongan en libertad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-6236589226901390240?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/6236589226901390240/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/01/el-enemigo-de-la-naturaleza-giovanni.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/6236589226901390240'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/6236589226901390240'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/01/el-enemigo-de-la-naturaleza-giovanni.html' title='El enemigo de la naturaleza, Giovanni Papini'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-8266863818333434729</id><published>2011-01-03T13:27:00.017-04:00</published><updated>2012-01-18T19:11:38.881-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libros que desesperan'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='13 libros que me marcaron'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='homenaje'/><title type='text'>Lista: 10 libros que me marcaron el 2010</title><content type='html'>&lt;/br&gt;&lt;br /&gt;Advertencia: La presente lista puede provocar sentimientos de animadversión para con Alexis Argüello, de 24 años, quien gusta de la literatura al igual que de las mujeres y por eso mismo teme comprometerse de lleno. Puede incluso que su molestia le recuerde a la experimentada por "GOG" de Giovanni Papini en el capítulo: "&lt;a href="http://caballodeletras.blogspot.com/2009/08/las-obras-maestras-de-la-literatura.html"&gt;Las obras maestras de la literatura&lt;/a&gt;".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que me he sincerado con usted prosiga bajo su propio riesgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pasado año 2010 me di cuenta, cada vez mayor es el tiempo que dedico a hacer tan solo una cosa, leer. A la fecha en promedio leo alrededor de ocho libros al mes, ¿se imagina todo lo que podría hacer en ese tiempo?, tal vez leer más, tal vez dedicar más tiempo a otros proyectos que tengo en mente y no tienen que ver con mi negocio de libros originales a uso en el pasaje Marina Nuñez del Prado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anterior párrafo, muestra de un espíritu divagante, fue desarrollado por culpa de una hipótesis: para poder leer libros buenos uno debe perder su tiempo y su dinero leyendo libros malos. Pocos, muy pocos son capaces de explicarle porque un libro es bueno, y no faltará el que desacredite tales gustos al comunicarle lo malísimo que es ese libro. Entonces, dadas las probabilidades de equivocarse, mejor sentir que nada tiene que perder como lector, porque si hay alguien que tiene mucho que perder dándose medios para ver publicada su obra es el escritor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La presente lista es muy subjetiva, de seguro hará las delicias de toda aquella dama empeñada en psiconalizarme, se me vienen dos o tres a la cabeza. ¿Habrá otro objeto para que está lista mantenga su valor en el tiempo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos de estos 10 libros ya pueden ser adquiridos en La Paz, Bolivia, desde el 8 de enero del 2011 revisando el catálogo de "&lt;a href="http://www.alexisarguello.name/p/librosquedesesperan.html"&gt;libros que desesperan&lt;/a&gt;" disponible en facebook y en http://www.alexisarguello.name/p/librosquedesesperan.html&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El todo depende del prisma con que se mire, el humor fino e inteligente, el tener algo que decir y saber como decirlo es la característica de estos ocho libros que se enmarcan en el cuento, la novela y el ensayo. Ocho libros seleccionados de entre cosa de cien libros leídos (y no escritos) el año 2010. Disfrútelos o entréguelos en calidad de regalo a uno de sus enemigos, por si acaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=6681764704831028510&amp;amp;postID=8266863818333434729"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="http://image.casadellibro.com/l/im/9/9788433930149+.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;10. "&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;La conjura de los necios&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;John Kennedy Toole&lt;br /&gt;Editorial Anagrama&lt;br /&gt;Traducido por J. M. Alvarez y Angela Pérez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=6681764704831028510&amp;amp;postID=8266863818333434729"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="data:image/jpg;base64,/9j/4AAQSkZJRgABAQAAAQABAAD/2wCEAAkGBhQSEBUUEBQVFBQWFBQUFRQPFxUVFRcQFBUXFRUUFRUYHCYeFxkvHBcUIC8gIycpLSwsFR4xNTAqNSYtLCkBCQoKDgwOGg8PGjUkHyQqNjQ1LzAyNSwqLi0qNSwqLSwsKSwpLCkqNCktLyk1Ni8sLDA1NSwwNSksMSkpLCkpLP/AABEIAJYAaAMBIgACEQEDEQH/xAAbAAACAgMBAAAAAAAAAAAAAAAAAQIEAwUGB//EAD4QAAIBAgQCBwQGCAcAAAAAAAECEQADBBIhMQVRBhMiQWFxgTKRobEUIzNScpIHFlNigqLR8CRCQ7LB0uH/xAAaAQABBQEAAAAAAAAAAAAAAAABAAIDBQYE/8QAMhEAAQICBgkEAQUBAAAAAAAAAQACAxEEEiExUbETFUFSYZGh0eEFMnHwgRQjQlPB8f/aAAwDAQACEQMRAD8A9Z4lx/qroTJmlbbdk9o9Zd6qFWNY9rfYHlVgceskwGMyRAR5lQjGRl0GW4hk6Q01xGC4xiLotXQ461wbJJAC5PqiNANO1cOtYsDhrq5RbftMqDUkR9IC2dTEk5bdvWZETzmt1jDnKR+/lWerYkpzHXsvQBxa1AObQ3Oq2aetmMpESDPPwrDb6RWGyw/tKrL2XAKtba6upECUVjB+6a4e0uIFtUVlKtct3UPeb2XMsEiQfqzM6SfGsVnB3iqgOoGVAplhCqDhVEgTteInxBmRQ1kzdPId0dWRN4cz2XoTcZshM5cBczpqGBz282dcsTIyOdtlJrBd6R2QCQ4MEzowEKMzkHLqAoLGJ7uYriPr1tr20CrcN5X0BF5+tVoJHflvCCI7XiKldt3iHlkLB7jORIgXrTm6Npgok6bQI12Osoe6eXlDVkTeHPwu0/WSzJ7UKGuKWeQPqlDMV0hhrzHhNW14nbLqmaGbMAGVhJWSRqN4BMchO1ecph7t0aFCpdgAJChrqEErpI+ynTYgHSs74nEC51xcM1tEcE6gqyQCFgAdm/qNNttKGs4cp1TL48o6sizlWE/nwvSaK87/AF2xPNPyCn+u2J5p+T/2o9cUfjy8qTU9I4c/C9DorUcC4o17D52IzANMDTw091a48cvG6yKwIVsvsjYhYJ9Sx/hNdppTA1rt65cIory5zd29dM+x8qK45ulN4yRlylyqyuuUZTz1MEUqjFOhOumpTQIrb5LjMFi3W1bCsw0mASNYUz/Kv5RyqymOuCIdhERB+6cy+46iqOHP1afhH+0VnFZGI91YyK2bIbagmFl+mPtnaIA37gCAPczfmPOptxG799u7v5EMPiqnzAquaVR13Yp+jZgsxxrkEFiQREE6RJO3mzH+I86Yx9ySc7SSCdd2AKyeehI8iarzRRruxSqNwVlOJXAAA7ADYA7ak6cvab8x50/p9zLlznLEROkQFj3Kv5RyqtFSAoV3YoaNl8gnNOaKVRpy7Xo5inWw0QSttsqmfaAnKTuJzL6zWPG4Y5zdtSUbW4vfnQHQ94kyp8T4irPRm2vUPrJyzB5BBEjvHaNVsBxIpdxKAZmD3LoHNVcB19x0POtOANFDa4+JeFlyTpYjmDzOWRWvOFPV2iYGa5duegRHG3lRW24yi/4UJqpzeHZIQDTyPxpU6HAIJDdksghEpAqtLts8yuBw4+rT8I+QrOBWLD/Zp+EfIVmrNxPcVp2e0KBpUzURTU9EUwKKYpIpipVGmKagpUqKKSC6bCY97Vsm0rAXAltS7DS40KCNJ3zRruPCqOK4XdsHrGZSc+sOHYPvqJ8DWXDcQK2whVXzKDlcaB0uFln4++quPxVp3UIBbGw0MwASZ7RzHU6+XOrZ7muYLbRsultwVOxrmxDZYdt8xditvisdcFqySVAYsoCIvZCFPZJnug+gorDdlltLl7FtwszqetYn0ACgUVYwaziSDhjhb1mq+NUaACMcMbOklyuHH1afhHyFZax2PYT8I+QrJWcie4rTM9oUTSimTQDTE9EUAUTRSRRTop0kEqlSoNBBbJMWRlYKIWFAIBHcTPnHxrPjMBbZ+tw9tgCFDFvvHXIp7+ceB7oqtct5cyZhlBB7pLZTEd/gfSmuKKoVYEHKcpXskBtSG+8pBP5vGu8PkC1/0hV7mTIcz6CrOM4jm6oWwFCooIAEM06sQN+7fxoqvjEK3iCNRkkDnCzRXVCe4l0ztyXNFY0BshszXErcxAUBuuBBYdhFPZGWNx+L4VK5dvZdGxBMbG2sTOxMf38uiPd604qM08f1t5KUUB39rua5trt0nfEDwFtD86u8HuXSz9Zny9nJ1gAOxzbCtqRSioYtLERhbUA4gKaDQzDeHaRx4E2IoooriVginFKmDQQToNAp0EFvOJ4LqGUrAV0tuDuwkQyrPiZ8orUXGgag6TPPTuit9wbEDF2Th3jrbX2LOSAwKglZHIH4eFPhXB0th3vOoFph2FfOWAPstOslhGvKrZ9G0hBZ7Tb8bT9wVQyk6MEP9ws+dg+4qtiEXC4XrrxJu4nq0trBJW0zK0xvJOUnlC8jTrYtxXCXMt3EkG6D2VZAypqVVEzCAdjIIJPuoqyayE5oquEgMc+JVY58VjjNpmThlwGxcgdh605pHYetOsyVqQlNKnRFBOSoFFOkiihaBRFBBSFFIUzSQRhlgvqR2hqIBHYXYkET6VseI8Ue8FD6ZR3Rq3e7ae1t7tqlheFOyhipCc2zCREyNNoBM/umq3UFbmS4CsEBp0MHkOf9a7TpA3AFcI0RdO8ia2eA+im0GcEuB7OcwzdxiNJkHlpRXS3eBWSqhtWWWFtTqJjQnfKABy7zuaKvIdHisEhLlnYqKJSYLzN0z+crQvO32Hr86QoJ0HrQazJWqFyYoNRmnTU5FFFOkilUppRQKCCdOaKKSCvYni/0TI7JdFlsrB1cv1jayIJyLlEDKdN9Ku8F6RYfE4xHJzEWS5EyxuWgsBlgaw3duUNctxPiKwReu3Ltk5F6sr2VYMQxQ5twAT3SQdeVf9Hag8QDIpyjWDqQMy6GPWtTCYC2sRdL4nIZLKRXlr6oN8/mUzmvXuGYRkzsRla6etaRCgHTJ4tqT60Vn6yUZnghu467bQPP5UVYMLWNkFXvDnuJP3/i8sdYiii4NvKlWJdet025OpVFaBTU5OiipAUkkhUqUUxQSRTNFBpJq7XD/o+w7JNyTnQBgsBZOsiZIbumfdtVrC9HLFlgmHtwypo8ABVzapmAEkyxgztWhwvHcViLyWUYqCN7agQqxmYtM7R6kc63tno+7vmv3WXSOrtuxOUHQs5O5ABIA3rXwntiN/aZZxs7rHxWOhu/dfbwt7JcX49h8OAt1hmJgKpkluRY+ewFFXG6NWBmPVJBWJIliROpY9r3HvNFTVInAffhQaSHxP3gV5nc2HlUDWp4LbvYm8ltbmWQfbMD2iNYBNXMPwO+5AS+CSYjMBuQFJ7OxmfLWqY+kRT/ACHXsr0eswh/E9O6tKalXMdIGxGFv9U90yBrlKsPaI3jwrYWr9oGDicRdMH7G2oEjf2tdtaYfSIu8OvZOHrMLdPTutvTqhwW8zWQbhJbM4ObfRyIPuq/VVEYWOLTsKt4bxEYHjaJp06iKkKjT06KAKm1s6iNfAelKSaSu86JYFbKnOQLrAMVO4t/5f8Akn0qXGumOGwshmBbUkKViRuCZ31G01V4phsLilXrLpRggE2ruRoiY+dahegvDZm5cLmd7l0HX+/hWwYTDYIbCABts/3asbElEiGI8Ek7Lf8ANi5bpB+ku/ibi28MSilgITdpbaTqdPLyFFej4HofhFQMloEZQwM6a6g6aeNFSiHEwH5tOSjMSHifxYM15WOj2XKwuHY7id2bxpngp/aefZEHzE60UVnX06kAyDsuy0jfT6MR7M+6q4voyLjZmuGYjRRzJ5+NXbmCuEAC9lgASttcxgZdWMnalRUf6+kb2XZP1fRtzqe6z4LDZEylixliWIgksSxPxqwKdFcjnFxLjeV3NAa0NFwUlWpZaKKYUJoir/B+J9RcL5c8qVgmIkgzMHXSiinMe5jg5t4TIjA9pa64rbHpif2X84/6Uj0zP7L+ZeUH/Toort/X0je6DsuPV9H3ep7rJhumjEhcn7vtgDXTYJt/SiiirCiUuM9prOyVfTKJBY4VW591/9k=" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;09. "&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Para una erótica latinoamericana"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Enrique Dussel&lt;br /&gt;Fundación editorial el perro y la rana&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=6681764704831028510&amp;amp;postID=8266863818333434729"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 140px;" src="http://www.mercadolibre.com.ar/jm/img?s=MLA&amp;amp;f=38342892_7984.jpg&amp;amp;v=E" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;08. "&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;La puerta estrecha&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;André Gide&lt;br /&gt;Editorial Lumen&lt;br /&gt;Traducido por Blanca Torrents&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=6681764704831028510&amp;amp;postID=8266863818333434729"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="http://www.laie.es/foto/muestraPortada.php?id=9788439705734" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;07. "&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Bartleby, el escribiente&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;Herman Melville&lt;br /&gt;Editorial MONDADORI&lt;br /&gt;Traducido por Jorge Luis Borges&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=6681764704831028510&amp;amp;postID=8266863818333434729"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="http://www.alfaguara.com/uploads/imagenes/libro/portada/200409/portada-jacques-fatalista_med.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;06. "&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Jacques el fatalista&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;Denis Diderot&lt;br /&gt;Editorial Alfaguara&lt;br /&gt;Traducido por Félix de Azúa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=6681764704831028510&amp;amp;postID=8266863818333434729"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="http://www.misfrases.com/blog/wp-content/uploads/2007/08/pitigrilli-scheda.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;05. "&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Ultraje al pudor&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;Pitigrilli&lt;br /&gt;Ediciones ercilla&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=6681764704831028510&amp;amp;postID=8266863818333434729"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="http://www.mercadolibre.com.ar/jm/img?s=MLA&amp;amp;f=47586375_8285.jpg&amp;amp;v=P" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;04. "&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Memorias póstumas de Blas Cubas&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;J. M. Machado de Assis&lt;br /&gt;Club del libro A.L.A.&lt;br /&gt;Traducido por Francisco José Bolla&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=6681764704831028510&amp;amp;postID=8266863818333434729"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="data:image/jpg;base64,/9j/4AAQSkZJRgABAQAAAQABAAD/2wCEAAkGBhQRERUSExQUFBQVFxsVGBcXGCAWFRgcFBsVFBgWFxYXGyYgIx0jJRIYHy8hJCcpLC0uFh8xNzIqQSYrLCkBCQoKDgwOGg8PGikgHxw1LywsKSkwNCwpKTUpNC81NCk1KSksKSksKSktLSkyLSwsKSwsKiwtLCwsLCksLCksNf/AABEIAHYASAMBIgACEQEDEQH/xAAcAAABBAMBAAAAAAAAAAAAAAAIAAQGBwIDBQH/xABJEAACAAQDAgkGCQgLAAAAAAABAgADBBESITEFBgcTNUFRYXSBkSIycaGz0RRScpKTsbLC8CMlM0JTVMHiFRYXNERiY3OCg9L/xAAaAQACAwEBAAAAAAAAAAAAAAABAgADBAUG/8QAJBEAAgIBBAICAwEAAAAAAAAAAAECEQMEEiFBMVGRsRNxgRT/2gAMAwEAAhEDEQA/AIZulyhSdpk+0SCjEC5unyhSdpk+0TTqgoxAGkaKurEsAm5uyoLa3chRqeuM5c8EX05s8jcaiMK2iWaArXsGV8jY3Qhhn3Q2fYaEWJbUnm1KcWTprYDvF4DsKUa5HNXWLLltMPmqpY2zyAubRnKnhhf3ejmPVDOZsNCHW7WdWQ2I0cKCRlkfIEbp2zEcsWzxHER1hcNxz8w7xeJySo+xzxg6RGmuoUny2lTFDy3GFlYXBB6YbytiopxAte9+Y2yIsARpn3eqHVNTCWMIva5OfNc3t6zBVgaXTB94QuDx9nTOMS70znyW1KE6I5+puf0x7BA1lGk1GlzFDo4KsrC4IOoIhQSKQMW6XKFJ2mT7RMvRBRCBe3R5QpO0ye/8oukEdV7RdaiVJVQQ8t5hOpHFvJSwuyjPjTnnoMjADI6kKOfQbXVpMp3ZEaZLV7Xt5yhjYE3tr4Rt/pWVl+UQ30swI5+g/wCU+EGxKPdqVvEynm4S+EXwrqeoRr2LtL4RJSdhKYxfCdRmR/CN0raEtjZXRjnkGBOWuh6j4Rh/SMs3CujMFLWDAmw57A6RCDuFDCg2sjyVmMyAlEZhiFlMwCwNzlnkLxtO05V7cZLv8se/qPhAsNDqFDKm2gHnPLUqVVEa4N83M0EH6MeMKCAGvdDlGk7RJ7/yiGCZmUKM6zCDjVSoIJBsxViMjoSi69EDPugPzjR9ok+0SCfEAaQybY0qygLbiwAliRhwAqpFjqAxF9c4Zy91JIwDDcIAM/1igIVj0EElsrZm8R3f7b1RStL+DrLOPjCxdMfmlQvOOZjECn8KtchsVpvof5oVSi3t7LHjyKCnXD7Ltk7JlI2JUAOfTncu2eeec19dMZjGn2JJQgqgFlwjXIWtbXSxtFKSeF6r/WWnPVxVvvRuHC5V8wpx1cX/ADwzVCJNlwzNgy8GBQUF5ZyJ0kuJqqLnIXvp8Yx6dgSDe8sG64cyTlrYXOXTlFQ/2tVnRT/Rn/3Eg3Q37qKye0qaJQXina6IVYFQLZ4j0xXvjdF/+fJtcvRY1Ns9JZLILFgAcyclLEDM9LscvjGFDiFFplBg3P5Ro+0Sftrl6IJ8QMO5/KNH2iV9seqCeEBDSIXv03lSh/ufWkQSt2FLmm5yPVzxMuESbZ5H/b9aRD51dhUm+ccbUtrM2j02hhenj/ftnOp91pKTLzy3FAgeRqxa9gc8gMJvaMd/NzpUlEm0y2VjYqLknnyBzvlE02FVU9RIUzZaZZ21z6fK6e+I/wAIG9iqiS5SW1sTzZWJt/yhcWbNLKkm+OujLmx4ubjS7f1RWtPVEEAnKJ5wWVYavZRp8Hmm/cvviviuV+n8fxibcD/KDdnnfcjtuK8nGWSSW32ELCj2FBKgYNz+UqPtEr7a6dUE8IGDc7lGk7RK+2sE+IA0ipuGTa3EvTC2vHHwdBFZ1W8LOMKjX8aROeHb9LS/Jn+0SIzTbRp6emGADjSnnWu2Ijp6B0RRkxxvdtts0w1eWMPxqVIWy96ZpAk4QpAsBbo5s45m886YZiiZphDL1hs7wyop7mcrDNi316x2dtT+PqVS3kylA8APx4xU4RxZbS4ps2RyT1Gn2t82l+xmuxCspXsCzZ5nJeqw1Pp0iRcEaW2i4P7vO+5HA2xVkLhB1ju8D/8Af37NO+5F2FylFyl2Z9bHHjkscOvIQsKFCi5mAGDc7lGk7TK7/LWCeAgYtzj+caTtErv8tYJ4RBpFJ8Ov6Wl+TP8AaJFWxcnDFu7UVMynMiRMmhRODFFxWLOhF/TY+EV1/ULaH7nUfMMMKczZVTxcwMFxHQD088dSom4A0xs3b8ADqEZSNytoI1xR1GX+mY9qtztozDc0dR9GYoni3yv5N2DU/ixtd9elfZwHmF2uYm/BFKtXv2ad9yOIm49eP8HU/Rn3RMODDduqkVrPOp50tOImridCq3OCwuefKLuqRjbt2y7oUKFEFBg3O5RpO0SvaJ6oJ8QL+5/KNJ2iV7RdOqCgEQaRqejQm5RSekqCfqhvVJTylxTBKRbgXYKoudBc88PjFI8JUufKqm4yYzhjillrEBGxeSoIsLEEG2tgTrCTk14LcOOM73Oq+WXKNnyv2afNHujIUMv4ifNHuituDfexxJnNUPOnWdFXVyvksTqchlE0be2UpsyT1J+NLI6c/UfCDuRW8b6Ot8DT4i/NEeimUfqr4CM5cwMLggjpGY6IyhhDyPY5G8+80mgkGdOPUqjzna1wqju10AzMKAGgdN0x+cKTtEn1zFgoRChREGXk9hpW7LlTrcbKlzLaY0D2vrbED0QoUEU1Ju9TKMIp5AF72EpQLjnth1j0bDkfsZZ11QMfKYucyCdWJ74UKBQbY7kU6y1Coqqo0CgAC+ZsBlzwz29tdaWnm1DAsspC5C6m3MLwoUEANu9O9E6vnmdOOXmog81B8UeFydSc+gBQoUQZs//Z" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;03. "&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El agujero en la pared&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;Rubem Fonseca&lt;br /&gt;Editorial Cal y Arena&lt;br /&gt;Traducido por Rodolfo Mata. y Regina Crespo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=6681764704831028510&amp;amp;postID=8266863818333434729"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="data:image/jpg;base64,/9j/4AAQSkZJRgABAQAAAQABAAD/2wCEAAkGBhQREBQUEBQUFRQVFx0XFxQWGBcXGRQXFCAWGBQYGBcYIDIeHBkjGRQVHy8hIycqLCwvFR8xNTAqNSYrLDUBCQoKDgwOGQ8PGjIkHyQpKSkpLC0qKS8vLCkpKjUpLDUsLCwsMiwsKSwsNCwsLCwsLywsLCwpLCwsLCkpKSkpLP/AABEIAIAAUwMBIgACEQEDEQH/xAAcAAABBQEBAQAAAAAAAAAAAAAEAAEDBgcFAgj/xABFEAACAAQCBAYOBwgDAAAAAAABAgADBBESIQUxQVEGEyJSYYEUFzJCcXKRkpOxstHS0wczNKHB4fAjU1RiY4KDohUWQ//EABoBAAIDAQEAAAAAAAAAAAAAAAMEAAIFAQb/xAAsEQACAgEBBwMCBwAAAAAAAAAAAQIDERQEBRIhMVHBIkFhsfATIzJxgaHR/9oADAMBAAIRAxEAPwC0XisVv0h00mYZc1rOtri0w2uAdYS2oiLM0YNwwUHSM0McILICbXsMKXNhrtGpdY4RTRrbRY60mjTO2jR8/wD1m/BC7aNHz/8AWZ8EUCZpKimI11wYxLPFgMFV5C1EvN1W9mBlMSB3TG+q8Dp/x9xfGN/dtrUAi+WYbO9s8VrDDylNVMT1UzR+2nR8/wD1mfBD9tSj5582Z8EZ7Jq6BSzIGDYHSxEwgh1nLcXPd3aVrysGtnaAK2dS4lMhWW0xT3xAQF8d8RN8uLIt/NfZE1Myaqfwah21aPnHzZnwwu2tR84+a/wxRqyv0fNmM7g5alVHUNea7a1IP1LAZ5ggAGyiObNm0bAHPFgXJuMIDqkvIENfiz+0UbQQve3iamZNVM0rtrUnObzH90WygqhNlhxqYAjpDAMNfQwj530uZGIdjBgud8XjNg17cGC+y97ZRvvBv7NK8RPYlwei2U28jOz3SsbydSFCEKGRsgOqMD4bfb53hX2EjfsMU3SX0ZyJ81pswvja18MwAXAAyBlm2rfAb63OKSF9orc4pIx2RRu4JRSwXXbZkxv4LKx6oPpdDT0mqeJc4GBtYWOEi+Zy2W2xpXaipudN9KPlQ/akp+fO9KPlQpppiWlsKSWDYWagU4rZB2W+HFjwqO5BwtlqUWtrhhLCi50ectd2P8ttmq6udvddEXhfoipx3070o2/4oXahpudO9KPlRNNMmlsM10ho53e8unaXqXACWJY3e4/tI1bhvgWp0NOlrieWwXnbN3ry6jGrD6IabnTfSj5UP2oKXfN9KPlRNNM7pbDHI+iuDn2aV4iexLisdqGl3zfSD5cXLR9HxUsINSgAbclAUZ7TZRDFFUoN5GdnplW3kJEKHtDQ0NkYhQwMQitTnL5Y6QIhCIOy05w8sOKtOcIhAgQohFWvOELstOcImSE4j1A4q15wj12Uu8RMkJTDCIjVLv8AXHuXNDZg3iEPcKGvCjhAc6oz3SfCN5VU6FmwgJazGwuiHVfeY0FtUZfwlpsVS56E9hI6nJdDM3lJxqTXcsFHwiV7ctj/AHGOoNMYFDFWKkkXxE5i1/WIz6loWBuBq6LjriwLPmPhxlVVRYKAFUDbbpO85waOZ/qRjR2uyK5MtMjhhIvZri2+OlTcI6dyLERSGo5TC7TFXpuPUIFwJLbJ8Xig/jApUxzz+oxHeV0FzwzV5MyW45NvJA2kKZba7eA2iraP4ZypaWZHJ6AM/vgOt4RmaTxUuZbbiIHgy2wCNMuLryNPX1cOc5fY6c6gzN5rgdDt7469HqPh/BYobM9toi86PPI/W5YYlFr3LbHYpt4WAuGhoeKGgDnVFA0yx49xxCvklmJa55CbAYv51RRtLzE443D4rLqYAdyuy0Eh1MnejxUv38MAQKcmp3HisTBkmllW+qmX8P5xGk9dofz/AMoLl1Kbpl/GHuguI+/g87lYEsiXlhQDfi5XqMTiUuwyx/jHvhuyJZ7x/OHuj0ryj/5t5xi3L2RVP5X9ntprAciZL60t6ojnzppW9pbeK9vuMe8cn9yx6zA84yjqlMP14Y7w59g6m0uT+v8Ag7V4C/tZTC20WPsmLhQHk/rcIpkxZNu4mdUXKg7n9bhAbFg2t2TcnLL7BQh4aHgJs5BicopOlJV5x8C+ysXU6jFaqZN36l9lYYpxxczJ3tFupJd/DOTLpxBUmQOiDBTjd1wMdJyJbFJkwKw1gg+6DucF1PPKpky08eKfC98DKcLFTYg2ZdYPTHL0rwolrLmmU/Kw8i1siL5577jLojg8EeEjLOZZr3lm7m9rliRcgnab557IWltcVNR7hI7PlZLnNp+mIGp+mJv+ap278Dwj84IwLruPIYajan0K/hfeTmzJOUXTR/c9f4CKpUEARa6Huev8BAr3nBs7pjhz/jyEwoUKEzcwDmMv4RVzJUuBkAEzzHeJ0xp52xlHCfRlS1W7S5E91ISzKjlTyE1EC2u8VsbS5GdvKt2VpLv4IZelW3/e3vzghau+ZAPUTf8APwwBL0ZWfw1R6KZ7onXR1V/DT/RTPdAlJnn5bNZ2C6l8Ut1wLylI1Wzztr6o4vBllVnYhTkFBOzaR6vJBs2irAvJpqm+y0ubl06oj0VomrlqR2LUZtf6p872/l6Iq3maYSNFira4WdabVDmp5DEMzSZO373iE0NX/DVPo390QTdH1ra6eqy/pv7oM5/eAcdls7MnfSJtkdm9o1fRx5A/WwRjb6JrbfZqnV+6f4Y2TRwIQXGe0dNhHa5OTNrdtUq3LK7BUKEIeLmwQgRH2KnNXyCJlEPgO4xZNHDn6QnypCYnUWuBkt8yQBkBckkgZDbAQ07IsTxUywFyex5trb74I6mktFiemFsQFwbrcEFSGUgggghlB6oDl8G7AATqgAagJkwAW1WAboHkgM3Zn0YwCnx59OAd+EFOq4mlsFAuWMiYABquSUtryj3U6akS3Et5TB7YsHEuWsGKE2Cag4K+EEQ7cDkZSpedha+IY5ljc4jcYtpNzvj1/wBTXHj42oxlQuLjJt8INwL49Vxfw5wPN/wU/N+CJeEFMRfi2te31E3Wb2Hca+SfId0FaP0jInOyogutsQaWVIvitkyg54W8kIcG/wCtUekm7AQO+3Ejrgih0IJTs+KY7MACXZmNhiIzYnbMc9cWg7c+rGC8ePPqwEGkTmL5o90epaAZAADcMolKQ2GGAw1oUesMKKHMn//Z" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;02. "&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Novecento&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;Alessandro Baricco&lt;br /&gt;Editorial Anagrama&lt;br /&gt;Traducido por Xavier González Rovira&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=6681764704831028510&amp;amp;postID=8266863818333434729"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 183px;" src="http://www.mercadolibre.com.ar/jm/img?s=MLA&amp;amp;f=90704882_7437.jpg&amp;amp;v=O" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;01. La importancia de vivir&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Lin Yutang&lt;br /&gt;Editorial Sudamericana&lt;br /&gt;Traducido por Román A. Jiménez&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-8266863818333434729?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/8266863818333434729/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/01/los-10-libros-que-me-marcaron-el-2010.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8266863818333434729'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8266863818333434729'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2011/01/los-10-libros-que-me-marcaron-el-2010.html' title='Lista: 10 libros que me marcaron el 2010'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-8445675157313756360</id><published>2010-12-11T19:23:00.002-04:00</published><updated>2010-12-11T19:53:49.492-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>A ti que...</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;A ti que juegas con tus rizos&lt;br /&gt;A ti que juegas a la dama irreverente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ti que te aburriste del cabello largo&lt;br /&gt;A ti que te aburriste del boludo de turno&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ti que haces teñir tus cabellos&lt;br /&gt;A ti que haces castillos de arena&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ti que llevas trenzas&lt;br /&gt;A ti que llevas pollera un día y al otro pantalón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ti que terminaste calva por perder la calma&lt;br /&gt;A ti que terminaste viviendo la vida de otro, de otra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ti que rompiste más de una peine&lt;br /&gt;A ti que rompiste los calzones del marido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ti que no te importa como luce tu cabeza&lt;br /&gt;A ti que no te importa el donde ni el cuando&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ti que contemplas la nuca del otro&lt;br /&gt;A ti que contemplas, solo contemplas por no saber hablar mi idioma&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ti que me esperas tanto, a ti te digo&lt;br /&gt;Dime de una maldita vez cual es tu teléfono, cual es tu nombre&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-8445675157313756360?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/8445675157313756360/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/12/ti-que.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8445675157313756360'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8445675157313756360'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/12/ti-que.html' title='A ti que...'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-2418525839150408792</id><published>2010-12-07T17:38:00.007-04:00</published><updated>2011-01-10T16:06:39.485-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carta abierta'/><title type='text'>Carta abierta a los "Carros de fuego"</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Invitados están a copiar el siguiente texto en su blog, también a comentar para incluir su nombre entre los remitentes, e incluso a imprimirlo para su entrega a los destinatarios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Carta abierta los "Carros de fuego"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy a pesar de lo tentados que estamos al uso de “malas palabras”, en esta ocasión  vamos a frenar dicho impulso; actuar de  tal manera causa cierta sensación placentera, pero por otro lado deja abierta la posibilidad a un sinnúmero de interpretaciones, y eso, si, eso es precisamente lo que queremos evitar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el tiempo algunas iniciativas aplaudibles, pasan a convertirse en tradiciones odiosas; la tediosa repetición por la repetición. “Por la sonrisa de un niño” gran nombre abierto a interpretaciones: “Por la sonrisa de un niño y la envidia de otro”, “por la sonrisa de un niño boliviano y la importación de un juguete hecho por niños en China o algún país africano”, “por la sonrisa de un niño al precio de una serie de molestas interrupciones a todo ciudadano que transite por las calles de La Paz”, “por la sonrisa de un niño y la ocupación los estudiantes que no saben que hacer en vacaciones de verano”, “por la sonrisa de un niño…(adelante, complete usted la frase)”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Ésta La Paz preparada para que los “Carros de fuego” invadan nuevamente sus calles el 2011 o el 2012? Sinceramente, y hablando por nosotros, creemos que no. Cada año son más, y con ello incrementa esta sensación de tedio. ¿Acaso no existen mejores maneras para lograr “la sonrisa de un niño”? ¿Acaso no sería más conveniente el celebrar un día enseñando a elaborar juguetes artesanales distribuyendo víveres? ¿Acaso no sería mejor incluir más a los niños de la calle en la celebración de las ferias dominicales? ¿Acaso no sería preferible recibir sugerencias en sus ánforas en vez de billetes y monedas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si todos leyeran “&lt;a href="http://terranovalibre.blogspot.com/2008/07/sobre-monos-y-bananas-el-nacimiento-de.html"&gt;Sobre monos y  bananos&lt;/a&gt;” de Adrián Paenza cuestionarían un poco la posición que asumen todos ustedes -amigos de los Carros de fuego”-, la posición de “es que siempre se hizo así”. Parafraseando a Henry Troyat: El filántropo actúa de tal manera hasta notar que los “beneficiados” también quieren ser filántropos, quieren gozar de las comodidades gozadas por el filántropo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final todo su circo navideño montado es una muestra clara de que la gente obra de “buena manera” para calmar un poco a su conciencia. Una demostración superficial, unos resultados efímeros, el hacer algo sin saber justificarlo. La “&lt;a href="http://vivelibreomuere.wordpress.com/2010/01/29/fabula-de-los-cerdos-asados"&gt;Fábula de los cerdos asados&lt;/a&gt;”, de Gustavo F. J. Cirigliano adaptada a la navidad en La Paz, Bolivia. Total, ¡the show must go on!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucha gente en la ciudad y en la país se jacta de muy católica, hecho que lleva a hacernos una pregunta: ¿será por eso que no sabemos vivir si no es de la limosna?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adelante señor Eduardo Pérez Iribarne, adelante “Carros de fuego”, ustedes parieron al crío, entonces por favor háganse cargo, de otra forma el susodicho nunca va a crecer, tal vez ustedes si, pero el crío no. Total, nosotros vemos las cosas de afuera, no estamos dentro del tablero de ajedrez, y lo que es mejor/peor, haremos lo necesario para que no nos metan dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que esperamos disculpen nuestra actitud, pero si vuelven a acercársenos  recibirán este texto impreso, o en el peor de lo casos recibirán por respuesta un “no voy a aportar porque simplemente no me gusta lo que hacen”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy atentamente los al pie firmantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alexis Argüello&lt;br /&gt;Vania Balderrama&lt;br /&gt;José Torrez&lt;br /&gt;Maria Quintanilla&lt;br /&gt;Gabriel Rivera&lt;br /&gt;Verónica Rocha&lt;br /&gt;Luis Ramos&lt;br /&gt;Ana López&lt;br /&gt;Mario Duran&lt;br /&gt;Geraldine Bolaños&lt;br /&gt;Alan Martinez&lt;br /&gt;Valeria Fernandez&lt;br /&gt;................. (invitados a colocar en la línea punteada su nombre)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-2418525839150408792?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/2418525839150408792/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/12/carta-abierta-los-carros-de-fuego.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/2418525839150408792'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/2418525839150408792'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/12/carta-abierta-los-carros-de-fuego.html' title='Carta abierta a los &quot;Carros de fuego&quot;'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-4616509797022707991</id><published>2010-12-02T13:41:00.005-04:00</published><updated>2010-12-02T14:50:39.167-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>Sesenta años de vida y tan solo catorce minutos tuvieron que pasar para escribir esto (tercera parte)</title><content type='html'>&lt;a href="http://citizenlapaz.blogspot.com/2010/12/sesenta-anos-de-vida-y-tan-solo-catorce.html"&gt;Lee la segunda parte&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida pasa rápidamente delante tus ojos y los ojos de los demás. Increíblemente, puedes vivir sin ser ya un niño, incluso sin haber concebido a un niño. Aprendes un par de tecnicismos y la gente te escucha con respeto.  Pero de repente todo cae, la gráfica deja de estar en ascenso, el órgano que está entre tus piernas deja de funcionar, la velocidad con la que caminas tiende a disminuir, la piel te comienza a colgar, sientes cierta atracción por el suelo ni bien un tipo más joven te sugiere primero jubilación y luego, luego simplemente te despide. Caes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El peso de los años. Solo recuerdo haber sentido un mareo al ver lo que sucedía en la calle desde la terraza de aquel edificio de catorce pisos, algo de vértigo justificado ante esa serie de sucesos ahogándome. Caí y según me contó mi hermano, caí sobre el cuerpo de una indigente, ella murió, yo acá sigo vivo. Irónico, a pesar de mi situación terminé estando sobre el otro literalmente hablando. Un sepelio humilde, ningún reclamo según me contaron. Yo salí mejor librado, terminé con el codo y el fémur fracturados, nada grave, fracturas cerradas un poco de yeso y sesenta días con sus horas en reposo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy dejando de creer en la meritocracia, en la gente inteligente, ¿será que aquella pobre mujer haya merecido morir así?, ¿será que yo merezco vivir? Al final es cuestión de suerte, de eso o de tomar en su momento una decisión que marque el resto de tu existencia, o en última instancia la existencia de otro individuo. Aprendí muchas cosas inútiles. Dejé pasar oportunidades irrepetibles para aprovechar oportunidades mediocres, de esas que suceden a diario y a toda hora. Que envidia les tengo a quienes dejaron de inspirar, reprimir y exhalar aire con un rostro plácido, esbozando una sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sesenta años de vida y tan solo catorce minutos tuvieron que pasar para escribir esto. Nuevamente me veo invadido por el recuerdo de aquel profesor, de aquella mañana al aire libre. Al parecer para que dicha lección llegue a su fin es necesario que yo muera. Cerraré entonces los ojos, nuevamente contaré hasta diez; y ojala esta vez si halle a la muerte, algo me dice que está escondida en la azotea de este edificio de catorce pisos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta claro, me llevaré muchas dudas a la tumba, pero quisiera al menos llevarme una certeza, la seguridad de que estas palabras serán leídas por un niño. Si es usted un niño, le agradezco la lectura; si es usted un adulto le ruego que pase estas páginas a un niño. El porque de esta mi última voluntad se sustenta en lo siguiente, soy un niño en el cuerpo de un anciano, lástima no poder ser un niño en el cuerpo de un niño, y ya que no puedo ser tal quisiera al menos ser un papel en las manos de un niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El niño es un sonámbulo, solo descubre lo maravilloso del sueño en que vive cuando despierta”. Tal vez he aprendido la lección querido profesor. Tal vez usted querido lector nunca la aprenda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;a href="http://pepelosblog.blogspot.com/2010/12/sesenta-anos-de-vida-y-tan-solo-catorce.html"&gt;Inicio… &lt;/a&gt;(Clic para leer la primera parte)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El presente cuento fue escrito y editado a tres manos por &lt;a href="http://pepelosblog.blogspot.com/"&gt;José Alfredo Fuentes&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://citizenlapaz.blogspot.com/"&gt;Luis Enrique Ramos&lt;/a&gt; y A&lt;a href="http://www.alexisarguello.name/"&gt;lexis Argüello Sandoval&lt;/a&gt;; cada una de las tres partes que componen al cuento ha sido publicada en el blog de su correspondiente autor. Para leer la primera parte solo necesita  &lt;a href="http://pepelosblog.blogspot.com/2010/12/sesenta-anos-de-vida-y-tan-solo-catorce.html"&gt;presionar aquí&lt;/a&gt;, para leer la segunda parte &lt;a href="http://citizenlapaz.blogspot.com/2010/12/sesenta-anos-de-vida-y-tan-solo-catorce.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;, y para leer la tercera parte &lt;a href="http://www.alexisarguello.name/2010/12/sesenta-anos-de-vida-y-tan-solo-catorce.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-4616509797022707991?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/4616509797022707991/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/12/sesenta-anos-de-vida-y-tan-solo-catorce.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/4616509797022707991'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/4616509797022707991'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/12/sesenta-anos-de-vida-y-tan-solo-catorce.html' title='Sesenta años de vida y tan solo catorce minutos tuvieron que pasar para escribir esto (tercera parte)'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-7281423406139562275</id><published>2010-12-01T20:49:00.005-04:00</published><updated>2011-01-10T16:04:57.609-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libros que desesperan'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos de libros'/><title type='text'>El breve debut de Tildy, O. Henry</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El lunes 28 de noviembre del año 2010, Jaime Nisttahuz me prestó un hermoso libro publicado por editorial hobbs-sudamericana: "PASAJEROS EN ARCADIA y otros cuentos" de O. Henry, selección y traducción de León Mirlas. Momentos en que escribo esto, el separador de libros marca la página 80.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien aún no he terminado de leer esta selección de cuentos, lo he disfrutado hasta toparme con "El breve debút de Tildy", cuento que robó mi atención. "El breve debút de Tildy, es uno de esos cuentos que con redacción sencilla pero hermosa, aborda los temas de la envidia, la inexperiencia, la mala interpretación y el consuelo. Si &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/O._Henry"&gt;O. Henry&lt;/a&gt; destaca por algo, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Realismo_sucio"&gt;además de por ser uno de los referentes para quienes formaron el movimiento del realismo sucio&lt;/a&gt;, es por los finales en sus cuentos, por atacar a la fragilidad del discurso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin más preámbulos es un gusto facilitar, si bien no la traducción de León Mirias, acceso a la &lt;a href="http://www.leemp3.com/leemp3/b/el%20alegre%20mes%20de%20mayo_henry_001.txt"&gt;traducción que encontré en: leemp3.com&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El breve debut de Tildy &lt;/span&gt;(The Brief Début Of Tildy)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no conoce el “Bogle’s Chop House and Family Restaurant”, usted es el que pierde, pues si es usted uno de los felices mortales que comen en restaurantes caros debiera interesarse en saber cómo consume alimentos la otra mitad de la población. Y, si pertenece usted a la mitad de la población para la cual las fichas del mozo constituyen cosas del momento, debería usted conocer el restaurante de Bogle, pues allí, por su dinero, le dan a usted el verdadero valor de su dinero... en cantidad por lo menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El restaurante de Bogle está situado en esa carretera de la bourgeoisie, en ese boulevard de los Brown Jones y Robinson: la Octava avenida. En el salón se eslabonan dos hileras de mesas, seis de ellas en cada una. En cada una de las mesas hay una aceitera que contiene frascos de condimentos. Del frasco de la pimienta puede usted extraer, sacudiéndolo, una nube de algo insulso y melancólico, como tierra de un volcán. Del salero no puede usted esperar obtener nada. Aunque un hombre logre extraer una corriente sanguinaria del descolorido nabo, su proeza será obstaculizada cuando desee arrancar un grano de sal a los saleros de Bogle. Hay también sobre cada una de las mesas una imitación de la benigna salsa hecha ‘‘ según la receta de un noble de la India”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la caja se sienta Bogle, frío, sórdido, lento, latente, y recibe el dinero. Detrás de una montaña de mondadientes, le da a usted el cambio, llena las adiciones y le expele a usted, como un sapo, una palabra acerca del tiempo. Es mejor que usted no se aventure más allá de una corroboración de su observación meteorológica, pues usted no es amigo de Bogle; es un comensal, un cliente transitorio, y usted y él pueden no volver a encontrarse hasta que suene la trompeta de Gabriel de la cena. Por consiguiente, reciba usted el cambio y váyase... al diablo si quiere. Tales son los sentimientos de Bogle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos muchachas y una Voz atendían las necesidades de los clientes de Bogle. Una de las jóvenes se llamaba Aileen; era alta, bonita, vivaz, graciosa y burlona. ¿Su apellido? En el restaurante de Bogle no se necesitaba más el apellido que lo que se requería el bowl para lavarse las manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La otra muchacha se llamaba Tildy. ¿Por qué sugiere usted Matilde? Por favor, escuche bien esta vez: Tildy... Tildy. Tildy era regordeta, de rostro franco y demasiado ansiosa de agradar para agradar. Repita usted para sí la última cláusula una o dos veces y conozca el duplicado infinito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo de Bogle, la Voz era invisible. Provenía de la cocina y no brillaba por su originalidad. Era una Voz pagana y se contentaba con la vana repetición de las exclamaciones emitidas por las mozas, concernientes a la comida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Se cansaría usted si le dijera de nuevo que Aileen era bonita? Si ella hubiera gastado algunos cientos de dólares en ropas, se hubiese unido al desfile de Pascua Florida y usted la hubiera visto, se habría apresurado a decirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los clientes de Bogle eran sus esclavos. Le era posible atender seis mesas al mismo tiempo. Las personas que estaban apuradas reprimían su impaciencia por la simple alegría de contemplar su figura graciosa y de ágiles movimientos. Las que terminaban de comer, agregaban algún otro plato a su menú con el objeto de continuar a la luz de sus sonrisas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aileen podía cambiar airosamente ironías con una docena de personas al mismo tiempo. Y cada sonrisa que lanzaba, alojábase, como perdigones surgidos de una escopeta, en muchos corazones. Y, mientras tanto, realizaba sorprendentes hazañas con pedidos de cerdo y habas, asaderas con carne, jamón, salchichas y sopas, y cualquier cantidad de cosas en utensilios y cacerolas, hacia arriba y hacia un lado. Con todas estas suntuosidades, este coqueteo y el alegre intercambio de agudezas, el restaurante de Bogle estaba muy cerca de ser un salón en el que Aileen hacía las veces de madame Récamier.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si los que frecuentaban ocasionalmente el restaurante sentíanse fascinados por Aileen, los que lo hacían con regularidad eran sus adoradores, y entre muchos de éstos existía verdadera rivalidad. Aileen habría podido tener un compromiso por la noche. Dos veces por semana, por lo menos, alguno la llevaba a un teatro o a un baile. Un fornido caballero, a quien ella y Tildy habían bautizado con el apodo de “El cerdo”, le obsequió un anillo de turquesa. Otro, llamado “Descocado” y que manejaba el carro de reparaciones de la Traction Company, le regalaría un perro de lanas en cuanto su hermano consiguiera el contrato de acarreo en la Novena avenida. Y el hombre que comía siempre costillas de cerdo y espinaca, y decía que era bolsista, la invitó a Parsifal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No sé dónde queda ese sitio -le contestó Aileen mientras conversaba con Tildy-, pero tendré que tener el anillo de compromiso antes de dar una puntada en un traje de viaje, ¿no te parece ? Bueno, ¡ así lo creo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, ¡Tildy!...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el restaurante de Bogle, lleno de vapor, charlas y olor a repollo, se desarrollaba por lo menos una tragedia sentimental. Tildy, con su nariz roma, su cabello color paja, su cutis pecoso, su figura de bolsa de papas, nunca había tenido un admirador. Ningún hombre la seguía con la mirada mientras ella iba y venía en el restaurante, y, cuando lo hacían, sus ojos chispeaban por la comida como bestias hambrientas. Ninguno le hablaba alegremente, con coquetos intercambios de agudezas. Ninguno la bromeaba en voz alta, como lo hacían con Aileen, acusándola cuando los huevos tardaban en llegar, de haberse demorado en compañía de envidiados cortejadores. Nadie le había regalado jamás un anillo de turquesa ni la había invitado a efectuar un viaje al misterioso y lejano Parsifal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Tildy servía bien, de manera que los clientes la toleraban. Los que se sentaban a su mesa le hablaban lacónicamente, haciendo breves citas extraídas de la lista del menú, y luego levantaban sus voces con acentos almibarados, y también condimentados, de manera elocuente a la agradable Aileen. Se retorcían en sus sillas para buscar en derredor la inminente figura de Tildy, que la pulcritud de Aileen podría sazonar y convertir en ambrosía el tocino y los huevos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, Tildy sentíase contenta de ser la fregona no cortejada, si Aileen podía recibir las lisonjas y los homenajes. La nariz roma era leal para con la griega. Era amiga de Aileen y experimentaba satisfacción al verla dominar corazones y distraer la atención de los hombres del humeante pastel de carne y del merengue de limón. Pero profundamente debajo de nuestras pecas y nuestros cabellos color paja, el más mal parecido de nosotros sueña con un príncipe o una princesa, no como sustituto, sino para nosotros especialmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierto día, Aileen fue a trabajar con los ojos ligeramente magullados, y la solicitud de Tildy era casi suficiente para curar cualquier ojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La otra noche -explicó Aileen-, mientras iba para casa, al llegar a la calle Veintitrés y la Sexta avenida, un tipo fresco, que caminaba aprisa, se detuvo y me hizo una invitación. Lo rechacé fríamente y se fue, pero me siguió hasta la Dieciocho y volvió a insinuarse. ¡Caramba!, pero le di una buena en la mejilla. Entonces él me la contestó en el ojo. ¿Se nota mucho, Til? No me agradaría que me viera Mr. Nicholson, cuando venga a las diez a tomar el té con tostadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tildy escuchaba con suspensa admiración el relato de la aventura, pues nunca hombre alguno había tratado de seguirla. A cualquier hora del día le era posible salir sin correr riesgo alguno. ¡Qué felicidad debía ser la de que un hombre la siguiera y le pusiese un ojo negro por amor!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los clientes del restaurante de Bogle se hallaba un joven llamado Seeders, que trabajaba en un lavadero. El hombre era delgado, de cabello claro, y parecía recién lavado y almidonado. Era demasiado tímido para aspirar a que Aileen lo advirtiese, de manera que con frecuencia sentábase a una de las mesas atendidas por Tildy, donde se consagraba a la merluza silenciosa y hervida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, Mr. Seeders llegó a cenar y había bebido cerveza. En el restaurante, se hallaban tan sólo dos o tres parroquianos. Al terminar de comer su merluza, se puso de pie, abrazó a Tildy, la besó ruidosa y descaradamente, salió a la calle, castañeteó los dedos en dirección al lavadero y marchó aprisa para echar unos centavos en la máquina automática del Amusement Arcade.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante algunos instantes, Tildy quedó petrificada. Luego cobró conciencia de que Aileen agitaba hacia ella un arqueado dedo índice y le decía:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Caramba, Til, qué muchacha picara! ¡Te estás poniendo terrible, miss Picarona! Me parece que me vas a robar alguno» de mis tipos. Tendré que tener cuidado con usted, señora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero surgió otra cosa más en los sentidos recuperados de Tildy. En un instante, se convirtió, de desesperada y humilde admiradora, en .colega de la potente Aileen. Ahora era una encantadora de hombres, un blanco para Cupido, una Sabina que debía ser recatada cuando los romanos asistieran a sus banquetes. El hombre había hallado alcanzable su cintura y sus labios deseables. El precipitado y erótico Seeders había realizado para ella, por así decirlo, una milagrosa obra de un día de trabajo del lavadero. Había tomado la arpillera de la falta de gracia de la muchacha, la había lavado, secado, almidonado y planchado, devolviéndosela a su linón bordado: el manto de la propia Venus.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las pecas del rostro de Tildy se mezclaron con un rosado sonrojo. Ahora, Circe y Psique atisbaban desde sus avivados ojos. Ni siquiera Aileen había sido abrazada y besada públicamente en un restaurante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tildy no podía mantener el delicioso secreto. Cuando mermó el trabajo, se dirigió al escritorio de Bogle. Le brillaban los ojos y trató de que sus palabras no tuvieran acento de orgullo y jactancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Un caballero me ha insultado hoy -dijo la muchacha-. Me abrazó y besó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Es cierto? -interrogó Bogle, abriendo de un golpe su armadura comercial-. Desde la semana próxima ganará usted un dólar más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la hora de la próxima comida, cuando Tildy apareció ante los clientes con quienes tenía relación, les dijo modestamente a cada uno de ellos, como alguien cuyos méritos no requieren alardes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hoy me insultó un caballero en el restaurante. Me abrazó y besó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los comensales recibían la revelación en diferentes formas: unos, con incredulidad; otros, felicitándola, y otros, por fin, dirigieron hacia ella la corriente de chanzas que hasta entonces habían encauzado en dirección a Aileen. A Tildy se le hinchó el corazón en el pecho, pues, al fin, veía elevarse las torres del Romance desde el horizonte de la gris planicie por la cual ella había transitado durante tanto tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por dos días, Mr. Seeders no volvió al restaurante. Durante ese lapso, la moza se estableció con firmeza como una mujer a la que se podía cortejar. Compróse unas cintas y se arregló el cabello como lo hacía Aileen, apretándose la cintura tres centímetros. Abrigaba un conmovedor aunque delicioso temor de que Mr. Seeders irrumpiera en el negocio y le disparase un tiro. Pues debía haberla amado en forma desesperada, y los amantes impulsivos son ciegamente celosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni siquiera Aileen había sido herida con una pistola. Y entonces Tildy deseó que el hombre no la hiriera, pues ella era siempre leal y no deseaba eclipsar a su amiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mr. Seeders se presentó al tercer día, a las 16. Las mesas no estaban ocupadas todavía. En el fondo del comercio, Tildy llenaba los frascos de mostaza y Aileen cortaba pasteles. Mr. Seeders se dirigió hacia donde estaban las mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tildy levantó la vista y lo vio; tragó saliva y presionó la cuchara de la mostaza contra su corazón. Tenía una cinta roja en sus cabellos; usaba la divisa de las Venus de la Octava avenida: el collar de cuentas azules con el simbólico corazón de plata colgando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mr. Seeders hallábase sonrojado y aturdido. Hundió una mano en el bolsillo del saco y la otra en un pastel recién hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Miss Tildy -dijo-, quiero disculparme por lo que hice la otra noche. Le diré la pura verdad: estaba bebido, pues de otro modo no lo habría hecho. Si hubiera estado sobrio no habría cometido semejante acto con una dama. Espero, pues, miss Tildy, que acepte mis disculpas, y le aseguro que no habría hecho lo que hice si hubiese tenido conciencia de mis actos y no hubiera estado bebido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de haber presentado esa cortés disculpa, Mr. Seeders dio media vuelta y se alejó con la certidumbre de haber ofrecido satisfacciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, detrás de un tabique conveniente, Tildy se lanzó sobre una mesa entre restos de manteca y tazas de café, sollozando amargamente, regresando de nuevo a la gran, planicie gris, donde transitan las mujeres de nariz roma y cabello color paja. Rompió la vincha roja con que sujetaba sus cabellos y la tiró al suelo. Despreciaba absolutamente a Seeders; había recibido su beso como el de un príncipe explorador y profético que podría haber hecho funcionar los relojes y los pajes en la tierra de las hadas. Pero el beso había sido dado por un beodo y sin intención; la corte no se había agitado ante la falsa alarma; ella debía permanecer por siempre siendo la Bella Durmiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no estaba todo perdido. Aileen la rodeó con sus brazos y la mano roja de Tildy permaneció crispada entre los restos de manteca, hasta que sintió el cálido apretón de la de su amiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No te lamentes, Til -dijo Aileen, que no entendía del todo la situación-. Ese cara de nabo, broche de ropa, de Seeders, no lo merece. No tiene nada de caballero, pues de otro modo no se habría disculpado nunca.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-7281423406139562275?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/7281423406139562275/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/12/el-breve-debut-de-tildy-o-henry.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/7281423406139562275'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/7281423406139562275'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/12/el-breve-debut-de-tildy-o-henry.html' title='El breve debut de Tildy, O. Henry'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-6098616843003783662</id><published>2010-11-19T12:12:00.004-04:00</published><updated>2011-08-30T13:48:55.920-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='resEÑE el LIBRO'/><title type='text'>Reseñe el libro: Gritos Demenciales. Antología de cuentos bolivianos de terror</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TObe-kZJ3CI/AAAAAAAABf0/U9SWRNCqV-E/s1600/Gritos%2BDemenciales.jpeg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 293px; DISPLAY: block; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5541361558028409890" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TObe-kZJ3CI/AAAAAAAABf0/U9SWRNCqV-E/s400/Gritos%2BDemenciales.jpeg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/event.php?eid=102229186515198&amp;amp;index=1"&gt;El miércoles 17 de noviembre del 2010, se presentó en la Cinemateca Boliviana el libro "Gritos Demenciales&lt;/a&gt;", compilación de cuentos de terror realizada por Daniel Averanga y William Camacho. Mi presencia, entre otras cosas, se debió a la invitación de Daniel, quién incluyó en la antología a un cuento mío, "&lt;a href="http://blog.librosquedesesperan.com/2010/03/bajo-presion-los-veinte-anos-reditado.html"&gt;Bajo presión a los veinte años&lt;/a&gt;".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni bien tuve &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;"Gritos demenciales"&lt;/span&gt; terminé sorprendido al ver a Adolfo Cárdenas Franco, Homero Carvalho Oliva, Jaime Nisttahuz, Edmundo Paz Soldán, Guillermo Augusto Ruiz y Manuel Vargas incluidos dentro la antología, esto por la trayectoria a nivel nacional, y en algunos casos mundial de dichos escritores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasando por sus páginas mi estado de ánimo cambió como siempre; aburrido-indiferente-impresionado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la fecha, no he leído muchos cuentos de terror, a más algunos de Edgar Allan Poe, Roald Dahl, Anton Chéjov, Carlos Fuentes y Mempo Giardinelli. También he encontrado al terror dentro algunas novelas pero solo como recurso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la presentación de "Gritos demenciales" gracias a Mauricio Rodriguez y Daniel Averanga me dí cuenta de lo desdeñada que es la literatura de este tipo en el país, y eso que morbo es lo que menos nos falta, pero nada, es morbo es de otro tipo. En Bolivia, la coyuntura sociopolítica y socioeconómica y los problemas de cada hogar impiden la atención a este tipo de literatura, y peor aún, a la literatura en general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro ha sido dividido, de forma muy acertada, en tres partes. "Primera parte: Lo terrenal", "Segunda parte: El umbral", "Tercera parte: Lo sobrenatural". Dato que sirve para retornar a lo comunicado en el anterior párrafo. ¿Será que el boliviano es tan terrenal? No queda más que inclinarme ante esta posibilidad, y más aún cuando encuentro quince relatos en la "Primera parte: Lo terrenal" de "Gritos Demenciales" y no más de diez en la segunda y ocho en la tercera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reacciones histéricas que terminan en actos delictivos, locura descubierta a destiempo, interpretaciones de la realidad, un futuro probable y a la vez incierto; eso es lo que uno puede encontrar en la "Primera Parte: El umbral" de "Gritos demenciales".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encuentros momentaneos con hechos incomprensibles que transforman vidas, finales abiertos, el mito de Sísifo; eso pude encontrar en la "Segunda Parte: El umbral".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mundos paralelos, mitos rurales, recuerdos que atormentan, íncubos, fantasmas, vida en la muerte y canibalismo; eso encontrarás en la "Tercera Parte: Lo sobrenatural".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estilos para todos los gustos, la más grande limitante para opinar como lector respecto a la antología, variedad también en la capacidad de los escritores para comunicar algo. Sin embargo, eso no fue impedimento para descubrir y redescubrir a escritores, ésto para buscar sus libros y comprarlos o para esperar a por futuras publicaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De los treinta y tres relatos de "Gritos demenciales" me gustaron once.: "Números aleatorios" de Ayda Ruth Carrillo, "Atisbo acusatorio" de Mitsuko Shimose, "Rendez-vous" de Gillermo Augusto Ruiz, "Sobre la comida en el mundo" de Fabricio Callapa, "Hoy Fricasé hoy" de Adolfo Cárdenas, "Sin título" de Ludwing Mamani, "Final de un espejo" de Jaime Nisttahuz, "A quien corresponda" de Willy Camacho, "El valiente" de Manuel Vargas, "Terror Vacui" de Cecilia Romero y "Encrucijada" de Manuel Vargas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De los once que me gustaron. Me fascinaron -que da miedo- seis cuentos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Números aleatorios&lt;/span&gt;" de Ayda Ruth Carrillo. Obedecer al pie de la letra el deseo de todo hombre pero con un toque de interpretación personal. Matar al nuevo hombre para dar vida al viejo. Simplemente ¡genial!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Rendez-vous&lt;/span&gt;" de Gillermo Augusto Ruiz. Dejar para el final el hecho de que eres un migrante, que no solo los europeos son perseguidos en Europa por lo diabólico, de que el diablo también es omniprescente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Hoy Fricasé hoy&lt;/span&gt;" de Adolfo Cárdenas. Un clásico escrito en 1980 que nos recuerda una cosa, la intensidad con la que siente la mujer de pollera, la chola paceña no perdona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;A quien corresponda&lt;/span&gt;" de Willy Camacho. Un cuento que es prácticamente una Cinta de Möebus. Dicen que hay libros malditos, en este caso hablamos de es una carta maldita. Simplemente ¡genial!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;El valiente&lt;/span&gt;" de Manuel Vargas. "¡Quiero saber lo que es un alma!". Pero por andar bebido jamás pudo saber si su deseo fue atendido "Ahora voy a saber cómo se come esto". Simplemente ¡genial!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Terror Vacui&lt;/span&gt;" de Cecilia Romero. La delgada línea entre la teoría y la práctica. Simplemente ¡genial!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Un puntaje? Cuatro eÑes sobre cinco, tomando en cuenta la combinación escritores noveles y reconocidos, argumentos de cada cuento, el trabajo de edición, estilos y personajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es difícil sonar imparcial, cuando eres parte de algo. Pero igual me arriesgo. ¡Adquiéranlo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 73px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5646705727646563762" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-3XAoSjjWsM4/Tl0g8ReJfbI/AAAAAAAABhk/9hoAccP2d6k/s400/escala-cuatro.gif" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-6098616843003783662?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/6098616843003783662/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/11/resena-gritos-demenciales-antologia-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/6098616843003783662'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/6098616843003783662'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/11/resena-gritos-demenciales-antologia-de.html' title='Reseñe el libro: Gritos Demenciales. Antología de cuentos bolivianos de terror'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TObe-kZJ3CI/AAAAAAAABf0/U9SWRNCqV-E/s72-c/Gritos%2BDemenciales.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-542979977815890736</id><published>2010-11-07T16:44:00.013-04:00</published><updated>2011-08-30T13:44:04.830-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='resEÑE el LIBRO'/><title type='text'>Reseñe el libro: "Eva y los espejos" de Rodrigo Urquiola</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TNc2OE5TZWI/AAAAAAAABfk/DP8yq8yMNYM/s1600/tapa+urquiola.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 203px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5536953882335470946" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TNc2OE5TZWI/AAAAAAAABfk/DP8yq8yMNYM/s400/tapa+urquiola.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Una crítica proveniente de alguien que no tiene ni la talla, ni los conocimientos metodológicos para hacer tal, puede interpretarse:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Como un acto desatinado&lt;br /&gt;- Como una provocación fruto del resentimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La presente, querido lector, si, puede ser una acto desatinado, pero no una provocación fruto del resentimiento, no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mediados de este año, 2010, compré "Eva y los espejos" a su autor, &lt;a href="http://rodrigourquiolaflores.blogspot.com/"&gt;Rodrigo Urquiola&lt;/a&gt;, quien en anteriores ocasiones visitó mi &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;qhatu&lt;/span&gt; librero situado en el pasaje Marina Nuñez del Prado en la ciudad de La Paz; pero prometí además a Rodrigo, que después de leerlo, le haría llegar mis impresiones de forma escrita. Ese el &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;leitmotiv&lt;/span&gt; del presente texto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a hacer una &lt;a href="http://rodrigourquiolaflores.blogspot.com/2008/12/eva-y-los-espejos-de-rodrigo-urquiola.html"&gt;sinopsis de cada uno de los cuentos que componen a "Eva y los Espejos"&lt;/a&gt;, Willmer Urrelo ya se ocupó de tal tarea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pude leer "Eva y los espejos" de un tirón, me tomó un sábado y un domingo. Por el orden en que se encuentran los cuentos fácilmente podía haber dejado el libro; por lo general dejo de leer una obra literaria si hasta la página 40 no ha despertado mi interés. Grave error hubiese sido el proceder como acostumbro, ya que con el avanzar de sus páginas mi opinión respecto al libro fue cambiando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hay algo que caracteriza a casi todos personajes en los cuentos de Rodrigo Urquiola son la ausencia de una figura paterna o materna; o no se conoció al padre o la madre, o uno de los dos está muerto, o nunca se derribaron los linderos que impiden el establecimiento de una relación afectiva. Son personajes tristes, decadentes, personajes esperando en el limbo, en espera de una respuesta, en espera de un final. Son personajes con problemas cotidianos, problemas existenciales. Personajes normales en mundos fantásticos. Gente común y corriente en medio de dos espejos que se miran frente a frente, reflejos, un mundo que está dentro de otro, y éste está dentro de otro, y éste está...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De los trece cuentos incluidos en el libro, seis me gustaron, y dos me gustaron mucho. Los seis cuentos que me gustaron fueron "Los caminos cerrados", "Viaje a las penumbras", "La puerta cerrada", "Ahora que estás junto a mi", "La distancia y la nada", "Eva y los espejos". Los cuentos que me gustaron mucho "Eva y los espejos" y "Ahora que estás junto a mi", éste último, debo confesarlo, ¡para mi es hermoso!, es el cuento que llevo años queriendo escribir, pero ya ven Rodrigo me ganó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La narrativa de los siete cuentos que no me gustaron me sabe a un discurso reiterativo, una proporción de 60% relleno y 40% contenido. Tal vez porque Rodrigo es de esos narradores que se explayan como los clásicos, de manera ceremoniosa, es de aquellos que se toman su tiempo. Tal vez si, tal vez no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No he podido clasificar a Rodrigo Urquiola, ¡y juro que lo he intentado! Lo que es si, recordé a "El agujero en la pared" de Rubem Fonseca, a "Artificios" y "El libro de arena" de Jorge Luis Borges gracias a los cuentos que me gustaron de "Eva y los espejos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cuentos de Rodrigo Urquiola son como laberintos; por gracia divina se nos ha permitido ser espectadores, cómodamente sentados y a cientos de pies de altura. Eso, hasta que en alguno de sus cuentos el narrador pasa de la tercera a la primera persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Un puntaje? Tomando en cuenta argumento, estilo y personajes: cuatro eÑes sobre cinco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿A qué esperas para leerlo? Yo ya lo hice, y ando esperando a su segundo libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 73px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5646705727646563762" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-3XAoSjjWsM4/Tl0g8ReJfbI/AAAAAAAABhk/9hoAccP2d6k/s400/escala-cuatro.gif" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-542979977815890736?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/542979977815890736/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/11/critica-eva-y-los-espejos-de-rodrigo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/542979977815890736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/542979977815890736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/11/critica-eva-y-los-espejos-de-rodrigo.html' title='Reseñe el libro: &quot;Eva y los espejos&quot; de Rodrigo Urquiola'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TNc2OE5TZWI/AAAAAAAABfk/DP8yq8yMNYM/s72-c/tapa+urquiola.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-6319140399047461032</id><published>2010-11-04T11:12:00.006-04:00</published><updated>2011-01-10T16:07:41.687-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>El amor en los tiempos de Euclides</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://farm5.static.flickr.com/4148/5072539371_af28fce817.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 500px; height: 375px;" src="http://farm5.static.flickr.com/4148/5072539371_af28fce817.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La imagen alojada en &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/kika13/5072539371/sizes/m/in/photostream/"&gt;Flickr&lt;/a&gt; pertenece a &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/kika13/"&gt;kika13&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;Nuestro amor no es un cuadrado, cuatro lados iguales.&lt;br /&gt;No es un cuadrángulo de bordes redondeados nuestro amor,&lt;br /&gt;cuatro ángulos de 90 grados y diámetros rebeldes, no&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro amor es una espiral.&lt;br /&gt;Es decir será una espiral, si,&lt;br /&gt;eso hasta que hagamos de la espiral un redondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el peso del tiempo achatará los polos.&lt;br /&gt;En un primer, segundo, cientos, miles, millones de intentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta que de nuestro amor solo quede una línea.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-6319140399047461032?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/6319140399047461032/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/11/el-amor-en-los-tiempos-de-euclides.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/6319140399047461032'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/6319140399047461032'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/11/el-amor-en-los-tiempos-de-euclides.html' title='El amor en los tiempos de Euclides'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm5.static.flickr.com/4148/5072539371_af28fce817_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-1339521317705789691</id><published>2010-11-01T08:49:00.012-04:00</published><updated>2011-01-10T16:09:06.795-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='monólogo'/><title type='text'>ES - TIMADO (?)</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;1 de noviembre de 2010&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Estimado Señor Tintaya:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sergio. Perdone, yo también interrumpiría lectura si algún estúpido se dirigiese a mi persona usando la palabra "estimado" en su primer intento por comunicarse vía emial. Pero nada puedo hacer, ya hice uso y abuso del participio que -por inducción- es para mi un neologismo. ¿Neologismo? Si Sr. Tintaya, un neologismo para ahorrarnos el uso de palabras, ES-TI-MADO: "es usted amado"; o ES-TIMADO: "usted pertenece al grupo de los timados".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Necesito poner en claro una cosa; soy un tipo normal, como usted. Si le adjuntase mi foto o le invitase a visitarme no le quedarían dudas al respecto. Tengo la apariencia de un tipo muy normal. Llevo el cabello corto y peinado de forma normal, pantalón normal, camisa normal... Todo muy normal... No fue necesario esforzarme mucho para ser normal. Me enamoré de una mujer normal, ¿y sabe?, planeamos casarnos, así como usted normalmente piensa hacerlo... Ya se habrá dado cuenta de que quiero ser uno de sus amigos normales, de esos que le hablan de las noticias, de política, pero sucede algo poco normal... Sucede que "usted pertenece al grupo de los timados", sucede que su pareja lo está engañando. Yo no sé si eso sea normal, a mi no me parece normal, pero si eso a usted le parece normal disculpe, puede usted dejar de leer, ya no lo molestaré más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conozco al tipo con el que ella lo engaña. Como nosotros parece un tipo normal y no es mi enemigo, no, sigue siendo amigo mío, pero ¿sabe?, temo terminar ante los ojos de mis amistades en la situación que usted se encuentra. Mi novia es muy bonita, tal vez tan bonita como su novia. Perdón, sobre percepciones de gustos, como es normal, nada está escrito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quisiera ayudarle mi es-ti-ma-do. Deseo que pase del "usted pertenece al grupo de los timados" al "es usted amado". Lo aprecio. Lo aprecio en serio por el simple hecho de ser como yo, un tipo tan normal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su presente veo una situación que no quiero vivir. ¡Mierda! Esto solo nos pasa a los tipos normales, usted lo sabe, y eso no debería ser normal. Dicen que cuando se cierra una puerta se abren veinte, mi jefe lleva dos años diciendo que se jubilará y yo ocuparé su puesto, ¡Patrañas! El futuro como consuelo es para los anormales, para los que no aspiran a conformar un hogar, para los que solo apuntan a destruir familias, para los sin futuro. ¡Malditos mil veces malditos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Remangue las mangas de su camisa. ¿Por qué? Voy a dar el nombre del tipo con quién su novia lo engaña. ¿Listo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le animo entonces a acudir a la oficina de Pizarro. ¡Si Pizarro!, su jefe en CONTEMPORANEO, la empresa en la que usted trabaja; quien le ha estado prometiendo jubilarse. La persona que se atreve a ofrecerle amistad como es normal, claro si usted renuncia a Wara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mismo que escribe la presente y firma al pie mi estimado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Atentamente,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Sergio Pizarro&lt;br /&gt;Administrador Financiero&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;CONTEMPORANEO&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;PD: Lo crea o no, ante los ojos de la muerte usted y yo somos iguales.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-1339521317705789691?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/1339521317705789691/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/11/es-timado.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/1339521317705789691'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/1339521317705789691'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/11/es-timado.html' title='ES - TIMADO (?)'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-3785245731161158927</id><published>2010-10-26T14:49:00.007-04:00</published><updated>2011-01-10T16:08:39.382-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='homenaje'/><title type='text'>Presentación del libro: Crónicas e historias fantásticas de La Pesada</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://sphotos.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-ash2/hs457.ash2/73048_1551418058650_1031082634_31528157_2114127_n.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 500px; height: 360px;" src="http://sphotos.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-ash2/hs457.ash2/73048_1551418058650_1031082634_31528157_2114127_n.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La imagen alojada en &lt;a href="http://www.facebook.com/photo.php?fbid=1551418058650&amp;amp;set=a.1076922316553.2013514.1031082634"&gt;Facebook&lt;/a&gt; pertenece a &lt;a href="http://www.facebook.com/profile.php?id=1031082634"&gt;Gonzalo Lecoña&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según cuentan, un 28 de octubre del año 2005 comenzó a escribirse y esparcirse el mito de un gran libro, "Crónicas e historias fantásticas de La Pesada".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos detractores dicen que el libro está lleno de personajes anónimos y autores paceños. Los defensores dicen que el libro está lleno de personajes paceños y autores anónimos. La mayoría del pablao no ha tenido la oportunidad de leerlo. Yo he comenzado a dudar de la existencia de dicho libro y considerar que desde su nombre es pura y dura ficción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué porque la presentación del libro sin siquiera haberlo tenido en manos? Sencillamente porque tengo uno o dos lectores esparcidos entre el tumulto, o es eso lo que quiero creer. Por otro lado a los autores siempre les sobró alcohol e ideas, pero, entre otras cosas les ha faltado efectivo y valor para pedirme el favor de escribirles ésta presentación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi primer encuentro con "La Pesada" se rememora a un viaje recorriendo el Camino Prehispánico del Choro, la segunda noche de dicho viaje fui invitado por uno de sus integrantes a recibir el calor de su fogata. Accedí y después de avanzar unos metros entre la oscuridad me encontré divisando los rostros parcialmente alumbrados de sus integrantes, personas que me recibieron al ritmo de la cortina con que finaliza cada capítulo de Bob Esponja. Dicho encuentro duro una nada, y así como sorpresivamente terminé en medio del grupo al poco rato una amiga me tomo del brazo y me alejó de. "¿Cómo te vas sin avisarnos? Tienes que tener más cuidado Alexis. Estábamos preocupados por ti".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Para qué hablar de segundos, terceros, cientos de encuentros? ¿La conclusión a la que llegué? "La Pesada" es un equipo que no juega fútbol, una agrupación inofensiva de amigos que recurrentemente ha sido confundida con una banda de maleantes, y que a veces ha terminado llamando la atención de más de una mujer de mirada inocente y labios traviesos. ¿Su especialidad? Abusar de su suerte a veces con ron, a veces sin ron, claro que si pudiesen, gritarían: "¡Abusar de la suerte siempre con ron!". Piratas sin futuro en un país que se ha resignado a compartir el lago Titicaca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada miembro de "La Pesada" está vencido porque el mundo lo hizo así, no puede cambiar. Cada uno de sus integrantes esta lleno de ínfulas y demuestra que en su próxima vida bien podría ser o músico, o compositor, o bailarín, o auditorio, o crítico, o encargado de seguridad, o simplemente podría arder en el infierno, si es que hay uno, claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ya los seudónimos, que en algún momento sirvieron para resguardar el nombre y apellido asignado por sus padres -y el responsable de registro civil en turno-, dicen mucho de cada uno de ellos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Beto&lt;br /&gt;Gomi&lt;br /&gt;Alca&lt;br /&gt;Toño&lt;br /&gt;Alan&lt;br /&gt;Vicho&lt;br /&gt;Sucha&lt;br /&gt;Goofy&lt;br /&gt;Hereje&lt;br /&gt;Quesin&lt;br /&gt;Warango&lt;br /&gt;Chaleco&lt;br /&gt;Guacharo&lt;br /&gt;Baronesa&lt;br /&gt;Archundia&lt;br /&gt;Hombrezuelo&lt;br /&gt;Cuchi Cuchi&lt;br /&gt;Pecho de víbora&lt;br /&gt;Hombre Invisible&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Disculparán si dejo en el olvido a alguno, pero si es así debe ser más bien porque pertenece a "Los Olvidados".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo es como una bolsa para almacenar imágenes animadas, pero una bolsa que está rota, ligeramente agujereada. Es por eso es que no se puede almacenar todo lo bebido y vivido. Algunos de los integrantes de "La Pesada" pasaron a tener membresía pasiva, y eso por no escuchar la reprimenda de uno de sus más emblemáticos integrantes: "Si estoy manteniendo a una mujer y a un niño es para que al verme ustedes se hagan una idea de lo que se siente ¡pero ustedes no aprenden cojudos!".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y el libro? ¿Qué del libro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paciencia, ya voy a ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van cinco años de material para cronistas y escritores sin argumentos. Cinco años del lenguaje metafísico de una generación en tránsito. Cinco años que serían festejados con preste, claro, si el Hombre Invisible y el Hereje hubiesen tenido éxito en su carrera de contrabandistas -y eso que prometían-. Pero no, nuevamente -y como es costumbre- estaremos a los pies de Ernesto Guevara de la Serna rogando porque él no se ría de nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¿Pero y qué del libro?!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del libro, "Crónicas e historias fantásticas de La Pesada" lo dicho, comienzo a considerar que desde su nombre es pura y dura ficción. Eso hasta que me encuentro con algunos de sus personajes paceños y autores anónimos, hasta que al mirarlos con guitarra, botella y vaso en mano comienzo a hojear entre sus recuerdos, entre recuerdos de los que soy y no soy parte. "Crónicas e historias fantásticas de La Pesada" es uno de esos libros que más que el premio Juan Rulfo merecería un disco de oro, ya que para leerlo hay que tener bien abiertos los oídos y los ojos, para leerlo no hay que saber leer libros, eso hoy lo hace cualquiera, para leer "Crónicas e historias fantásticas de La Pesada" hay que saber leer personas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-3785245731161158927?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/3785245731161158927/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/10/presentacion-del-libro-cronicas-e.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/3785245731161158927'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/3785245731161158927'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/10/presentacion-del-libro-cronicas-e.html' title='Presentación del libro: Crónicas e historias fantásticas de La Pesada'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-7306457115404592739</id><published>2010-10-16T18:26:00.007-04:00</published><updated>2011-01-10T16:11:26.415-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='homenaje'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='razonamiento breve'/><title type='text'>Agarrarse a puño limpio por (el amor de) una mujer</title><content type='html'>Mi bella amiga &lt;a href="http://twitter.com/nedcy"&gt;Nercy Bracamonte&lt;/a&gt; me dejó una pregunta en &lt;a href="http://formspring.me/"&gt;mi cuenta formspring&lt;/a&gt;, una pregunta que me obligó a hacer memoria y a evaluar mi posición actual respecto a porque no ha llegado el día de agarrarme a golpes con otro tipo por (el amor de) una mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca he sido el mejor de los pugilistas, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alexis_Arg%C3%BCello"&gt;y si lo fuera, viviría bajo la sombra del desaparecido boxeador nicaragüense que en vida llevó el mismo nombre que yo&lt;/a&gt;. Pero aún así, como todos, me he visto obligado (ya sea bebido o sobrio) a comunicar mi mensaje con el complicado idioma de los puños. Las palabras también generan hematomas, y como toda acción genera reacción, quien no puede defenderse con palabras lo hace después de replegar su dedos, con un objetivo que no es precisamente el de calentar por fricción la piel de sus manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su momento por el hervor de la juventud, salieron de mi boca provocaciones del tipo "oiga usted ¿no tiene ojos?, acaba de empujar a la señorita", "¿no la oyó? deje de molestarla". Y si aquel entonces, en cuestión de diputas y faldas, no he terminado agarrándome con el otro a golpes es porque:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. La dama lo ha evitado.&lt;br /&gt;2. El tipo era más inteligente y descartaba la necesidad de llegar a esos extremos.&lt;br /&gt;3. El otro era consciente de mi desventaja a su lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero eso fue antes de que cumpliese los 22 años, a la fecha soy de los que han optado por descartar la necesidad de llegar a esos extremos por (el amor de) una mujer. Y tengo mis motivos, motivos que si bien no son ni los peores no los mejores, ¡carajo, son mis motivos!:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Agarrarme a golpes con otro por (el amor de) una mujer es alimentar la inseguridad del que no ha sabido aprovechar el intervalo de tiempo que ha tenido a su compañera al lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agarrarme a golpes con otro por (el amor de) una mujer es alimentar el ego de aquella que no ha dejado las cosas claras conmigo y que además no ha medido las consecuencias de sus actos, de nuestros actos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agarrarme a golpes con otro por (el amor de) una mujer es algo que haría solo una, tal vez dos veces en la vida siempre y cuando con la fémina llevemos una bella y fuerte relación de amistad sincera por más cuatro años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agarrarme a golpes con otro por (el amor de) una mujer no es necesario cuando puedo solicitar a la compañía de turno abandonar el ambiente e ir a otro lugar más cómodo o simplemente respetar su decisión al dejarla allí  e irme a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agarrarme a golpes con otro por (el amor de) una mujer no es necesario cuando puedo moverme de mesa en el boliche e ir a la que está más cerca del baño de mujeres para "facilitar" el encuentro con la dama y ni bien se presente la oportunidad encararla y luego huir quien sabe si con gloria.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;En su momento recibí llamadas amenazantes del que ahora es el esposo de una bella mujer (que me debe ocho libros y) que en su momento me me animaba a pasar horas y horas con ell, que me animaba a pasar de las palabras a las manos. Mi primera reacción a dichas llamadas fue la de colgar el teléfono y dejar vociferando al señor, la segunda comprender a Sabina cuando dice "&lt;em&gt;Ni yo&lt;/em&gt; mato &lt;em&gt;por celos&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;ni tú&lt;/em&gt; mueres &lt;em&gt;por&lt;/em&gt; mí".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, se los repito, ¡no me he agarrado a golpes con otro por (el amor de) una mujer!... Eso si, me he dejado golpear conscientemente después de haber abusado de mi suerte, después de haber exhalado un par de suspiros tibios en la oreja de más de una mujer...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-7306457115404592739?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/7306457115404592739/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/10/agarrarse-puno-limpio-por-una-dama.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/7306457115404592739'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/7306457115404592739'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/10/agarrarse-puno-limpio-por-una-dama.html' title='Agarrarse a puño limpio por (el amor de) una mujer'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-8812261932092837714</id><published>2010-10-09T12:09:00.007-04:00</published><updated>2011-01-10T16:14:00.405-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libros que desesperan'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='homenaje'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='informe'/><title type='text'>¿Cuántos y qué libros leí en agosto y septiembre?</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Agosto&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; fue el mes en que más leí (en lo que va de este año 2010). La siguiente la lista de los libros que leí en dicho mes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Novela:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La puerta estrecha" André Gide&lt;br /&gt;"Diario de un seductor" Sören Kierkergard&lt;br /&gt;"Las frutas de Oro" de Nathalie Sarraute&lt;br /&gt;"País de Nieve" Yasunari Kawabata&lt;br /&gt;"Novecento" Alessandro Baricco***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuento:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Cuentos" Mario Benedetti*&lt;br /&gt;"Cuentos de mujeres solas" varios autores&lt;br /&gt;"Gritos demenciales" antologia de cuentos bolivianos de terror*&lt;br /&gt;"El misterio del estido" William J. Camacho Sanjinés*&lt;br /&gt;"Luminoso amarillo y otros cuentos" Mempo Giardinelli&lt;br /&gt;"El padrino" Ramon Rocha Monroy&lt;br /&gt;"Cuentos breves y extraordinarios (Antología)" Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares&lt;br /&gt;"El Aleph" Jorge Luis Borges&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poesia:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Antología poética" Miguel Hernandez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Técnicos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Marketing turísticos" Robert Lanquar&lt;br /&gt;"Manual de ventas al por menor "mercandising" Mc Graw Hill&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Septiembre&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, si no me equivoco, fue el mes en que menos leí (en lo que va de este año 2010). La siguiente la lista de los libros que leí en dicho mes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Novela:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Los nombres del aire" Alberto Ruy Sánchez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diario:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Aventuras de una peseta" Julio Camba&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuento:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Palabras y sangre" Giovanni Papini***&lt;br /&gt;"Luminoso amarillo y otros cuentos" Mempo Giardinelli&lt;br /&gt;"Bartleby el escribiente" Herman Melville**&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poesía:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Las flores del mal" Charles Baudelaire*&lt;br /&gt;"Sinfonía del tiempo inmóvil" Jorge Suárez&lt;br /&gt;"Poesía" Jorge Manrique*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Técnicos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Introducción al marketing de servicios turísticos" Eduardo Villarroel Améstegui&lt;br /&gt;"Marketing para eventos" Rosario Jijena Sanchez, Gerardo Woscoboinik*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Notas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* A la fecha todavía no he terminado su lectura porque otro libro se interpuso en nuestro camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;** Tengo que releerlos, ¡tengo que!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*** Los he releído y los volvería a releer las veces que sean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leo en el bus, en casa o en el negocio los sábados y domingos. Es muy raro que termine la lectura de un libro en un solo día, pero me ha pasado con "Novecento", "La puerta estrecha", "Bartleby el escribiente" y "Los nombres del aire". Por lo general administro mi tiempo frente a un libro, pero hay veces en que nada se puede hacer, ya saben, esas veces en que el libro es quién administra el tiempo de uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No leo en la cama a no ser que tenga como objetivo: dormir pasado unos minutos, curar mi insomnio, producirme un insomnio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo leer poesía entre el bullicio, necesito paz y un ambiente acogedor para hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a hacer otra lista sino es hasta fin de año o comienzos del siguiente, una lista conformada por los libros leídos durante el año 2010 y que de seguro serán de mi culto para el 2011.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta lista es para mi bella y bien querida amiga Jowii Loayza, &lt;a href="http://www.facebook.com/note.php?note_id=449538717168"&gt;quién se tomó la molestia de elaborar una lista similar&lt;/a&gt; para responder a una pregunta que le hice: &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;¿Cuantes libros leíste este mes?&lt;/span&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-8812261932092837714?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/8812261932092837714/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/10/cuantos-y-que-libros-lei-en-agosto-y.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8812261932092837714'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8812261932092837714'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/10/cuantos-y-que-libros-lei-en-agosto-y.html' title='¿Cuántos y qué libros leí en agosto y septiembre?'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-8074780864909569936</id><published>2010-10-03T07:28:00.006-04:00</published><updated>2011-01-10T16:13:20.458-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='homenaje'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='monólogo'/><title type='text'>¡Ahura vas a ver mañana!</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.flickr.com/photos/vieira/82693350/"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 500px; height: 333px;" src="http://farm1.static.flickr.com/38/82693350_a25c6486b1_z.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La imagen alojada en &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/vieira/82693350/sizes/z/"&gt;Flickr&lt;/a&gt; pertenece a &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/vieira/"&gt;Vieira&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buen viaje, te hubiese dicho, acá te esperamos con banda del Gran Poder, con señoras intentando caminar, señoras resistiendo al baile de sus sombreros y sus polleras. Acá te esperaremos con coloquialismos, con cebras entre esta sabana de gente, acá, con tantas historias que se escriben sobre nuestros cuerpos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te esperaré en La Paz, una ciudad en que, como diría Willy Camacho, "desde su nombre, es ficción...". Una ciudad a la que llamarás "La Paj", y continuaré yo, "desde su nombre, es interjección...".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegarás y seguiremos el protocolo rutinario, nuestro protocolo rutinario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te Llamaré para decirte un "Nos veremos pues, ya estoy libre", tú responderás "ahurita voy". Yo esperaré y cavilaré en una definición para esa palabra. Siete letras que en ese orden no tienen futuro entre los factores de conversión. Esperaré uno, cinco, cuarenta, ochenta, ciento veinte, ciento sesenta, doscientos minutos. Esperaré mientras tú te ríes del sistema internacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo día de tu estadía tomaré el móvil nuevamente para marcar tu número. Entre otras cosas preguntaré si vendrás a verme... Nuevamente responderás "ahurita voy". Y así pasarán nuevamente, segundos, minutos, meses, años, siglos. Y así dejaré de creer en las promesas de la globalización, eso, claro está, si la globalización no se me adelanta y...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No seas melodramático&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si crees que esto es un melodrama no tienes ni idea, pero no te preocupes compañera, vas a saber lo que es un melodrama. Ahura vas a ver, ahurita...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-8074780864909569936?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/8074780864909569936/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/10/ahura-vas-ver-manana.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8074780864909569936'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8074780864909569936'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/10/ahura-vas-ver-manana.html' title='¡Ahura vas a ver mañana!'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm1.static.flickr.com/38/82693350_a25c6486b1_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-8527371753987999201</id><published>2010-09-26T14:09:00.005-04:00</published><updated>2011-01-10T16:14:16.506-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Día 0</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.flickr.com/photos/lograi/4166000544/"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 500px; height: 333px;" src="http://farm3.static.flickr.com/2567/4166000544_11026dea2a.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La imagen alojada en &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/lograi/4166000544/"&gt;Flickr&lt;/a&gt; pertenece a &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/lograi/"&gt;Lograi&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;Trato de besar tu espalda mientras me escondes.&lt;br /&gt;Trato de hacer público nuestro secreto.&lt;br /&gt;Trato de romper y esparcir esta tensión.&lt;br /&gt;Puntos suspensivos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trataré de suspenderte en una nube de hálitos.&lt;br /&gt;Trataré de no flaquear si me tocan tus manos.&lt;br /&gt;Trataré de escribir un libro sobre tu cuerpo.&lt;br /&gt;No metamos al amor en esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tratarás de llamar mi atención.&lt;br /&gt;Tratarás de agendar nuestro encuentro.&lt;br /&gt;Tratarás de callarme maldita sea.&lt;br /&gt;Y lo lograrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lentas son las horas para&lt;br /&gt;una falda en el suelo,&lt;br /&gt;para este perrito faldero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta que nos obliguen a matar a la seducción en nombre del amor&lt;br /&gt;hagamos de esta relación de tres cosa de dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y prometámonos sudor, mucho sudor&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-8527371753987999201?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/8527371753987999201/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/09/dia-0.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8527371753987999201'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8527371753987999201'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/09/dia-0.html' title='Día 0'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm3.static.flickr.com/2567/4166000544_11026dea2a_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-6238930689597450030</id><published>2010-09-13T12:26:00.001-04:00</published><updated>2011-01-10T16:14:41.808-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos de libros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Una carroña, Charles Baudelaire (traducción de Antonio Martínez Sarrión)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hasta el día de hoy, sábado 11 de septiembre del año 2010, me perteneció un hermoso libro publicado en Alianza Editorial: "Las flores del mal" de Charles Baudelaire, traducido por Antonio Martínez Sarrión. Libro que no pude terminar de leer, y que a la fecha está en manos de nuestro querido amigo Sergio Candia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien no pude terminar su lectura, pude disfrutarlo hasta llegar a la página en que me topé con "Una carroña", poema que robó mi atención y releí como cuatro veces, poema crudamente hermoso que &lt;a href="http://www.proyectalivebrand.com/blog/2010/01/06/malditismo-y-decadentismo/"&gt;nos recuerda la decadencia&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.diariosur.es/20080222/cultura/baudelaire-carrona-modernidad-20080222.html"&gt;al humor negro del simbolismo, a lo bello de lo feo&lt;/a&gt;. Y es que en realidad amamos a un cadáver en potencia, no hay amor eterno, y es esto en realidad lo bello de toda relación humana, el fin innoble del que nadie ni nada puede escapar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Una carroña&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Charles Baudelaire&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Recuerdas el objeto que vimos, mi alma,&lt;br /&gt;Aquella hermosa mañana de estío tan apacible;&lt;br /&gt;A la vuelta de un sendero, una carroña infame&lt;br /&gt;Sobre un lecho sembrado de guijarros,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las piernas al aire, como una hembra lúbrica,&lt;br /&gt;Ardiente y exudando los venenos,&lt;br /&gt;Abría de una manera despreocupada y cínica&lt;br /&gt;Su vientre lleno de exhalaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol dardeaba sobre aquella podredumbre,&lt;br /&gt;Como si fuera a cocerla a punto,&lt;br /&gt;Y restituir centuplicado a la gran Natura,&lt;br /&gt;Todo cuanto ella había juntado;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el cielo contemplaba la osamenta soberbia&lt;br /&gt;Como una flor expandirse.&lt;br /&gt;La pestilencia era tan fuerte, que sobre la hierba&lt;br /&gt;Tú creíste desvanecerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las moscas bordoneaban sobre ese vientre podrido,&lt;br /&gt;Del que salían negros batallones&lt;br /&gt;De larvas, que corrían cual un espeso líquido&lt;br /&gt;A lo largo de aquellos vivientes harapos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo aquello descendía, subía como una marea,&lt;br /&gt;O se volcaba centelleando;&lt;br /&gt;Hubiérase dicho que el cuerpo,&lt;br /&gt;inflado por un soplo indefinido,&lt;br /&gt;Vivía multiplicándose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y este mundo producía una extraña música,&lt;br /&gt;Como el agua corriente y el viento,&lt;br /&gt;O el grano que un cosechador con movimiento rítmico,&lt;br /&gt;Agita y revuelve en su harnero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las formas se borraron y no fueron sino un sueño,&lt;br /&gt;Un esbozo lento en concretarse,&lt;br /&gt;Sobre la tela olvidada, y que el artista acaba&lt;br /&gt;Solamente para el recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detrás de las rocas una perra inquieta&lt;br /&gt;Nos vigilaba con mirada airada,&lt;br /&gt;Espiando el momento de recuperar del esqueleto&lt;br /&gt;El trozo que ella había aflojado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Y sin embargo, tú serás semejante a esa basura,&lt;br /&gt;A esa horrible infección,&lt;br /&gt;Estrella de mis ojos, sol de mi natura,&lt;br /&gt;¡Tú, mi ángel y mi pasión!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Sí! así estarás, oh reina de las gracias,&lt;br /&gt;Después de los últimos sacramentos,&lt;br /&gt;Cuando vayas, bajo la hierba y las floraciones crasas,&lt;br /&gt;A enmollecerte entre las osamentas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Entonces, ¡oh mi belleza! Dile a la gusanera&lt;br /&gt;Que te consumirán los besos,&lt;br /&gt;Que yo he conservado la forma y la esencia divina&lt;br /&gt;De mis amores descompuestos!&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-6238930689597450030?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/6238930689597450030/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/09/una-carrona-charles-baudelaire.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/6238930689597450030'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/6238930689597450030'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/09/una-carrona-charles-baudelaire.html' title='Una carroña, Charles Baudelaire (traducción de Antonio Martínez Sarrión)'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-8029692212018975315</id><published>2010-09-09T13:23:00.010-04:00</published><updated>2011-01-10T16:15:48.435-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='homenaje'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ensayo'/><title type='text'>"Es tu turno" o cuando lo cíclico pierde gracia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;No les creo cuando me comunican que unos son los ofendidos y otros los agresores, creo en el desafortunado de turno, y en boludos haciéndose de interpretaciones. Yo soy uno de esos boludos, si, uno de quienes creen tener la respuesta a un problema. De quienes creen tener una solución que debe ser comunicada. Una solución que no es solución, sino tan solo, una respuesta elegida por el uso de la información acopiada todo este tiempo, información que ha sido interpretada por el estimulo de determinada situación, por esta situación:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;a href="http://www.trestribuscine.com/urbandina/1697/perrorabioso/otro-dia-en-el-paraiso"&gt;Otro día en el paraíso&lt;/a&gt;, escrito por &lt;a href="http://www.facebook.com/oscaridad"&gt;Oscar Martínez&lt;/a&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;"El que la hace la paga" dicen, soy consciente de ello. Por eso últimamente termino riendo cuando me hacen "&lt;a href="http://www.alexisarguello.name/2010/09/cuento-del-tio-en-el-alto-bolivia-meme.html"&gt;El cuento del tío&lt;/a&gt;", o cuando &lt;a href="http://www.alexisarguello.name/2010/08/no-pasaba-de-los-veinte-el-mayor-de-los.html"&gt;un grupo de personas le da un uso menos noble a una cuerda aprovechando mi imprudencia y ¡zas! me la ciñe al cuello&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su momento creí ser una de esas personas diciendo "que pena" para luego volver a la rutina convencido de que no se puede hacer nada. Pero siempre se puede hacer algo, ya sea tras un escritorio o en las calles; pero claro, los unos dirán que el otro no hace nada, después, los otros a los primeros, turnándose así en sus arremetidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso (a la fecha) mantengo firme una decisión (producto de mi misantropía), no llenar de ilusiones frágiles y mentirosas a la damas, protegerme cuando tengo sexo, no tener hijos y compartir con los amigos mi decisión. Y, bueno, este es uno de esos momento de "evangelizar" a más gente, ya saben, eso de convencer al dar a conocer, al dar a conocer la ganancia personal por tal decisión, la ganancia para la sociedad, pero además para la naturaleza que cada día es menos naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo incoherente de mi decisión está en lo contradictorio de la misma, puesto que como todo pseudo escritor soy ególatra. Pero para no ser el hazmereír justifico; prefiero que mi historia tenga fin, y que debido a mi decisión haya puesto fin a esta "civilización" en que unos lapidan a otros cíclicamente. "¿Ponerle fin a la humanidad? Estás bromeando ¿no?". "No". Ponerle fin a esta comedia es posible, todo es cuestión de mi decisión personal, de ser parte de ese club exclusivo conformado por quienes no aportarán al crecimiento de la población, y claro, luego morir consciente de que aún a pesar de la existencia de otros, ésta ya no existirá para mi; el fin de la humanidad. Todo es cuestión de esto, y claro, también de otras cosas más que ignoro o estoy olvidando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso doy limosna de palabras o limosna de monedas a quién lo necesita, por que yo también soy limosnero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para acabar, pido un favor, no me vengan con que esto es una sarta de boludeces que suenan bien, en esta ocasión no quiero sus aplausos ni sus palmadas sobre mi hombro. No todo el tiempo uno quiere escribir una sarta de mierdas bonitas, a veces ya no puede contener a las palabras urgentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que todos roban a todos, es cierto, no nos hagamos a los cojudos. Solo espero una cosa, haberles robado algo más que unos minutos de su tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-8029692212018975315?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/8029692212018975315/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/09/es-tu-turno-o-cuando-lo-ciclico-pierde.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8029692212018975315'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8029692212018975315'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/09/es-tu-turno-o-cuando-lo-ciclico-pierde.html' title='&quot;Es tu turno&quot; o cuando lo cíclico pierde gracia'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-7941355560528067994</id><published>2010-09-06T11:19:00.004-04:00</published><updated>2011-01-10T16:16:04.208-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Leer, una definición</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://farm4.static.flickr.com/3032/2319603499_0238f6c350.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 500px; height: 375px;" src="http://farm4.static.flickr.com/3032/2319603499_0238f6c350.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Soy interrumpido por halagos,&lt;br /&gt;momentos en que otros me miran leer.&lt;br /&gt;Estallo en carcajadas, pero no, no río por el contenido del libro, me río de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leer, una manera poco bochornosa de ignorar a la gente mientras llamas su atención.&lt;br /&gt;Es pagar con la misma moneda a una sociedad que te ha ignorado hasta la saciedad&lt;br /&gt;Es el reclamo del tiempo al tiempo, responder al sistema con la sombra de tus sobras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leer es venganza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Es que acaso leer no es bueno?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Leer no es bueno, bueno, más bien es difícil de explicar… Mejor no nos enredemos. Mejor que no te enredes. ¿Si?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-7941355560528067994?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/7941355560528067994/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/09/leer-una-definicion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/7941355560528067994'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/7941355560528067994'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/09/leer-una-definicion.html' title='Leer, una definición'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3032/2319603499_0238f6c350_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-646999390297858240</id><published>2010-09-01T10:58:00.008-04:00</published><updated>2011-01-10T16:16:34.301-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crónica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memes'/><title type='text'>Cuento del tío en El Alto, Bolivia (meme)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TH6JMTpsGOI/AAAAAAAABe0/2tsrYLv0YG8/s1600/Cuento+del+tio.PNG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 164px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TH6JMTpsGOI/AAAAAAAABe0/2tsrYLv0YG8/s400/Cuento+del+tio.PNG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5511993838474631394" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Días movidos, muy movidos son estos. Llevo años recibiendo hostilidad injustificada por parte de los perros (mascotas de mis vecinos o de mis amigos), llevo años afrontándolos a mi paso mientras los miro fijo a los ojos cuando ellos me asedian. Perro, concepto de un bello animal al que mi querida madre le da el significado de ladrón si sueño con ellos. Animal que aparece de manera más o menos regular mientras duermo y con el cual he dejado de soñar desde hace un par de semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perro, palabra que amamos &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Di%C3%B3genes_de_Sinope"&gt;Díogenes de Sinope y yo&lt;/a&gt;, palabra que dio origen al nombre de los cínicos cuando fue asociada a dos acontecimientos por parte de sus fundadores:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote align="justify"&gt;El primero viene del lugar donde Antístenes, fundó la escuela y solía enseñar la filosofía, que era el santuario y gimnasio de Cinosargo, cuyo nombre significaría kyon argos, es decir perro ágil o perro blanco. El segundo origen tiene que ver con el comportamiento de Antístenes y de Diógenes, que se asemejaba al de los perros, por lo cual la gente les apodaba con el nombre kynikos, que es la forma adjetiva de kyon, perro. Por tanto kynikos o cínicos sería similares al perro o aperrados.&lt;/blockquote&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál la relación de todo esto conmigo?. Simple, hace unos días como lo conté &lt;a href="http://www.alexisarguello.name/2010/08/no-pasaba-de-los-veinte-el-mayor-de-los.html"&gt;fui asediado por unos ladrones que solo se llevaron una decepción y me dejaron una moneda&lt;/a&gt;. Hoy, un ladrón más profesional entro en mi vida, éste, no necesitó utilizar violencia física, a más aprovecharse de uno de los descuidos de mi mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la fecha ando sin teléfono móvil, bueno, andaba hasta hoy, día en que motivado por la   "&lt;a href="http://blog.boliviatrips.org/2010/08/robo-de-celulares-telefonicas-de-brazos.html"&gt;crónica y denuncia de una amiga&lt;/a&gt; opté por dejar de comprar un equipo nuevo. Así sin más, de mucho tiempo caminé por calles de Villa Dolores y La Ceja de El Alto en búsqueda de un aparato "de segunda mano". Soy de esas personas que se consideran buen comprador, porque siempre comparo precios, reviso el interior de los equipos para ver el número del modelo, hago la prueba los equipos, luego voy a navegar en Internet, analizó la posibilidad y si lo veo conveniente, regreso al lugar para hacer la compra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué falló entonces? En mi búsqueda encontré en varias tiendas un equipo de mi agrado, sin embargo el precio no me parecía el más conveniente, en ninguna hallé tal aparatito por menos de Bs. 400. Así, pasada media hora de mi búsqueda en las afueras de una de esas tiendas, apareció un tipo ofreciéndome un equipo acorde a mis necesidades por Bs. 300.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Muy caro" le dije, "revisálo, está bien" me dijo. Yo tomé el equipo, navegué por su menú para verificar el funcionamiento del aparato, revisé la batería, la memoria externa y luego entregué el equipo para que el sujeto pusiese las partes en su lugar. "Te doy 250" le dije, "noooo, hazme una mejor oferta. ¿A cuanto encuentras este equipo en las tiendas?" me dijo mientras ponía las cosas en su lugar", "yo sé, pero es lo que puedo ofrecerte" le dije, "mmmm, ya ni modo, porque recién lo he jalado" dijo, "vale, pero ojalá no sea yo tu próxima víctima" dije mientras sacaba el dinero y le pagaba. Así, recibí el equipo, miré de un lado a otro para cerciorarme de que no me vengan luego con el cuanto del tío "ese es mi celular joven y este el ladrón...". Inmediatamente tomé uno de los vehículos de transporte público con rumbo a La Paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a La Paz y estando dentro de mi negocio, traté de manipular el equipo, de encenderlo, pero nada; traté de desplazar la carcasa para ver si la batería estaba fallando, y no cedía. Así, con un poco más de fuerza la carcasa terminó abriéndose en dos; sorpresa, dentro estaba lleno de masilla. De no ser porque a la fecha el dinero no es preocupación y las enseñanzas recogidas de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Di%C3%B3genes_de_Sinope"&gt;Diógenes de Sinope&lt;/a&gt; (entre otros maestros de vida), estuviese con un humor de mierda al escribir esto. Pero no, &lt;a href="http://twitter.com/alexisarguello/status/22713318490"&gt;opto por reír y comunicar a los amigos el suceso&lt;/a&gt;. ¿Por qué?. Porque esta es una perra pero muy hermosa vida, y así perra, me gusta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Bueno pues, como habrán leído, en el título del post dice la palabra meme, así que no me queda más que pasar el &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Meme: "Cuento del tío"&lt;/span&gt; a los amics:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;a href="http://bolivianueva.blogspot.com/"&gt;Mario Durán&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://elperrorabioso.blogspot.com/"&gt;Oscar Martínez&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://elblogdecastor.wordpress.com/"&gt;Rodrigo Romero&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://pepelosblog.blogspot.com/"&gt;Pepe Fuentes&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Gpc5_3B5xdk?fs=1&amp;amp;hl=es_ES"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/Gpc5_3B5xdk?fs=1&amp;amp;hl=es_ES" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;¿Punto final?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-646999390297858240?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/646999390297858240/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/09/cuento-del-tio-en-el-alto-bolivia-meme.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/646999390297858240'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/646999390297858240'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/09/cuento-del-tio-en-el-alto-bolivia-meme.html' title='Cuento del tío en El Alto, Bolivia (meme)'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TH6JMTpsGOI/AAAAAAAABe0/2tsrYLv0YG8/s72-c/Cuento+del+tio.PNG' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-5429205662717101222</id><published>2010-08-31T14:02:00.013-04:00</published><updated>2011-01-10T16:18:24.768-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='homenaje'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='blogs'/><title type='text'>Mi Blog day 2010 en Bolivia, 3108 10 BO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.blogday.org/"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 155px; height: 130px;" src="http://www.blogday.org/images/badge_yellow.gif" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;La &lt;a href="http://www.alexisarguello.name/2009/08/mi-blog-day-2009-en-bolivia-3108-09-bo.html"&gt;retrospectiva de mi presencia en la blogósfera y la comunidad de internautas de Bolivia&lt;/a&gt; ya la hice el pasado año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es un año como todos se presentaron algunas novedades. Novedades que en lo personal creo que emergieron de la asistencia a &lt;a href="http://www.barcampcochabamba.org/"&gt;BarCamp Cochabamba&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.barcampscz.com/"&gt;BarCamp Santa Cruz&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://barcamp.elalto.com.bo/"&gt;BarCamp El Alto&lt;/a&gt;. La más importante, la campaña &lt;a href="http://www.serbolivianoes.org.bo/"&gt;Ser Boliviano es (En el marco de la campaña convivir, sembrar paz)&lt;/a&gt; a cargo del PNUD. Luego la reunión con &lt;a href="http://twitter.com/asaavedra"&gt;Alberto Saavedra&lt;/a&gt; y amigos de la comunidad de internautas para evaluar la posibilidad de poner en funcionamiento &lt;a href="http://www.lapazvalley.org/"&gt;La Paz Valley&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://twitter.com/boliviavalley"&gt;Bolivia Valley&lt;/a&gt;, también la colaboración a &lt;a href="http://twitter.com/payorivero"&gt;Juan Pablo Rivero&lt;/a&gt; en el taller &lt;a href="http://www.focuss.info/"&gt;Focuss Info&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo personal, algunas ventas en mi negocio de libros, &lt;a href="http://facebook.com/narrativa140"&gt;Narrativa en menos de 140 caracteres&lt;/a&gt; que está a días de ver su edición final y publicación, &lt;a href="http://www.turisbo.com/"&gt;Turisbo&lt;/a&gt; que me llevó a estar en estos momentos en lo que corresponde a la planificación y ejecución de lo que será la primera feria "virtual" de turismo comunitario. Eso además de la publicación en &lt;a href="http://www.hosteltur.com/"&gt;Hosteltur Diario&lt;/a&gt; de mi artículo "&lt;a href="http://www.hosteltur.com/noticias/67721_cuando-publicidad-genera-turista-expectativas-ajenas-realidad.html"&gt;Cuando la publicidad genera en el turista expectativas ajenas a la realidad&lt;/a&gt;" y &lt;a href="http://bolivianueva.blogspot.com/2010/08/alexis-arguello-blogger-que-vale-la.html"&gt;la recomendación de leerme por parte de Mario Duran&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien este año, la mayoría de estas acciones se deben a la comunicación desde mis cuentas &lt;a href="http://twitter.com/alexisarguello"&gt;twitter&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://facebook.com/alexisarguello"&gt;facebook&lt;/a&gt;, considero, no serían realidad de no haber abierto un blog a finales del año 2006; todos sentimos nostalgia de un tiempo vivido/bebido, yo siento nostalgia de los tiempos dorados de la blogósfera en Bolivia. Y si, soy consciente de que cada vez visito menos blogs, de que actualizo menos mis blogs, pero incluso en tales condiciones he decidido celebrar este Blog Day como es ya tradición, compartiendo una lista de blogs que me han impactado para bien y que  no conocía en el pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ésta, mi lista de blogs recomendados&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://tenedora.blogspot.com/"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 154px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_nw8nCg_GOtw/THHV0E7x2VI/AAAAAAAAAAk/lda5v_vv04Q/S220/Imagen%2B029.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://tenedora.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;J o w i i&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Quién en algún momento fue cliente de mi negocio de libros y hoy es una de las personas a las que más respeto y aprecio. Con ella compartimos entre otras cosas nuestra afición por la literatura. Le fascina jugar con las palabras. Ella cree estar loca, y yo terminé visitando su blog para llegar a la siguiente conclusión: Los que no han visitado a la fecha su blog son los locos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://lector-malherido.blogspot.com/"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 180px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TH1pOQi409I/AAAAAAAABes/Lduy9LROorE/s400/librera.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5511677212651738066" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://lector-malherido.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Lector mal-herido&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Si piensas que el leer al menos cuatro libros al mes me hace un buen lector, pues debo recordarte que para llegar a tales conclusiones necesitas tener a otro sujeto para compararme. Y nada, Juan es el tipo que vaya uno a saber cuantos libros lee al mes, pero que seguro lee al menos el doble de lo que yo. Y mejor aún, según parece, folla más que yo por compartir lo que piensa respecto a lo que lee.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://elblogdecastor.wordpress.com/"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 160px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TH1pNvpOvQI/AAAAAAAABec/00cQqkn0BSk/s400/Castor.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5511677203819969794" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://elblogdecastor.wordpress.com/"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Estas en el boliche de castor&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Rodrigo tiene &lt;a href="http://twitter.com/castor837"&gt;twitter&lt;/a&gt; y allí dice cada genialidad. Compartimos nuestro gusto por Sabina entre otros cantautores. Hace un par de meses quedamos en reunirnos para beber ni bien el trecho La Paz-Santa Cruz deje de ser un impedimento. Mientras, opté por leer algunos de sus textos en que al igual que yo Rodrigo aprovecha esas oportunidades irrepetibles de la vida, esas oportunidades "para colarnos en la piel y el traje de todos los hombres que nunca seremos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://citizenlapaz.blogspot.com/"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 180px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TH1pOIoQLLI/AAAAAAAABek/cyXQYlhv_NM/s400/Citizen+of+La+Paz.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5511677210526756018" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://citizenlapaz.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Citizen of La Paz&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Así se llama el blog de Luis Ramos, que también tiene &lt;a href="http://twitter.com/luistigre"&gt;twitter&lt;/a&gt;. Luis es poco considerado, ya que descuida a sus lectores cada que abandona Polonia para recorrer otros países europeos (lapso de tiempo en que extrañamente disminuye mi uso de "malas palabras"). En su blog comparte entre otras cosas, sus experiencias de viaje, gustos musicales, análisis comparativos de idiomas y conductas que le molestan del comportamiento humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://isaacvidal.blogspot.com/"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 180px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TH1pNeDZl-I/AAAAAAAABeU/gcTOYQJNFe4/s400/Isaac+Vidal.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5511677199097894882" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://isaacvidal.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Marketing turístico&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Si existe un mejor blog de marketing turístico de habla hispana, pues lo dudo. Isaac Vidal es de esas personas que tiene conocimientos y capacidades teórico-prácticas sin parangón. ¿A qué se debe eso? Simple, a que después de haber pasado por un montón de instituciones el ahora es el Director del Área de Mercados y comunicación de la Agencia Valenciana del Turismo y uno de los responsables del &lt;a href="http://www.comunidad-valenciana.org/opencms/opencms/turisme/es/files/pdf/planificacion/Plan_10_cv_baja.pdf"&gt;Plan de Marketing Turístico 2010 Imagen y Posicionamiento Comunitat Valenciana 2009-2011&lt;/a&gt;. Es de esas personas que me hacen mirar al cielo pisando el suelo profesionalmente hablando.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;¿Compartimos algun blog en nuestra lista de indispensables? ¿Cuales son tus blogs recomendados en este 3108 day?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En espera de tus comentarios no resta más que desearte un ¡feliz día del blog! :-)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-5429205662717101222?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/5429205662717101222/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/08/mi-blog-day-2010-en-bolivia-3108-10-bo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/5429205662717101222'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/5429205662717101222'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/08/mi-blog-day-2010-en-bolivia-3108-10-bo.html' title='Mi Blog day 2010 en Bolivia, 3108 10 BO'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_nw8nCg_GOtw/THHV0E7x2VI/AAAAAAAAAAk/lda5v_vv04Q/s72-c/Imagen%2B029.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-990545654395687326</id><published>2010-08-28T15:14:00.005-04:00</published><updated>2011-01-10T16:19:55.304-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crónica'/><title type='text'>No pasaba de los veinte el mayor de los tres chicos</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/f8p7efCjzrQ?fs=1&amp;amp;hl=es_ES"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/f8p7efCjzrQ?fs=1&amp;amp;hl=es_ES" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Imagina a un tipo abandonando el cálido espacio que albergaba a su trasero. Imagínalo saliendo casi sin abrigo al frío de una calle desierta a las cuatro de la mañana. Un tipo caminando después de haber tomado unos tragos y no satisfecho con ello después de haber tomado una siesta mientras el coche hacía el trayecto La Paz - El Alto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagina ahora que la persona en cuestión cae al suelo de espaldas lentamente, y en su caída nota que a su alrededor se encuentran cuatro desconocidos; uno de ellos sosteniendo con fuerza una cuerda que en ese momento cumple una función, quitar el aire al incauto de turno, eso, mientras dos de los otros tres desconocidos le esculcan los bolsillos con la esperanza de una grata sorpresa, pero nada, nueva decepción. Un minuto olvidable para los presentes, menos para uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Te es difícil imaginar la "fortuna" del "desafortunado"? No te preocupes, yo te ayudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagina al individuo riendo, bueno, tratando de contener su risa mientras camina y deja cada vez más lejos el lugar del suceso. Imagínalo así, a unos pasos de llegar a otro ecosistema, lugar en el que ahora se siente más seguro, rodeado por gente con la que comparte un objetivo, abandonar lo antes posible tan frío espacio; cosa posible para quienes encuentren determinada línea de transporte público o a un taxista que dé el visto bueno a uno de sus presupuestos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;–¿Por qué reía el tipo? –Calma. Las cosas a su tiempo. -Mmmm bueno. -¿Puedo seguir? -Si. -Podría, de no ser porque me interrumpiste ¿Dónde me quedé? -En lo de las risas y el transporte público -¡Aja!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para resumir ya que según parece tienes otras cosas que hacer, imagina al tipo encontrando a un taxista que apruebe su presupuesto y lo lleve a casa. Una vez detenido el coche, imagínalo contando sus monedas, pagando y segundos después dando vía libre a la risa contenida mientras su mirada perdida apunta al suelo y con una mano agarra su mentón. Cosa diferente estar al otro lado de la puerta, estar ya en casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;-¿Pero no que los ladrones le esculcaron el bolsillo y se llevaron una decepción? -Eres un lector atento. ¿Pero acaso no tenías otras cosas que hacer? -Todos tenemos cosas que hacer pero si voy a perder mi tiempo que sea mientras tú sigas perdiendo el tuyo. -Por culpa de tu provocación pararía aquí el relato, pero no voy a hacerlo, de actuar así dejaría abierta la posibilidad de ser catalogado como mediocre por mis otros lectores y los detractores. -Esa posibilidad ha estado abierta desde que asumiste eso de que leer siempre lleva a escribir. -¡Aaaarg! Calla canalla, voy a continuar lo quieras o no. -En ningún momento dije que no debas hacerlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre queda abierta la pequeñísima probabilidad de que los ladrones no esculquen bien. Pues nada, eso sucedió. Si el individuo habrá sido de sus primeras víctimas, no lo sé. Sabiendo eso, imagina entonces las caras de los responsables de la caída del agredido al encontrar tan solo algo de papel higiénico en sus bolsillos, imagínalos asumiendo resignados la posición del "ni modo, veamos como nos va con el siguiente", alejándose del lugar y dejando tendido al tipo en el suelo. Eso, hasta que uno de ellos vuelve para tenderle el brazo, lo levanta, saca de su bolsillo una moneda grande y le dice "Tomá, para tu pasaje. Che, ¿me escuchas? Esa moneda es para tu pasaje". Reacción sorpresiva que lleva a que se produzca por respuesta una palabra sonando a pregunta, "gracias".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;-¿Cómo carajos pasan cosas como estas? -Yo que sé, yo solo juego acá el rol de hacer preguntas e interrumpir tu relato, pero esta vez preferiría que continúes. -Continúo entonces.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagina finalmente que el personaje de este suceso no es producto de la ficción. Imagina que soy yo, si, yo, quién escribe estas líneas un día después del suceso. ¿Si tenía teléfono móvil? No, hace meses que ando sin uno y de tenerlo ya no lo llevaría para acontecimientos en que haya alcohol de por medio. ¿Tarjeta de débito o Cédula de Identidad? Tampoco las llevo cuando es necesario doblar rutinariamente el codo sosteniendo un vaso. ¿Cuánto tenía en el bolsillo? Doce bolivianos con veinte centavos en monedas. Más la moneda del (para mi) respetable ladrón, trece bolivianos con veinte centavos en monedas. ¿Cuánto cobró el taxista? Doce bolivianos. ¿Dónde estuve antes? Preparándome (sin saberlo) para reforzar dos razonamientos, primero, una cosa se debe a otra y esta a otra, y esta a..., segundo, siempre será demasiado temprano para alegrarnos o ponernos tristes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me explico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminada una jornada más en mi negocio de libros. No dudé en ir al Ëtno café a pesar de no hacerlo acompañado, tocaba celebrar con sus administradores y amigos sus cinco años funcionando. ¿A qué se debía tal necesidad? A que ese lugar y su gente (en cuatro de sus cinco años) siempre me hicieron sentir incluso mejor que en casa. Encontré a un par de viejos amigos, bebí cuatro vasos de té con té y una copa de ajenjo mientras acariciaba a mis oídos la música del lugar. Eso, hasta que noté que ya estaba llegado al límite de mi presupuesto y decidí abandonar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de pagar y despedirme de los amigos bajé al centro de la ciudad de La Paz. Comí en la calle un plato que lleva jigote, carne y arroz; acá todos le llaman bistec. Saciada el hambre, volvió y ganó la tentación por conocer un boliche abierto hace un par de meses en La Paz, "El magnate". Ingresé, pedí una cerveza y ya cuando estaba por acabarla un tipo en grave estado de ebriedad se acerco a mi mesa y se sentó, pidió una cerveza, me la invitó a pesar de advertirle que no tener dinero para invitar otra. De rato en rato él abandonaba su asiento para demostrar sus habilidades como bailarín, trataba sin éxito de flirtear con una muchacha, luego con otra, y otra, hasta que lo perdí de vista y noté que me había dejado la botella. Bebí hasta terminar su contenido y luego abandoné el espacioso lugar no sin antes recomendar a una niña que tenga más cuidado con su bolso olvidado junto a su amiga durmiendo en una mesa mientras ella iba al baño. Había pasado casi una hora tolerando el ruido para mi producido por el reggeaton y las baladas latinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez afuera y antes de tomar una de las líneas que me llevasen a la ciudad de El Alto, el reloj marcaba las 3:30 del sábado. Horas más tarde tengo una historia más para atravesar sin dificultad los linderos que separan a la sonrisa de la risa. Horas más tarde vuelvo a reír mirando al suelo al leer y releer este relato que no es "Pacto entre caballeros" de Joaquin Sabina, pero ambos estamos seguros de que "No pasaba de los veinte el mayor de los tres chicos que vinieron a atracarme...".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: Mi cuello está bien, les recuerdo que casi siempre utilizo jerseys de cuello alto ;-).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-990545654395687326?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/990545654395687326/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/08/no-pasaba-de-los-veinte-el-mayor-de-los.html#comment-form' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/990545654395687326'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/990545654395687326'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/08/no-pasaba-de-los-veinte-el-mayor-de-los.html' title='No pasaba de los veinte el mayor de los tres chicos'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-4240843248017688353</id><published>2010-08-16T12:23:00.004-04:00</published><updated>2011-01-10T16:20:44.826-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ensayo'/><title type='text'>Una serie de decisiones incoherentes con el discurso de cada individuo</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.flickr.com/photos/tyrexito/1303363083/"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 500px; height: 375px;" src="http://farm2.static.flickr.com/1127/1303363083_d839bc6804.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Nuevamente terminamos demostrándolo, 1 + 1 puede también resultar en un número imaginario.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;A diario intento jugar con las palabras, pero hoy me di cuenta que ellas llevan cuatro años jugando conmigo, contigo, con él, con ella, con nosotros, con ello, con vosotros y con ustedes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Momentos de decisiones, momentos de a diario, diarios a momentos. Son inevitables y terminan atropellando cuando uno trata de tomarlas de forma racional (a las decisiones, claro). Lo emocional predomina en las decisiones. Cosa que al parecer olvidamos al descuidar esa sensación de agotamiento en uno de los integrantes de este sistema, error que evitó nos hagamos una pregunta, ¿y si vivimos en un mundo lleno de verdades a medias que en realidad son completas mentiras? [1].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sistema no defrauda, defraudan las personas que lo integran. Uno es gestado dentro del vientre, muere al nacer y sale a la vida muerto [2] para aprender la definición de biología entre seres inertes. Seres inicialmente borrosos que con claridad se ocupan de enfermar a la infancia y tratarla con sedantes, "y es que solo así molestan menos". El ciclo continúa, escuela, ciudadanía, universidad, trabajo o negocio, familia y una serie de cosas más que ignoro pero prefiero decir un no recuerdo; todo, producto de acciones aferradas a la esperanza de "vivir en el recuerdo". Una serie de decisiones incoherentes con el discurso "sé feliz". Discurso retomado por &lt;a href="http://www.huffingtonpost.com/chip-conley/the-happiest-place-on-the_b_201195.html"&gt;Chip Cloney, quién creo una ecuación parafraseando a William Shakespare&lt;/a&gt; "Happiness = Wanting What You Have divided by Having What You Want", "Felicidad = querer lo que tienes/tener lo que quieres".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podemos decir que tomamos buenas decisiones por que no podemos comparar nuestra vida con otras vidas vividas, esto, ya que solo se nos ha permitido recordar esta vida vivida [3], parafraseando a Milan Kundera. &lt;a href="http://www.articuloz.com/otro-articulos/la-importancia-del-ocio-1104416.html"&gt;Ocio vs Negocio&lt;/a&gt; [4], &lt;a href="http://www.blogger.com/www.enriquedussel.org/txt/33/Para%20una%20...pdf"&gt;Placer vs Realidad&lt;/a&gt; [5]. Entonces no queda más que vivir dándole espasmos de vida a este mundo inerte, ¿cómo? siendo conscientes de que la mejor forma de ser feliz es tratando de no hacer infeliz al otro, y no por filántropo, sino por egoísta, para no deber nada a nadie, o al menos para deber menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gastamos dinero que no tenemos en salvar la vida de nuestros padres y abuelos que han vivido más de medio siglo, supeditando su vida a la nuestra. Y los discursos sobre la libertad y eso de que los hijos están prestados ¿en que quedan? Tal vez en el par de años de vida que nos acompañaran si viven junto a nosotros en nuestro hogar y hacemos algo más que saludarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suicidio con el cordón umbilical dicen algunos, no tener la necesidad de vivir entre muertos digo yo ¿Matar o dar vida? Mejor, no estar en el lugar correcto a la hora correcta con la/el mujer/hombre incorrecta/o. ¿Y luego qué? La verdad no sé, tu dirás...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[1] Italo Calvino, &lt;a href="http://www.blogger.com/www.inabima.org/.../Calvino,%20Italo%20-%20%20La%20gran%20bonanza%20de%20las%20Antillas.pdf"&gt;"La noche de los números", cuento de la Antología "La Gran Bonanza de las Antillas"&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[2] Parafraseando a Shusaku Endo en su novela "&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sh%C5%ABsaku_End%C5%8D"&gt;Escándalo&lt;/a&gt;"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[3] Parafraseando a Milan Kundera en su novela "&lt;a href="http://mirosadelosvientos.files.wordpress.com/2008/06/milan-kundera-la-insoportable-levedad-del-ser.pdf"&gt;La insoportable levedad del ser&lt;/a&gt;"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[4] Aristoteles, "La Política"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[5] Enrique Dussel, "&lt;a href="http://www.blogger.com/www.enriquedussel.org/txt/33/Para%20una%20...pdf"&gt;Para una erótica latinoamericana&lt;/a&gt;"&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-4240843248017688353?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/4240843248017688353/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/08/una-serie-de-decisiones-incoherentes.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/4240843248017688353'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/4240843248017688353'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/08/una-serie-de-decisiones-incoherentes.html' title='Una serie de decisiones incoherentes con el discurso de cada individuo'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm2.static.flickr.com/1127/1303363083_d839bc6804_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-7374723146238465506</id><published>2010-07-22T11:18:00.004-04:00</published><updated>2011-01-10T16:21:17.263-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='proyectos de la comunidad de internautas bolivianos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='informe'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='aprendiendo a emprender'/><title type='text'>Presentación del ebook Narrativa en menos de 140 caracteres #N140</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/narrativa140"&gt;Narrativa en menos de 140 caracteres #N140&lt;/a&gt; nació a principios de enero en un café de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Según recuerdo, o según quiero recordar, en dicho espacio &lt;a href="http://joup.blogspot.com/"&gt;Karen Heredia&lt;/a&gt;, junto a &lt;a href="http://twitter.com/hermany"&gt;Hermany Terrazas&lt;/a&gt; me sugirieron seleccionar mis intentos de microcuentos (que compartía de vez en cuando en twitter y facebook) para luego subirlos a la Internet en un ebook. Propuesta que no me pareció muy atractiva dada la calidad y cantidad de los mismos. Debido a mi respuesta, Karen le hizo ciertas modificaciones a la sugerencia y me propuso subir un ebook en que incluyese la participación de otros escritores a nivel nacional. Para luego ya hablábamos de un concurso, y finalmente de una convocatoria, consejo editorial, publicación en papel y todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los días pasaron y a finales del mes de enero compartí la idea de proyecto con Denisse Sevillano, Álvaro Guzmán y Marcelo Lazarte en Cochabamba, Bolivia. Los días continuaban su paso, luego los meses, hasta que a mediados del mes de marzo Denisse me hizo una pregunta mientras chateábamos: “¿En qué quedó el proyecto?”. La respuesta más sencilla hubiese sido “en nada”. Pero no, retomé comunicación con todos, elaboré el perfil de proyecto, invité a hacerse responsables de ciertas tareas a algunos amigos y establecimos un cronograma. ¡Ah!, y un objetivo: Aprovechar que de vez en cuando se lanzan aforismos, greguerías o textos con intenciones literarias en plataformas de Internet como &lt;a href="http://twitter.com/n140"&gt;twitter&lt;/a&gt; o &lt;a href="http://www.facebook.com/narrativa140"&gt;facebook&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hicimos conocer la &lt;a href="http://www.alexisarguello.name/2010/05/narrativa-en-menos-de-140-caracteres.html"&gt;convocatoria de N140&lt;/a&gt; corregida en su contenido por William Camacho y diseñada por Marcelo Lazarte el 10 de mayo, misma que tuvo como fecha de cierre al 30 de mayo. ¿Nuestra meta? Recibir 500 microcuentos. No logramos la meta pero nos aproximamos, fueron recibidos 443 aportes de diferentes países del mundo de habla hispana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que todo esto suena a informe, pero considero necesario el que esta presentación haya tomado esa forma al menos hasta este párrafo. Sinceramente, el presente trabajo con sus virtudes y defectos no hubiese sido posible si todos los implicados no hubiesen estado convencidos de la utilidad de los blogs, twitter y facebook. Herramientas por cuyo intermedio emergió este resultado; resultado producto del uso de nuestros conocimientos, capacidades y sobre todo nuestro tiempo. Todo gracias a la metamorfosis de una relación en que unos siguen a otros, unos y otros se siguen a la vez, unos y otros se hacen amigos y finalmente entre amigos se decide sumar esfuerzos para la planificación y ejecución de proyectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el tiempo, las herramientas social media han ido facilitando la visualización de todo tipo de actividad social. Fenómeno producido gracias a la interacción entre personas que comparten algún tipo de interés común y hacen visible convocatorias como esta cuando comunican implícita o explícitamente la existencia de las mismas a su red social. La acción incita a la acción entre personas que conforman un nodo dentro de una red de atención. Acciones que siempre tendrán un impacto proporcional al número de personas que usan estas herramientas a la espera de hallar intereses comunes y una visión de mundo compartida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inconscientes o conscientes de la dinámica producida por el uso de las herramientas social media, terminamos conociéndonos entre quienes lanzamos la convocatoria y quienes participamos de la misma, ya sea haciéndole difusión desde nuestras cuentas en facebook y twitter, ya sea enviando nuestros microcuentos, seleccionándolos, ilustrándolos, integrándolos dentro del diseño y la diagramación del ebook, facilitando su alojamiento, reclamando y planteando sugerencias debido al retraso en la presentación del ebook. Así, hasta tenerlo en nuestros ordenadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lastimosamente no todos los cuentos fueron ilustrados al momento, faltaron manos, pero esperamos solucionar este problema para la publicación en papel del documento; documento que ni bien tengamos acabado subiremos como una nueva edición del &lt;a href="http://www.scribd.com/doc/34750016/beta2-n140"&gt;ebook Narrativa en menos de 140 caracteres&lt;/a&gt;. Informó de esto dada la posibilidad de que tu puedas estás interesado en ayudarnos con los microcuentos que todavía no han sido ilustrados. De ser así bienvenido tu email a alexis[punto]arguello[arroba]gmail[punto]com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora no queda más que agradecer a quienes hicieron esto posible, que por cierto son bastantes personas. Mil disculpas si me olvido de alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agradecer a &lt;a href="http://twitter.com/BestMaker"&gt;Marcelo Lazarte&lt;/a&gt; quién asumió a mi lado este reto, demostrando gran compromiso desde nuestra charla en Cochabamba y el primer email que intercambiamos al respecto de “Narrativa en menos de 140 caracteres”. Marcelo se hizo cargo del diseño de la convocatoria y el logotipo, la optimización de la facebook page, la ilustración de un par de microcuentos y del diseño y la diagramación del ebook.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agradecer a Homero Carvalho Oliva, &lt;a href="http://negrogrisaceo.blogspot.com/"&gt;Albanela  Chávez-Turello&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://psenseve.blogspot.com/"&gt;Paola Senseve&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.trestribuscine.com/urbandina/"&gt;William Camacho Sanjinés&lt;/a&gt;; reconocidos escritores bolivianos que se ocuparon de la selección y edición de 87 microcuentos de entre los 443 aportes recibidos. William, además se hizo cargo de la revisión de la convocatoria y de publicar “&lt;a href="http://www.trestribuscine.com/urbandina/1204/estido/algunos-apuntes-sobre-el-microcuento"&gt;Algunos apuntes sobre el microcuento&lt;/a&gt;” para orientar a los participantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agradecer a &lt;a href="http://www.dosisdiarias.com/"&gt;Alberto Montt&lt;/a&gt;, reconocido ilustrador a nivel mundial que ni bien lo invitamos, aceptó colaborarnos. Él mismo seleccionó al microcuento que ilustró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agradecer a Pablo Alanés, Alvaro Guzmán, GaliaTapia, Lucia Benito, …………….los nombres de los ilustradores…….. quienes se ofrecieron a colaborarnos con un importante número de ilustraciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agradecer a los amigos que cité en los primeros párrafos por el impulso inicial. A todos los amigos que nos ayudaron con la difusión de la convocatoria. A ti querido participante por tu respuesta a la convocatoria sin existir premios de por medio más allá de la esperanza de ver seleccionados tus textos. Y por supuesto a ti querido lector por abrir este documento y comenzar / volver a disfrutarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La convocatoria tenía por bases a la brevedad. Esto ya que en un microcuento lo que no se cuenta es tan importante como lo que se relata por el simple hecho de que los vacíos están allí para ser llenados por la imaginación o cultura general del lector. Esta presentación rompe con lo expuesto hasta el momento en el presente párrafo, pero al igual que los relatos siguientes cuenta con un planteamento, un nudo… y ahora, un final.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="View beta2_n140 on Scribd" href="http://www.scribd.com/doc/34750016/beta2-n140" style="margin: 12px auto 6px auto; font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 14px; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; -x-system-font: none; display: block; text-decoration: underline;"&gt;beta2_n140&lt;/a&gt; &lt;object id="doc_175737687037339" name="doc_175737687037339" height="500" width="100%" type="application/x-shockwave-flash" data="http://d1.scribdassets.com/ScribdViewer.swf" style="outline:none;"&gt;  &lt;param name="movie" value="http://d1.scribdassets.com/ScribdViewer.swf"&gt;  &lt;param name="wmode" value="opaque"&gt;   &lt;param name="bgcolor" value="#ffffff"&gt;   &lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;   &lt;param name="allowScriptAccess" value="always"&gt;   &lt;param name="FlashVars" value="document_id=34750016&amp;amp;access_key=key-tcfvhjm8hixit3re96p&amp;amp;page=1&amp;amp;viewMode=list"&gt;   &lt;embed id="doc_175737687037339" name="doc_175737687037339" src="http://d1.scribdassets.com/ScribdViewer.swf?document_id=34750016&amp;amp;access_key=key-tcfvhjm8hixit3re96p&amp;amp;page=1&amp;amp;viewMode=list" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" height="500" width="100%" wmode="opaque" bgcolor="#ffffff"&gt;&lt;/embed&gt;  &lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-7374723146238465506?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/7374723146238465506/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/07/presentacion-del-ebook-narrativa-en.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/7374723146238465506'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/7374723146238465506'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/07/presentacion-del-ebook-narrativa-en.html' title='Presentación del ebook Narrativa en menos de 140 caracteres #N140'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-5412761332482305114</id><published>2010-07-08T18:43:00.001-04:00</published><updated>2011-01-10T16:23:43.706-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ensayo'/><title type='text'>Realidad y/o ficción</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Instrucción única: Léase con calma, pero antes por favor póngase cómodo. Vamos, ¡no se ponga terco hombre! Gracias.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Lástima no poder hacer correcciones  y modificaciones más allá de lo ortográfico y lo semántico" dijo mi editor. Intenté el derecho a réplica. Pero solo recibí por respuesta un "¡Ahorre sus palabras señor escritor!", desde aquel entonces no volví a transferir mi mundo jugando con letras y espacios. Hoy, heme aquí, mandando tal decisión a la mierda, y mascullando contra el único tipo inconsecuente al que nunca podré darle en forma correcta la mano, yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doy demasiada importancia a los personajes ficticios. Uno de ellos es el referido editor que no existe, o que más bien existiría si alguien lo tomase en cuenta en la elaboración de una novela alegando su autoría. Mmmm, darle importancia a personajes ficticios ¿Cómo no hacerlo? ¿Cómo no darles importancia cuando son ellos los únicos que perduran en el tiempo gracias a la memoria de algunos seres fugaces de carne y hueso? ¿Cómo no darles importancia siendo que sus creadores están muertos y no tienen otra forma de hablarte de su creación? ¿Cómo no darles importancia si les otorgaste más de una hora de tu tiempo mientras leías al producto del disciplinado trabajo o de los espasmos de inspiración de un escritor? ¡¿Cómo?!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aclaración: No estoy loco. No -el segundo "No" tiene como fin didáctico enfatizar en lo declarado-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivimos en un mundo que es &lt;a href="http://www.simdalom.com/blog/2009/12/27/%C2%BFque-es-una-marca-marcaes/"&gt;el resultado de la suma o resta de lo que somos, lo que decimos que somos y lo que los demás perciben que somos&lt;/a&gt;. Yo vivo por ejemplo en una ciudad llamada La Paz, una ciudad en que &lt;a href="http://www.trestribuscine.com/urbandina/"&gt;desde su nombre, es ficción&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca tuve editor, nunca me puse por objetivo solo escribir y por ello me sorprendo cada vez que me hallo al lado de alguien -o a algo que me recuerda a alguien- diciéndome "¿Escribes? No sabía que eras escritor". Me sorprendo porque a cada cosa debe llamarsele por su nombre, pero ¿y que hacer cuando no hay nombre para lo que haces? 1. Explicarte de la mejor manera posible. 2.Oír si el otro no tiene intención de callar, luego escuchar si conviene, y más tarde antes de abandonar tu asiento decir "gracias por haberme hecho perder el tiempo". Si. Si, querido lector, y si no te parece puedes cerrar esta ventana o tu navegador guiado por ese sentimiento de rechazo ante mi falta de tacto.&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;Mmmm, se nota que no tienes nada que hacer para después de haber meditado continuar con tu lectura.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;Bueno, en esta ocasión no me fue necesario el dejar ningún asiento, era el turno de otros, ¡y me alegra! Me alegra también y mucho contar con tu atención y no haberla perdido. En agradecimiento voy a compartir contigo un par de actitudes recientemente asumidas ante esto a lo que mal llamamos vida. 1. Nadie ha vivido una vida como la mía. Por ello odio a los que me hicieron perder el tiempo cuando el único tipo al que debería tratar de superar soy yo. 2. No se trata de ganar tiempo, sino de hacerles perder el tiempo a otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Punto final?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-5412761332482305114?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/5412761332482305114/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/03/realidad-yo-ficcion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/5412761332482305114'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/5412761332482305114'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/03/realidad-yo-ficcion.html' title='Realidad y/o ficción'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-2206311017250843387</id><published>2010-06-08T16:32:00.007-04:00</published><updated>2011-01-10T16:27:20.437-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crónica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='razonamiento breve'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ensayo'/><title type='text'>Cuando la definición de snob lleva a respuestas como "usted lo será"</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="hhttp://www.flickr.com/photos/nolifebeforecoffee/2371039871/"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 500px; height: 375px;" src="http://farm3.static.flickr.com/2265/2371039871_7e55117bba.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevo tiempo tratando de diferenciar lo que es y no es snob. &lt;a href="http://twitter.com/ataraxia"&gt;Tengo una bella amiga limeña que se la pasa diciéndole a su novio snob&lt;/a&gt;, pero no se lo dice con el ánimo de ofender, a más utiliza dicha palabra con ánimos de molestarlo. Por otro lado tengo a la fecha a un nuy querido amigo, Pablo Martinez, quién define como snob a toda persona que sigue una o más modas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También he vivido momentos de conversaciones con conocidos y amigos que no escuchan de razones, le dan vuelas al rizo tantas veces con un solo objetivo, el no ceder en lo más mínimo respecto de su opinión. Gente que no escucharía de razones cuando les hablas de determinados gustos artísticos, comportamientos de extranjeros , comportamientos de locales, partidismos políticos, modelos de gestión, utilización de herramientas tecnológicas, admiración respecto a una persona, modalidades turísticas, bla, bla, bla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así sin más el ya pasado martes 08 de junio me dio por decir "cada vez me estoy volviendo más snob, cuando hay gustos artísticos con los que no coincido me da por atacar a los simpatizantes de". Cosa que llevo a un intercambio de palabras con otra querida Amiga Jowi Loayza quién me preguntó "¿no querer hablar con nadie y vivir entre oscuridad, libros y agua es ser snob? ¿Mi respuesta? "Si lo haces por demostrar algo a un círculo social pues si".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que considero que el esnobismo va acompañado de un par de elementos vitales. El snob necesita en primer lugar un referente para actuar de manera similar, segundo que cuando hable se le escuche atentamente, necesita se le acepte dentro de algún tipo de logia con poder socioeconómico, tribu urbana, equipo de fútbol barrial, o hasta por un amigo o amiga. Solo así siente ánimos por acrecentar sus acciones y acopio de conocimientos y capacidades respecto del elemento que lo convierte en alguien importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La wikipedia tiene un artículo corto sobre el "Esnob" pero que a la vez facilita datos históricos del origen de la palabra con la cual podemos definir a todo aquel que imita a otro con un único objetivo, cambiar de círculo social para renegar luego del círculo al que actualmente pertenece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leyendo tal definición me hice de una interpretación que me llevó a verter arriesgada opinión: "entonces Bolivia es uno de los países en que más del 50% de sus habitantes son snobs". Ante tal aseveración &lt;a href="http://twitter.com/arsuwi"&gt;Rodolfo Castro&lt;/a&gt; me hizo una pregunta "¿Pero quién dice? ¿De dónde viene la estadísitca?". Ordenando mejor las ideas le respondí con un "Es una cuestión de transposición del caso de luchas sociales, analogar la información consumida y ofertada por los medios de comunicación masivos, política y farándula sobre todo. Tal vez mi respuesta no sea la más correcta, pero es bueno criticarnos (incluyéndonos personalmente) para transformar realidades".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me parece gracioso repetir en este texto tal intercambio de criterios, pero no creo equivocarme por mucho. El mundo en el que vivimos a inicios del Siglo XXI es la clara evidencia de que uno no desea ser quién es, o para ser más claro estos son tiempos en que son los menos quienes deciden recibir más influencia de unos que de otros. No creo que todos somos dueños de nuestro destino, pero si creo que todos somos dueños no solo de nuestro destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al momento de responder a la pregunta de Jowi Loayza, le hice conocer además la definición que más me gusta a la fecha (la "cree" ese momento)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Definición personal de Snob&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Persona que se adhiere a una clasificación estética, temática solo para demostrar cuanto puede saber al respecto, razón por la que se encuentra alerta ante la posibilidad de que surja una conversación en la cual se incluya a ese objeto de estudio. Por lo general los snobs no son peligrosos, aún así su círculo social es reducido debido a que terminan siendo tachados/as de aburridos/as. Sin tanta verborrea y para sintetizar un snob es una de esas personas que cuando se emocionan no hay quién le cierre la boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal definición fue corregida por Jowi en algunos puntos: "(.. de aburrido/as o pedantes.) Además, somos verborrágicos por excelencia".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo si me declaro snob, al parecer ella también. ¿Pero por qué me declaro snob? No sé ustedes, pero a mi me gusta ser snob, creo que la mejor forma de no serlo es asumir ante los demás que uno es tal. Deslindarnos de las características que nos hacen menos sociales, requisito para uno de los juegos que más me gustan, jugar con la sociedad tal y como esta constituida. El mundo de las apariencias. Hace tiempo dije algo parecido a lo siguiente "me gusta que algunas personas crean que soy aburrido, de esta forma son los menos los que me darán la opción de demostrarles lo contrario". ¿Una respuesta razonable? Puede que si, más aún si llevas tiempo conociendo y conociendo personas, ante tal acción no es de extrañar el que que llegue el momento en que ya nos consideres necesario hacer tantos esfuerzos para conocer a más gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿He abierto más dudas que certezas? Dejo a interpretación personal si mi intención ha sido esa. Además al declararme y no declararme snob les dejo una duda más, si es que he utilizado a proposito este lenguaje rebuscado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quisiera cerrar temporalmente este comunicado sin hacer un esfuerzo más en aras de evitar que hayan perdido vanamente su tiempo. Lo único que quería decirles con todo esto es que: La concupiscencia no será de los snobs, con ello no quiero decir que lo será para quienes dejan pasar su vida tratando de identificar a un snob.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Punto final?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-2206311017250843387?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/2206311017250843387/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/06/cuando-la-definicion-de-snob-lleva.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/2206311017250843387'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/2206311017250843387'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/06/cuando-la-definicion-de-snob-lleva.html' title='Cuando la definición de snob lleva a respuestas como &quot;usted lo será&quot;'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm3.static.flickr.com/2265/2371039871_7e55117bba_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-3769602545085621636</id><published>2010-05-29T15:21:00.007-04:00</published><updated>2011-08-30T13:45:02.615-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='resEÑE el LIBRO'/><title type='text'>Reseñe el libro: Cuando Sara Chura despierte</title><content type='html'>"Cuando Sara Chura despierte" de Juan Pablo Piñeiro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Novela que compré hace casi un año y recién me puse a leer so pretexto de la proximidad del "Gran Poder". Novela producto de la ficción fantástica que invita a asistir a un reencuentro con el pasado panteísta andino, el requisito asumir el papel de un tejedor de pequeñas historias para hacerse del resultado de su conjunto. Una invitación cíclica, sin fin, esto ya que acudieron, acuden y acudirán a su llamado las almas efímeras que mantengan el imaginario de una visión de sociedad, en este caso la paceña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respecto a la narración varias veces cae en lo flojo, sin embargo no fue motivo para dejarlo. Está lleno frases geniales cual sus personajes, habitantes del área "rural" que terminan migrando a "la ciudad" de La Paz (un &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;pajpacu&lt;/span&gt; cambia pieles, un cadáver postizo, un inventor amante de las causas perdidas, un chiflado postulante a presidente, un suicida filosófico entre otros). Al no ser un relato que sigue el tiempo de manera lineal permite su lectura a manera de un libro de cuentos, sí el lector lo lee en desorden puede quedarse con el final y la historia que mejor le convenga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Opinión fruto de una lectura rápida, así que no la tomen muy en cuenta.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-3769602545085621636?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/3769602545085621636/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/05/cuando-sara-chura-despierte-de-juan.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/3769602545085621636'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/3769602545085621636'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/05/cuando-sara-chura-despierte-de-juan.html' title='Reseñe el libro: Cuando Sara Chura despierte'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-2782822212682464005</id><published>2010-05-29T12:11:00.005-04:00</published><updated>2011-01-10T16:27:49.495-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>¡Volviste Gran Poder!</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://farm4.static.flickr.com/3643/3636111249_d4f1565dfc.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 344px; height: 500px;" src="http://farm4.static.flickr.com/3643/3636111249_d4f1565dfc.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La imagen alojada en &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/svenwerk/3636111249"&gt;Flickr&lt;/a&gt; pertenece a &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/svenwerk/"&gt;svenwerk&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Volviste Gran Poder!&lt;br /&gt;Toca vestir máscara sobre máscara.&lt;br /&gt;Es tiempo de desempolvar la ilusión,&lt;br /&gt;tiempo de respetar el color bronce&lt;br /&gt;de esos embudos danzarines y musicales en contacto con la piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prometes carmín en más de una mejilla.&lt;br /&gt;¿La selección del afortunado?&lt;br /&gt;En base a intereses económicos,&lt;br /&gt;o quién sabe,&lt;br /&gt;tal vez en un desliz producido por los efectos del alcohol y la euforia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rimbombantes sonidos y colores invadiéndonos,&lt;br /&gt;tremendo impacto sensitivo.&lt;br /&gt;¿La promesa?&lt;br /&gt;Librarnos de esta resaca inducida por una señora bien testaruda,&lt;br /&gt;rutina se hace llamar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Che hermanito te estas poniendo melancólico antes de tiempo. Seguro al año ya vas a bailar. Más bien oyes, una pregunta, ¿no has visto mi matraca?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-2782822212682464005?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/2782822212682464005/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/05/volviste-gran-poder.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/2782822212682464005'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/2782822212682464005'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/05/volviste-gran-poder.html' title='¡Volviste Gran Poder!'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3643/3636111249_d4f1565dfc_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-6366370858442914315</id><published>2010-05-10T14:57:00.007-04:00</published><updated>2011-01-10T16:28:18.943-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='proyectos de la comunidad de internautas bolivianos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='invitaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='aprendiendo a emprender'/><title type='text'>Narrativa en menos de 140 caracteres #n140 ¿una realidad?</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/S-iJgY8g7xI/AAAAAAAABdg/9T0T08gKFSU/s1600/convocatoria-N140__.png"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 156px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/S-iJgY8g7xI/AAAAAAAABdg/9T0T08gKFSU/s400/convocatoria-N140__.png" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5469772936986554130" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pasada la edición de &lt;a href="http://www.barcampscz.com/"&gt;BarCamp Santa Cruz&lt;/a&gt; y sumados nuevos entusiastas en &lt;a href="http://www.barcampcochabamba.org/"&gt;BarCamp Cochabamba&lt;/a&gt;, se dio forma a una idea que hoy es realidad (bueno, &lt;a href="http://www.facebook.com/narrativa140"&gt;al menos en lo que respecta a su convocatoria y la ya participación de algunas personas respondiendo a la misma&lt;/a&gt;). "&lt;a href="http://www.facebook.com/narrativa140"&gt;Narrativa en menos de 140 caracteres&lt;/a&gt;", cuya convocatoria lanzamos oficialmente hoy lunes 10 de mayo de 2010 a las 14:00hrs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gente como &lt;a href="http://es-la.facebook.com/people/Homero-Carvalho/100000263860809"&gt;Homero Carvalho&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.facebook.com/albanella.cht"&gt;Albanella Chávez&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://es-la.facebook.com/people/Paola-R-Senseve-Tejada/695228798"&gt;Paola Senseve&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://es-la.facebook.com/people/Willy-Camacho/614400885"&gt;William Camacho&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.facebook.com/jcquiroga"&gt;Juan Carlos Ramiro Quiroga&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.facebook.com/profile.php?id=719427149"&gt;Denisse Sevillano&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.facebook.com/BeStMaker"&gt;Marcelo Lazarte&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.facebook.com/alvarocker"&gt;Alvaro Guzman&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://es-la.facebook.com/people/Joaquin-Cuevas/612352480"&gt;Joaquin Cuevas&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.facebook.com/alexisarguello"&gt;mi persona&lt;/a&gt; y otras/os que van sumándose ya son parte de este proyecto. ¿Cuál el objetivo? Aprovechar las redes sociales para democratizar la creación artística literaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si bien no somos parte de alguna entidad de cooperación internacional, nacional o local cuyo objetivo sea el promover la creación y difusión del arte y la cultura, es esto último los que nos unió en el afán de tratar de hacer este proyecto una realidad. Así, sin más recursos que nuestro tiempo y trabajo, además de herramientas tecnológicas; lanzamos la convocatoria de "Narrativa en menos de 140 caracteres". Un nuevo reto para poner a prueba  nuestros conocimientos y capacidades, para algunos de nosotros en la creación y edición artístico-literaria, para otros en el diseño y la ilustración y finalmente en el uso de herramientas social media en Internet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cabe aclarar que muy a pesar de creer en un inicio que nuestra idea era vanguardista, no lo es. Ya &lt;a href="http://www.elboomeran.com/blog-post/117/8973/edmundo-paz-soldan/cristina-rivera-garza-del-haiku-al-tuit/"&gt;hay quienes como Edmundo Paz Soldan hablan del uso de twitter para la publicación y difusión de algunos géneros literarios&lt;/a&gt;; además &lt;a href="http://identidadgeek.com/tweetlibros-literatura-2-0-en-espanol/2010/03/"&gt;hay editoriales que están apostando por condensar obras literarias como "El principito en twitter&lt;/a&gt;; inclusive y para sorpresa mía &lt;a href="http://ecodiario.eleconomista.es/internet/noticias/566443/05/08/La-web-20-tambien-es-literatura-concurso-de-microrrelatos-en-Twitter.html"&gt;ya en mayo de 2008 hubo quienes lanzaron un "Primer concurso Twitter de relatos breves de ciencia ficción"&lt;/a&gt;. Nosotros sin ser conscientes de todo esto decidimos llevar la idea adelante, no hace más de unas hora que me entero de lo anterior; pero eso si, creo que avanzamos un paso más adelante de anteriores iniciativas al no hacer de esto un concurso y planificar la transformación de la selección de microcuentos en viñetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estimamos el acopio de 500 microcuentos publicados vía &lt;a href="http://www.facebook.com/narrativa140"&gt;facebook&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://search.twitter.com/search?q=%23n140&amp;amp;result_type=recent"&gt;twitter&lt;/a&gt;. Es cosa de los participantes el que se rebase nuestras expectativas, claro también de como nos movamos en las redes sociales. Ojalá y así sea. Para ello &lt;a href="http://twitter.com/n140"&gt;creamos una cuenta en twitter: n140&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.facebook.com/narrativa140"&gt;una facebook page: Narrativa en menos de 140 caracteres&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También nos hemos puesto plazos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acopiar los microcuentos que hayan respondido a la convocatoria el 31 de mayo. Publicar el ebook "Narrativa en menos de 140 caracteres" para el 21 de julio (donde cada microcuento irá acompañado por una viñeta inspirada en el relato). Fnialmente la publicación en papel de "Narrativa en menos de 140 caracteres" para el mes de julio (aún no tenemos casa editorial, así que si hay interesados, bienvenidos sus comentarios con intención de contacto desde cualquiera de las plataformas web).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos avanzando, pero aún no hicimos de la meta una realidad. Para decir cumplimos debemos ceñirnos a lo planificado, cosa que dependerá de ustedes amigos en lo que tiene que ver con responder a la convocatoria y de nosotros en lo que respecta a la recepción, selección, ilustración, diagramación y publicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/narrativa140"&gt;Con ustedes la convocatoria de"Narrativa en menos de 140 caracteres"&lt;/a&gt; #n140 ¿Se animan a participar? ;-)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://farm2.static.flickr.com/1093/4596022804_17e2ff841e_b.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 516px; height: 1024px;" src="http://farm2.static.flickr.com/1093/4596022804_17e2ff841e_b.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-6366370858442914315?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/6366370858442914315/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/05/narrativa-en-menos-de-140-caracteres.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/6366370858442914315'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/6366370858442914315'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/05/narrativa-en-menos-de-140-caracteres.html' title='Narrativa en menos de 140 caracteres #n140 ¿una realidad?'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/S-iJgY8g7xI/AAAAAAAABdg/9T0T08gKFSU/s72-c/convocatoria-N140__.png' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-8618801423419377060</id><published>2010-04-23T17:14:00.007-04:00</published><updated>2011-01-10T16:29:18.350-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libros que desesperan'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='homenaje'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='aprendiendo a emprender'/><title type='text'>Una vida de historias entre tapas, contratapas y páginas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://farm4.static.flickr.com/3032/2319603499_0238f6c350.jpg?v=0"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 500px; height: 375px;" src="http://farm4.static.flickr.com/3032/2319603499_0238f6c350.jpg?v=0" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi habitáculo de trabajo de a diario esta rodeado por historias que en algún momento generan histerias, más para unas/os que para otras/os. Seres "inanimados" que llegaron por decisión ajena, por acción de quienes hoy reniegan del fetichismo que ejercieron en el pasado, la mayoría de las veces, por quienes se vieron en la necesidad de subvencionar necesidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, no hablo de un bar, o de cualquier otro lugar que haya venido a tu imaginación. Hablo de un modesto negocio de libros ubicado en el pasaje Marina Nuñez del Prado, caseta #27, La Paz, Bolivia. Es aquí donde, hasta la fecha, paso gran parte de mis horas desde octubre del 2008.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acá realizo conversaciones y transacciones modestas y hasta a veces extraordinarias, aunque claro, primero habría que ver si coincidimos en el concepto de lo que es extraordinario. Una de las cosas extraordinarias para mi, es el que en determinado momento haya establecido lazos de amistad y transacciones comerciales para poseer o desligarme de libros de Antonio di Benedetto, Giovanni Pappini, Milan Kundera, Cesare Pavese, J. M. Machado de Assis, Italo Calvino, Jorge Luis Borges, Macedonio Fernandez, Woody Allen, F. Scott Fitzgerald, Roald Dahl, Roland Barthes, Ángeles Mastretta, entre otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bolivia no es uno de los paises que goza de producción y consumo masivo de literatura, a nivel sudamericano Paraguay es quién nos salva de estar últimos en el listado. Sin embargo debido a mi tan peculiar situación he leído más que nunca, como mínimo cuatro libros al mes. Alguna vez lo dije, &lt;a href="http://www.turisbo.com/"&gt;el marketing junto al turismo e internet&lt;/a&gt;, son mis grandes pasiones, pero me es imposible negar que además de las tres anteriores está la literatura. Me he enamorado de personajes extraídos de la imaginación de genios que le dieron vida a la palabra, he ampliado mi vocabulario, he digerido conceptos, me he interesado por algunas disciplinas, he recogido argumentos para establecer mi posición ante las situaciones de a diario, he realizado intentos escribiendo que me satisfacen y me avergüenzan. En sí, los libros han despertado mi curiosidad como nada o nadie, me han convertido en un observador inquieto, un observador que a veces es confundido con un morboso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo tanto por leer, ya que además del negocio cuento con una biblioteca familiar compuesta por alrededor de veinte mil libros. Confieso que mis decisiones durante los fines de semana son difíciles, ya que generalmente este es el tiempo que le dedico a la literatura como arte (en días ordinarios reviso más información técnica afín al &lt;a href="http://www.turisbo.com/"&gt;marketing y turismo&lt;/a&gt;). Pero estoy infinitamente agradecido por tal suceso. Mis padres se dedicaron desde antes de mi nacimiento a la comercialización de libros de todo tipo, cosa que agradezco. De otra forma no me vería en tales problemas los fines de semanas, problemas que hacen de mi fortuna de a diario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No estoy de acuerdo con las profecías respecto de los libros, los fanáticos con aires de profetas me desesperan, no miran más allá de lo que quieren ver. Nadie puede predecir el futuro de los libros. Si bien se vienen tiempos en que el soporte de los mismos será otro debido a la era digital, considero que mis ojos no verán la muerte del encuadernado de las obras literarias, además es difícil quitarle este fetiche. No en vano reviso las bibliotecas de mis amigos para hacerme una idea de su calidad como persona. Aunque al final sea cual sea el soporte celebro la inmortalidad del libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los libros como negocio no me dan para tener una vida llena de comunidades, más aún cuando los clientes siempre esperan una rebaja en el precio; pero si te dan la oportunidad de hacerte más sensible. Si de algo puedo culpar a los libros es de llevarme a procrastinar algunos de mis proyectos, pero de más no. Por eso agradezco la posibilidad de gritar a los cuatro vientos. ¡Pero libros y música nunca me han de faltar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;PD: Si la música se metió al final del texto es porque una cosa lleva a la otra y porque a pesar de que cada vez lo hago menos, siempre me voy por las ramas.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-8618801423419377060?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/8618801423419377060/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/04/una-vida-de-historias-entre-tapas.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8618801423419377060'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/8618801423419377060'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/04/una-vida-de-historias-entre-tapas.html' title='Una vida de historias entre tapas, contratapas y páginas'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-2652205083319688076</id><published>2010-03-28T18:56:00.009-04:00</published><updated>2011-01-17T10:39:24.326-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>Bajo presión a los veinte años (reeditado)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://farm3.static.flickr.com/2279/2496284844_1a27ba35b7_m.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand" alt="" src="http://farm3.static.flickr.com/2279/2496284844_1a27ba35b7_m.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Este es un &lt;a href="http://www.alexisarguello.name/2008/06/bajo-presin-los-20-aos.html"&gt;cuento que escribí el año 2008&lt;/a&gt;, mismo que sufrió ligeras modificaciones con el objetivo de enviárselo a &lt;a href="http://www.facebook.com/profile.php?id=1275757453&amp;amp;ref=ts"&gt;Daniel Averanga Montiel&lt;/a&gt; en respuesta a su invitación para participar de la publicación de una selección de cuentos de terror elaborados por escritores bolivianos. Si consideran debo modificar algo más en su edición, solo díganmelo dejando un comentario.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Actualización 17/01/2011.&lt;/span&gt; &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Terminé haciéndole unas cuantas modificaciones más al cuento &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;gracias a los comentarios que recibí de mis amigos &lt;a href="http://www.facebook.com/#!/profile.php?id=587618385&amp;amp;ref=ts"&gt;Vasca Ascarrunz&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://twitter.com/cibergaviota"&gt;Jessica Saavedra&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://asesinodeleyendas.blogspot.com/"&gt;Gustavo Arce Bacarreza&lt;/a&gt; y Ricardo Garcia. Respondiendo a la convocatoria envié mi relato a las 01:00 de  fecha límite a la convocatoria de Daniel. Finalmente el presente texto pasó por las manos del editor de la antología, Wlliam Camacho; el título del libro: "&lt;a href="http://www.alexisarguello.name/2010/11/resena-gritos-demenciales-antologia-de.html"&gt;Gritos demenciales. Antología de cuentos bolivianos de terror&lt;/a&gt;", publicado por editorial gente común.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espera... Mira... Lo que sucede es que... Al final... Todo pasó... Por favor, cálmate... ¡Cállate de una vez y deja de llorar! ¡Deja de gimotear!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdón, perdón. Dame un instante. Es que son demasiadas cosas. En la vida las cosas siempre me habían llegado a su tiempo. Nunca le había levantado la mano a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es mi cabeza. Bueno lo que hay dentro mi cabeza. ¡Y no vayas a pensar que estoy enfermo!, no. Porque no estás pensando ni pensarías eso, ¿o me equivoco?... Perdón, es demasiado. Simplemente es demasiado. Te acercas y me das la noticia como si nada, esbozando una envidiable calma en tu rostro. Yo, en cambio, estoy preocupado. Tú ya has hecho parte de tu vida, te has realizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta oficina y sus cuatro paredes limpiamente acabadas, ese escritorio tras el que reflejas autoridad, el título finamente enmarcado en cristal sobre tu cabeza, la portátil y la PC, la raja de tu falda. Ves, tú tienes demasiado. Mucho más de lo que yo poseo. Y no es que ambicione todo esto, no, pero... Ves, estoy muy preocupado. Estoy preocupado por los dos. Mjhhh... Estoy preocupado por mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo puedes decirme que estás embarazada? No puedo comprenderlo. Aunque... Si, finalmente algo así debía resultar de las horas extras que me obligabas a pasar en la oficina. Horas que inicialmente yo pasaba incomodo, para luego disfrutarlas tanto o más que tú. En el fondo nada puede quitar las huellas grasientas de nuestros cuerpos sobre el  escritorio, ni siquiera el trabajo adicional que ejercía sobre su superficie con el comenzar del día siguiente. No, no me quejo. No lo tomes a mal. Mucho menos pienses en despedirme. Necesito el trabajo para mantenerte ¿no? ¡Ja ja ja ja!... ¿Notas el cambio de ánimo? No es necesario que respondas, si, lo notas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Momentáneamente se me vinieron al recuerdo las privaciones a las que me sometieron mis padres, bajo el pretexto de que no todo se puede tener en la vida Quién imaginaría, ¿no? Yo, en este problema. Con apenas veinte años. Cumpliendo con mi primer contrato laboral firmado a minutos de visitar una casita comercial de mierda. Viviendo mi primera experiencia amorosa. Y espero que sea amor lo que siento por ti. Sinceramente así lo espero, como así lo espera esa araña que acaba de pasar por tu lado, aunque al parecer no la has visto, pero claro, como la podrías ver, ¡no has alejado un momento tus ojos de mi rostro!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No son las arrugas y la papada de tu cara el motivo para cuestionar mis sentimientos hacia ti. No, sólo considero que es el momento ideal para hacerlo. ¿Cómo podría presentarte ante mis padres? Es difícil. En realidad, cuando te decía mamita en pleno acto, no precisamente te estaba piropeando…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Sabes? Tenía planes. Claro, a pesar de mi edad había planificando, aunque en lo mínimo, mi vida. No sé, una de mis opciones era la de hacerme abogado, como tú. Cobrar un poco más que en la visita anterior al incauto de turno, llevar una billetera considerablemente abultada. Trabajar al menos en una oficina haciendo algo más que limpiar, recibir las llamadas e ir a pedir el café… Pero tenías que salirte con el gusto. Perdón, digo, sabes. Es que no puedo entender cómo pudiste escogerme justo a mí para esto. Habiendo tantas otras personas en este cochino mundo ¿Por qué cerraste la oficina con llave? ¿Por qué te acercaste y me preguntaste si conocía el sentimiento de deseo? ¿Por que te abalanzaste y me hiciste caer ante ti como si de algo tan deseado se tratara? ¡¿Por qué?!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora me vienes con esta noticia. De paso vienes a decirme que lo que sientes inexplicablemente es amor. Qué si no termino estableciendo una familia contigo, hablarás con mis padres, que iniciarás acciones legales en mi contra…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Por eso estás así! ¡Amordazada! ¡Atada!, y yo mirándote  en el suelo de este sótano mientras me bajo el pantalón para disfrutar por ultima vez la consumación de este placentero tormento. ¡Es tiempo de tratarte como te gusta!, de transformar esta comisura desagradable en mi boca, de separar mis labios para esbozarte una sonrisa al descubrir a mis dientes. Ha llegado el tiempo de dejar de asentir, de ya no ceder más ante ti. El reloj esta marcando las horas y minutos adecuados para quitarte la atribución de decidir sobre mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdóname pero debo escapar, aún creyendo quererte con todo y tus cuarenta años… Lo más seguro es que ya no vuelva a ver a mi familia, porque tú, con tantas amistades mínimo terminarías implicándolos, eso mientras me conviertes en un prófugo de la justicia, aunque eso no es lo malo, la justicia es lo de menos ahora. Lo malo, lo que ahora en realidad me preocupa, es el nunca haber aprendido a utilizar correctamente un cuchillo, por eso te pido disculpas  si sangras mucho y esto llegue a dolerte un poquito.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-2652205083319688076?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/2652205083319688076/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/03/bajo-presion-los-veinte-anos-reditado.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/2652205083319688076'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/2652205083319688076'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/03/bajo-presion-los-veinte-anos-reditado.html' title='Bajo presión a los veinte años (reeditado)'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm3.static.flickr.com/2279/2496284844_1a27ba35b7_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-7159470367147383041</id><published>2010-03-27T15:27:00.006-04:00</published><updated>2011-01-10T16:30:26.027-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='homenaje'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='razonamiento breve'/><title type='text'>¿Escuela de padres o salón de implantes ortopédicos?</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://farm4.static.flickr.com/3260/2699602814_3ff8f03f38_d.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 500px; height: 499px;" src="http://farm4.static.flickr.com/3260/2699602814_3ff8f03f38_d.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La imagen alojada en &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/dsevilla/2699602814/"&gt;Flickr&lt;/a&gt; pertenece a &lt;a href="http://www.flickr.com/photos/dsevilla/"&gt;dsevilla&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Qué puede hacer alguien que no es padre en un reunión de padre, una reunión cuyo intento es el de fungir al menos por unas horas como escuela de padres?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Respuesta A:&lt;/span&gt; Hacer como si escuchara atentamente, mientras en realidad lo que hace es esperar la maldita fichita. Pedazo de papel el cual demuestra a los padres que el hermano mayor aún está dispuesto a hacer un esfuerzo para ayudarles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Respuesta B:&lt;/span&gt; Escuchar atentamente el dasarrollo de la reunión, atender la proyección del material audiovisual, la dramatización en que los profesores juegan a pájaros versus escopetas al escenificar un día en las aulas de un colegio y en la casa; participar de los juegos lúdicas espera de ganara un refresco. Dicho de otra forma, seguir ingenuamente el programa para tragarse toda la perorata que pueden decir los profesores y los padres de los compañeritos y compañeritas de tu hermanita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Respuesta C:&lt;/span&gt; Pasar las horas de página en página sosteniendo un libro lo más parecido a una novela, pero que además puede calificarse de sorprendente, un libro como "&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Memorias_p%C3%B3stumas_de_Blas_Cubas"&gt;Memorias póstumas de Blas Cubas&lt;/a&gt;" de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Machado_de_Assis"&gt;J. M. Machado de Assis&lt;/a&gt;. Eso en medida de lo posible, ya que es muy fácil ser interrumpido, y muy difícil disfrutar de la lectura cuando se desarrolla una reunión algo bulliciosa y en la te ves obligado a intervenir para dar cátedra en el momento que consideres que ya no puedes escuchar más sandeces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Respuesta D:&lt;/span&gt; Aprender lo que no debe hacer. Entender el problema de fondo respecto a las tormentosas relaciones intrafamiliares, relaciones en las cales solo predomina la violencia y un vociferio que termina afectando irremediablemente en los hábitos y actitudes de cada vástago. Si, comprender de una puta vez que uno no debe tener hijos sin tener mínima idea de las consecuencias que eso implica, dicho de otra forma dominar las hormonas o protegerse cuando vaya a copular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las respuesta E, F, G, H... las dejo a la divagación del lector, ya sea que este se encuentre cargado de actitudes positivas o pesimistas. Aunque por otro lado amable lector puede que tengas deseo de conocer mi respuesta, saber si esta es A, o B, o C, o D. De ser así debería advertirle que desde ya con su pregunta se equivoca. Mi respuesta, no puede ser A, o B,o C, o D, esto pues mi respuesta esta compuesta por todas y con ello ninguna a la vez. Considero que caer en el dogmatismo es hacer de un hombre esclavo, tal vez culpa de intervenciones dogmáticas noté en la celebración de la reunión a madres cristianas, padres críticones, y directoras de colegio desesperadas. Quién sabe si esta la causa de que aún se convoque y se asista a eventos tan inocentemente inútiles en que se congrega a los padres con la esperanza de disminuir el crecimiento en la bilis de los profesores mediante la mejora en la relación intrafamiliar de padres e hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al escuchar la intervención de los padres, oí hablar "del camino de dios", "de la necesidad de escuchar a los hijos cuando quieren hablar de su primer beso o del conflicto que tuvieron con un compañero", "de la necesidad de interactuar con los amigos de los hijos para evaluar si estos son buena o mala influencia", "de la forma en la que se debe educar a los hijos, una forma que no puede ser la misma que recibieron los padres debido a que lo tiempos son otros", "de evitar la sobreprtección", "de que hay dos caminos, el bueno y el malo, por lo que es necesario inculcar a los hijos andar por el camino del bien", etc, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy consciente atento lector de que me comunico de manera insolente, pero espero un poco de tu comprensión puesto que en lo personal viví una infancia en que prevalecía la violencia intrafamiliar. Una infancia más afectada que la de mis otros hermanos por ser el mayor, fui uno de esos niños y adolescentes que tuvieron y tienen problemas de comunicación con sus padres. Aunque eso si, a la larga mi madre ganó mi confianza por no cuestionarme por todo y nada, mi padre aún trata, pero a ambos nos cuesta. Tal vez por ello me vi en la necesidad de analizar, aunque sea superficialmente, a este tipo de eventos y su utilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dado que en la ciudad de El Alto la mayoría de los padres dedica su tiempo al comercio, ellos se esfuerzan mucho para atender la venta, sea del tipo que fuere, y con ello no tiene el tiempo para atender a sus hijos, pero este no es el caso solo del papá, sino también de la mamá. El desgaste laboral, la monotonía y las pocas utilidades que por lo general reciben llevan a que desfoguen sus sentimientos de frustración en el hogar, en un hogar que se formó prematuramente, por lo que muchas metas y objetivos personales de padre y madre se quedaron en el tintero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Advertencia: amable lector por lo hasta acá leído, un favor, no crea que tengo &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%ADndrome_de_Estocolmo"&gt;síndrome de estocolmo&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para finalizar, solo quiero darle mi humilde consejo, un impar de consejos muy puntuales que le daré mi hermanita, ni bien llegue a casa esta noche:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Se más curiosa, fórmate:&lt;/span&gt; Y se más curiosa en el sentido de informarte antes de realizar cualquier acto, para eso están los libros e Internet, los amigos y los amigotes. No creo en actos enteramente bueno o malos, no creo en ese camino del bien del que algunos se llenan la boca. ¿Por qué crees que la gente consulta a más de un doctor cuando lo que tiene es algo más que un resfrío? Prueba de todo si así lo vez por necesario y no juzgues lo que desconoces, de otra forma caerás en doctrinas y con ello en sistemas viciados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Antes de actuar analiza las posibles consecuencias de tus actos:&lt;/span&gt; Si vas a tener sexo o beber, fumar o hacer alguna de esas cosas divertidas que tienen consecuencias, piensa con quién, cómo, cuándo, dónde. Es cierto de que hay momentos para todo, pero este tiempo es el de la gente promiscua. Así que si te pica la curiosidad piensa sobre todo el con quién. No es lo mismo que salgas con un gañan que hará lo imposible por tener sexo contigo, que salir con un gañan que puede que quiera lo mismo, pero es capaz de conformarse con tu compañía solamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Que tus argumentos tengan bases sólidas y que no te importe el que dirán:&lt;/span&gt; Con el tiempo aprenderás a decir que NO. Ser rebelde es una maravilla cuando existe causa para la rebeldía, la rebeldía por la rebeldía no vale la pena. Para hacer callar a los idiotas necesitas fundamentos, ser metódica al comunicarte y no enredarte, sino ir por partes cuando objetas. Hay cosas por las que vale ser rebelde, pero si vas a ser rebelde de todo, solo eres una mártir de las causas perdidas. La gran mayoría se basa en el que dirán y por eso son infelices y por eso la mayoría de la gente es desagradable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si sigues estos consejos puede que no llegues a puestos gerenciales altos ni a ser de las mejores pagadas, o puede que si, si decides emprender tu negocio. ¿Pero sabes? Nadie podrá quitarte esa sonrisita idiota que llevarás la mayoría del tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-7159470367147383041?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/7159470367147383041/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/03/escuela-de-padres-o-salon-de-implantes.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/7159470367147383041'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/7159470367147383041'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/03/escuela-de-padres-o-salon-de-implantes.html' title='¿Escuela de padres o salón de implantes ortopédicos?'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-7764319596711610291</id><published>2010-03-20T17:22:00.005-04:00</published><updated>2011-01-10T16:33:26.046-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='razonamiento breve'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ensayo'/><title type='text'>De porque mi opinión frente a los hipócritas ha cambiado</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Debo confesar que desde niño he odiado a los hipócritas, a quienes alaban a quién no deben. No hay que ser docto para darse cuenta que este es un mundo en que gana el temor a perder reconocimiento, a verse mañana sin determinada posición social o económica. Aunque claro, por otro lado están quienes viven de criticar a diestra y siniestra, quienes han hecho de este acto un deporte que goza de la aprobación de los morbosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero además debo confesar que llegué a extremos fundamentalistas en contra de la hipocresía, en su tiempo me alejé de muchas amistades por desencuentros con sus otras amistades. Desencuentros para el olvido de uno, pero no del otro, desencuentros que terminan en reencuentros con el que bien puede haber cambiado debido a tus palabras, o bien lleva tiempo esperando este segundo round que le ha otorgado la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo fundamentalista cae en la criticada mediocridad, y a mi me llegó ese momento para meditar y salvar al poco sentido común que me quedaba o por el otro lado hundirme para manchar el rosa de un nuevo cuerpo. Es por eso que hoy me he distanciado de algunas personas en espera de no darles oportunidad a que hable mal de ellas, y a otras he tenido que contenerme de decirles: "Guapa, lo tuyo siempre fue demanda, jamás oferta".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, a pesar de que mi niño empolvado en el perchero se ríe del adulto que llevo puesto, he optado por cambiar mi opinión, bueno, más bien he optado por compartir la de otro. Dadas las circunstancias me es grato repetir estas profundas y punzantes palabras de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Remy_de_Gourmont"&gt;Remy de Gourmont&lt;/a&gt;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Es preciso halagar a los imbéciles y halagarlos en sus cualidades menos nocivas. Tal vez sea un instinto de conversación lo que lleva a la sociedad a conceder provisionalmente la gloria a tantos espíritus mediocres.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Il faut faltter les imbéciles et les flatter dans leurs facultés les moin nocives. C'est peu-être un instinct de conversation qui pousse la société à conférer provisoirement la gloire à tant de médiocres esprits.&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6681764704831028510-7764319596711610291?l=blog.librosquedesesperan.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://blog.librosquedesesperan.com/feeds/7764319596711610291/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/03/de-porque-mi-opinion-frente-los-cinicos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/7764319596711610291'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6681764704831028510/posts/default/7764319596711610291'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://blog.librosquedesesperan.com/2010/03/de-porque-mi-opinion-frente-los-cinicos.html' title='De porque mi opinión frente a los hipócritas ha cambiado'/><author><name>Alexis Argüello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17221702051193346293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/TDpjjYK-NdI/AAAAAAAABd0/Y1eTfAlvOC4/S220/Alexis+Arg%C3%BCello+S.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6681764704831028510.post-5163801934673726727</id><published>2010-02-17T17:31:00.013-04:00</published><updated>2011-01-10T16:32:49.072-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>¡Me vale un pepino el carnaval paceño!</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/S32dypRljOI/AAAAAAAABc0/ObPTy6PmMaM/s1600-h/Pepino+pandillero+en+el+concierto+de+Atajo.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_MXD7-LMqxsk/S32dypRljOI/AAAAAAAABc0/ObPTy6PmMaM/s400/Pepino+pandillero+en+el+concierto+de+Atajo.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5439677418332064994" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La imagen alojada en &lt;a href="http://www.facebook.com/photo.php?pid=30907986&amp;amp;id=1479131036"&gt;facebook&lt;/a&gt; pertenece a &lt;a href="http://www.facebook.com/atajo"&gt;Atajo&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;Había un entresijo en su cabeza y no se debía precisamente a desconocer el porque de las fechas movibles de cada carnaval, no, tenía que ver más bien con una de esas dudas existenciales de fin de semana. Una de esas inquietudes en que a mayor esfuerzo por recordar, más inútil se hace esa masa rellena de neuronas llamada cerebro. Él, simplemente despertó sin saber como es que seguía aún vivo, vivo, pero sin un centavo y bajo una lluvia para nada tímida, empapado y sin zapatos pero vivo.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;Recogiendo el humedecido y embarrado traje de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;pepino&lt;/span&gt;, siguió sin elección el trepidante camino a casa. Esforzándose en hacer memoria de lo sucedido, reprodujo en su cabeza una secuencia de fotogramas, a ratos coherentes, a ratos risibles, y que lo indujeron a dibujar una mueca parecida a una sonrisa, mas no pudo, hay historias para que otros sean los que rían mientras uno prefiere llorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El plan era simple y reservaba altas probabilidades para salir victorioso. El traje de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;pepino&lt;/span&gt; como anteriores años, un &lt;span style="font-style:italic;"&gt;chorizo&lt;/span&gt; en la mano y una pequeña macana escondida en el bolsillo que alojaba a los billetes necesarios para insertarse en cualquier festejo. Si el plan le llegase a funcionar, podría adquirir fácilmente el dinero necesario para operar su nariz aguileña, motivo del continuo rechazo por parte de muchas féminas, a su decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las 18:00 habían llegado, hora en que la entrada de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;chutas&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-style:italic;"&gt;pepinos&lt;/span&gt; en domingo de tentación cobraba mayor éxtasis. Todo era cuestión de saltar, hacer mofa de bailarines y del público espectador, falsear la voz imitando a la de un niño chillón con la de un fumador empedernido. Eso, y lo más importante, llevar una cerveza entre manos para hacerla coincidir
